Batallan usuarios con microfraudes

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  • La aplicación de cargos pequeños a tarjetas de crédito por concepto de algún servicio de streaming o app, para que no sean fáciles de detectar, es una modalidad actual de fraude.

FERNANDA TAPIA / AGENCIA REFORMA
GUADALAJARA.-La aplicación de cargos pequeños a tarjetas de crédito por concepto de algún servicio de streaming o app, para que no sean fáciles de detectar, es una de las modalidades de fraude con la actualmente batallan los tarjetahabientes.

“El carding vuelve a tener un auge en cargos pequeños. Ya no es ‘me fui a comprar la televisión’, sino ‘compré algo pequeño, porque es algo que la gente no se da cuenta’, entonces duran mucho más tiempo vivas las tarjetas falsas”, explicó Iván Parres, coordinador de la Ingeniería en Seguridad Informática y Redes en el ITESO.

El carding consiste en acceder ilegalmente a los datos de una tarjeta. Puede darse utilizando algoritmos para dar con los 16 dígitos del frente, la fecha de vencimiento y el código de verificación CVV. También engañando a la persona para que los proporcione mediante una página falsa o llamada.

Y aunque no es nuevo, las autoridades no consiguen frenarlo. Por el contrario, va en aumento, especialmente de forma virtual.

Aplican inteligencia digital contra fraude   

En el estudio Hábitos de los Usuarios en Ciberseguridad en México 2019 de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), 27 por ciento de los participantes sufrió alguna forma de robo de identidad en medios digitales y 21 por ciento un fraude.

Sólo de enero a septiembre de 2019, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recibió en el País 4 millones 359 mil 807 quejas de fraudes cibernéticos, un aumento de 38 por ciento respecto al mismo periodo de 2018.

Un problema con los microfraudes es que son difíciles de detectar.

“Uno suele levantar la denuncia de cargo no reconocido y el banco acaba reembolsando ese monto, entonces muy pocas veces la autoridad se llega a dar cuenta (…), y el otro problema es que lamentablemente el anonimato que se ofrece en redes sociales, en la deep web, y demás, que es donde más se venden ese tipo de tarjetas, pues también es algo difícil de perseguir”, explicó el académico.

En promedio pasan de dos a tres semanas desde que se realiza el fraude, y el usuario lo reporta, señaló Óscar Rosado, presidente de la Condusef.

Los fraudes también incrementan a la par del comercio electrónico, el uso de aplicaciones y servicios de streaming. Por eso, con la contingencia por el Covid-19, el riesgo es mayor.
“Ahí lo fundamental es estar atentos de parte de los usuarios, tanto del fraude físico como el que se realiza vía electrónica para no comprometer datos”, admitió el funcionario.

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