Opera hotel ‘Panamá Jack’ en ilegalidad

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El Hotel Panamá Jack Resorts es un ‘All Inclusive’ situado en el corazón de Playa del Carmen que se promociona como “un hogar lejos de casa”, pero en realidad representa la corrupción del pasado en la entidad.
  • El Hotel Panamá Jack Resorts es un ‘All Inclusive’ situado en el corazón de Playa del Carmen que se promociona como “un hogar lejos de casa”, pero en realidad representa la corrupción del pasado en la entidad.

 

MARCO ANTONIO BARRERA

 

SOLIDARIDAD, Q. ROO.- El Hotel Panamá Jack Resorts es un ‘All Inclusive’ situado en el corazón de Playa del Carmen que se promociona como “un hogar lejos de casa”, pero en realidad representa la corrupción del pasado en la entidad.

 

Hace más de 15 años inició indebidamente operaciones como Gran Porto Real, con 287 suites ubicadas a pie de costa (a menos de 100 metros de la Quinta Avenida) pero al margen de las disposiciones ambientales y urbanísticas. Dispuso también, sin permiso, de cuatro mil 200 metros cuadrados de playas contiguas.

 

La construcción y operación ilegal del hotel de lujo quedó en evidencia desde 2005, cuando la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sorprendió a la empresa Porto Real, S.A. de C.V. por su ilegal operación. Se constató que carecía de la documentación necesaria, por lo que se le impuso una sanción económica.

 

De la construcción del complejo se constató que carece de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) exigida por la Ley federal, pero lo cual no fue impedimento para su construcción y dar hospedaje. A 15 años de que fue descubierta sigue sin acatar la reglamentación.

 

A cualquier otro proyecto que hubiera pretendido alzarse bajo esas mismas circunstancias se le hubiera impedido y, más que tratara de estar en funcionamiento como lo hizo desde entonces ese hotel cinco estrellas.

 

Hace un par de años, la actual empresa propietaria Playa Gran, S.R.L. de C.V., pretendió regularizar la situación del complejo turístico ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), pero la petición le fue negada al reiterarse las irregularidades en que incurre.

 

Según el oficio número 04/SGA/2813/19 enviado (el 20 de diciembre de 2019) al apoderado José María Ribas Conrado del Hotel Panamá Jack Resort se le informó que la construcción violenta, además de disposiciones ambientales, la superficie máxima de aprovechamiento del predio, la densidad del suelo y los coeficientes de ocupación y utilización del predio, así como la altura urbanística permitida.

 

El documento establece que el inmueble de tres niveles contraviene el criterio de aprovechamiento de la superficie, debido a que la densidad aplicable al suelo es de un máximo de 260 habitantes y se tienen 356, e igual que deben existir 120 cuartos por hectáreas y hay 287. Incluso, el terreno debería tener construcción en seis mil 25 metros cuadrados pero llega a ocho mil 28.

 

La normativa municipal dicta también que el coeficiente máximo permitido de utilización del suelo es de 23 mil 600 metros cuadrados y la infraestructura actual se ubica en 23 mil 606 metros cuadrados y mientras la altura máxima permitida de edificios es de 16 metros pero tienen hasta 16.81 metros.

La historia de irregularidad del Panamá Jack Resorts se remonta a cuando fue evidenciado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en 2005.

 

El complejo vacacional con 12,051 metros cuadrados de superficie -resultado de la fusión de cuatro lotes-, tuvo una construcción paulatina hasta llegar al actual complejo de tres niveles, por lo cual cual enfrentó cinco procedimientos administrativos: PFPA/29.3/2C27.5/0167-10, PFPA/29.3/2C.27.4/0041-10, PFPA/29.3/2C.27.5/0013-II (resueltos con cierre),PFPA/29.3/2C27.4/0008-II (resuelto con sanción) y el PFPA/29.3/2C.27.5/0040-16 (en trámite).

 

En 2005, ya contaba con un edificio de tres niveles de 272 habitaciones, un lobby, un club de niños, una alberca y un restaurante bar y cocina. Además, se constató que había afectado al ecosistema costero e introdujo especies vegetales exóticas.

 

El entonces Porto Real, S.A. de C.V. aprovechaba también indebidamente cuatro mil 200 metros cuadrados de playa colindante, sin contar con el título concesión respectivo, cuyo arenal lo usaba para 400 camastros, 70 palapas móviles con sombrilla y otra construida, así como un espigón de 106 metros, de los cuales 70 se internaban en el mar, los que acumulaban arena en la playa. Las instalaciones permitían la estancia de cuatro veleros individuales y 12 kayaks.

 

Entre los permisos que le fueron otorgados para su operación fue una Manifestación de Impacto Ambiental autorizado por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo mediante oficio SEMA/DS/1306/2014 y un título de concesión 12QNR150042/32EMDL11 de la red municipal de Capa.

De las autoridades municipales obtuvo una licencia de uso de suelo mixto comercial (17-0906) el 26 de septiembre de 2017, con giro autorizado de hotel cinco estrellas con 287 cuartos con servicio de frigobar, venta de cerveza, vinos y licores al copeo para la operación de seis restaurantes y tres bares (uno en la playa), así como un teatro al aire libre.

 

Otros de los documentos que avaló su funcionamiento fue una licencia de uso de suelo (09-1370) que emitió la dirección de Desarrollo Urbano del gobierno municipal el 13 de octubre de 2009, y un título de concesión por descargas de agua a la red municipal de CAPA número 12QNR150042/32EMDL11.

El Hotel Panamá Jack Resort cuenta actualmente en el primer nivel de la edificación con 53 habitaciones, un club de niños, dos albercas, un gimnasio, seis restaurantes, dos salones para eventos, una sala de juntas, dos cocinas, tres bares, una pérgola con camas de masaje, una torre salvavidas, 36 pérgolas y 145 camastros en la playa, 130 camastros en alberca, una palapa y seis baños, entre otras instalaciones.

 

En el segundo nivel tiene 96 habitaciones, un SPA con dos tinas de hidroterapia y seis cabinas de masaje, mientras que en el último nivel hay 138 habitaciones, una alberca, un jacuzzi al aire libre, un restaurante, una cocina, un bar y 35 camastros en la alberca. Con todo ello, cuenta con el distintivo “Hotel de excelencia 2019” por TripAdvisor.

 

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