WAYEB POLÍTICO: Laura Beristain, momentos críticos

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Laura Beristain Navarrete confirmó que el municipio de Solidaridad apoyará a las participantes de ‘Un día sin nosotras’.

EDGAR FÉLIX

La administración municipal de Laura Beristain Navarrete, en Solidaridad, sufre de Covid-19; como analogía y también como enfermedad porque varios trabajadores del Ayuntamiento padecen de coronavirus. Desde la declaratoria de independencia de la tercera regidora Verónica Gallardo, en la última semana de marzo, la política administrativa se ha agravado al grado de tener constantes reclamos y acusaciones en contra de quien llegó con mucha fortaleza en las elecciones de 2018 y como efecto AMLO. Ahora vive una grave crisis de imagen.

Para cualquier gobierno son asuntos normales, del día a día, pero eso era hasta hace poco porque no pasaban de las “grillas”, de los dimes y diretes de rivales y enemigos. Normal, demasiado normal. De hecho la imagen de Laura Beristain subió a las nubes cuando visitó Playa del Carmen el presidente Andrés Manuel López Obrador y llenó de piropos y halagos a la alcaldesa, lo que no ocurrió con Hermelinda Lezama que cada vez está más verde. Literal.

Pero el exceso de confianza siempre acaba con las reputaciones en pocos minutos y esto le
sucede a la alcaldesa de Solidaridad desde hace algunas semanas, quien ha dado apoyo y rienda suelta a funcionarios de segundo nivel que ahora la conducen a una grave crisis de la administración. Laura Beristain debería tener la capacidad de saber qué hacer y cómo enfrentar las graves omisiones de sus subalternos que comienzan a tronarle en la cara.

Muchos ciudadanos de Playa del Carmen que hasta ayer la apoyaban están en contra ahora.

Pero, ¿por qué ese repentino cambio social? Laura Beristain debería frenar los boquetes
abiertos en su administración con comunicación efectiva y no mediante estrategias viejas, arcaicas y demasiado priistas. El asunto se complica demasiado por la muerte de Martha Caballero, quien se desempeñaba en el área de comunicación social, departamento que al parecer lo dirige un neandertal de cráneo chato. La comunicadora fallecida por Covid-19, según han declarado sus familiares, fue obligada a laborar sin los más mínimos protocolos y consideraciones de salud durante la pandemia.

Pero el problema crece. Hay denuncias serias de otros trabajadores del área que denuncian maltrato, abuso, prepotencia y tentativa de homicidio del director de Comunicación Social por obligarlos a trabajar sin la más mínima norma de protección de sus vidas, como si el país estuviera en días normales y sin problemas de salud. Las denuncias van acompañadas de respuestas de conversaciones en whatsapp, de fotografías, de testimonios de testigos y demás.

Laura Beristain sigue sorda y muda ante este problema al que la llevó su “comunicólogo”, quien se supone tendría que cuidar su imagen, pero ha logrado exactamente lo contrario: mellarla constantemente. El escándalo ya sobrepasó las fronteras estatales y pronto será retomado e investigado por decenas de organizaciones de derechos humanos de periodistas. Creo que la alcaldesa Laura Beristain no se ha dado cuenta del gran problema que tiene ante sí porque ha permanecido callada, sorda y ciega, encendiendo más la inconformidad de la población y de los familiares afectados.

En estos tiempos de 4T la insensibilidad y la falta de comunicación se cobran muy caras por la población. Ya son otros tiempos en cuanto a estas dos variantes de los gobiernos. Apertura y transparencia como lo ha demostrado Andrés Manuel López Obrador y otros líderes nacionales de Morena, como Alfonso Ramírez Cuellar, son la nueva tendencia, pero en Solidaridad siguen empecinados en cerrarse y más cuando vidas de personas están de por medio. Muy grave.

Eso sin tocar el grave problema de acusaciones de sus enemigos políticos que la quieren ligar, hasta ahora sin pruebas, con el crecimiento de inseguridad que vive Playa del Carmen. Ese ha sido un asunto muy delicado y demasiado espinoso para analizarlo ahora de un refilón. Lo más claro es que muchos municipios, como Solidaridad, sufren del acoso de las bandas del narcotráfico y de los secuestradores. Esto se entiende, pero saber que ya hay muertos por coronavirus entre los funcionarios de este Ayuntamiento y que hay denuncias de varios trabajadores de estar contagiados del virus, sin que la alcaldesa responda, es muy preocupante.

La muerte de Martha Caballero por Covid-19 nos ha indignado a todos los periodistas y ya se hacen las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades y hacer las denuncias correspondientes con quien o quienes resulten responsables. La muerte de Martha Caballero no puede quedar impune ni quedará en el archivo del olvido. Ahora, también, varios de sus compañeros del área de Comunicación Social se encuentran graves por el Covid-19 según nos han informado.

El seguimiento ya se hace. Lejos quedó aquel 14 de febrero de este año cuando en pleno discurso oficial la alcaldesa le propuso matrimonio, con entrega de anillo de compromiso de por medio a su pareja sentimental, Karla Robles. Un día soleado, lindo, lleno de pequeños trinares de aves y revolotear de mariposas. Las playas estaban a su máximo, los servicios y Playa del Carmen en su apogeo. Unas semanas después el panorama ha cambiado
demasiado. La merodean auras y zopilotes en días grises, pero Laura Beristain se ha escondido.

Toda aquella confianza depositada en las urnas por el efecto López Obrador en 2018 más las simpatías, que no eran muchas, de Laura Beristain en su corta carrera política, están por caer al mar como cenizas. Debe actuar cuanto antes en esta grave crisis que vive en su administración, buscar los responsables y actuar en consecuencia. De lo contrario ella asume la responsabilidad y tendrá, con mucha razón, que ser juzgada.

Laura Beristain se está jugando en estos días su credibilidad y reputación como Alcaldesa
de uno de los municipios claves de Quintana Roo, pero, al parecer, no lo sabe o nadie le ha
informado. Ya veremos de qué está hecha esta dirigente. O será solo un chispazo como muchos que llegaron a estos cargos.

ALUX: El “rambo tijuanense” anda en el filo de navaja. Le gusta el malabarismo político, policiaco y legislativo. Tres ingredientes demasiado explosivos para conservar la vida pública sin daño. El jefe de la policía, Alberto Capella, ha enardecido más que cautivado las redes sociales digitales del estado. Le dijeron y ordenaron que tuviera comunicación con la gente sobre las medidas por el Covid-19 y lo hizo, al perecer, desde su ronco pecho cachanilla. Ya hasta puso a bailar y tocar al heroico y honorable cuerpo de policía de Quintana Roo, como si se tratara de un ensamble juvenil.

La comunicación puede causar lo contrario, como le ocurre ahora a Capella, quien le hace falta muchísima efectividad en los mensajes. Una, el uso de los drones al inicio de las campañas de seguridad provocó solamente risas entre la población, por más que los videos trataban que los insignificantes drones se vieran como helicópteros al tomarlos en primer plano. No sabemos aún por qué esa obsesión de usar los aparatos no tripulados en materia de seguridad. Si son para tomar fotos de propiedades desde el aire, no pues sí, mucho avance, pero si son para decir que se trata de una tecnología para seguir delincuente. Caray. El jefe Capella no ha logrado comunicar con eficacia y ya vemos los efectos por las disposiciones del Covid19. Afortunadamente el gobernador Carlos Joaquín tiene buena imagen. Si no, esto ya se hubiera salido de control desde hace tiempo.