Exhiben fallas en Centros de Justicia para Mujeres

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  • Personal insuficiente y falta de insumos, como pastillas de anticoncepción, son algunas deficiencias de los Centros de Justicia para Mujeres.

ANTONIO BARANDA / AGENCIA REFORMA

Personal insuficiente y a veces sin especialización, saturación, falta de un representante del Ministerio Público y dotación insuficiente de insumos como pastillas de anticoncepción de emergencia son algunas de las deficiencias que arrastran los Centros de Justicia para Mujeres (CJM).

La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) supervisó el año pasado 17 instalaciones de CJM en 14 entidades.

De acuerdo con el “Primer informe anual de actividades” de la Conavim, correspondiente a 2019, de la mayoría de los centros visitados -entre agosto y noviembre- se hicieron observaciones por distintas deficiencias en sus servicios.

“A la mayoría de ellos se les hicieron observaciones sobre deficiencias en sus servicios, actualmente se da seguimiento a las respuestas o se insiste en las observaciones cuando las autoridades locales son omisas a los requerimientos de la Conavim”, indicó el documento.

“Se brinda seguimiento al cumplimiento de estos requerimientos, en el cual se verifica que el servicio de atención, acceso a la justicia y empoderamiento a las víctimas verdaderamente cumpla con parámetros de calidad, oportunidad, eficacia, impacto y sostenibilidad”.

Encontró que el personal con el que se cuenta es insuficiente para cumplir con la totalidad de los servicios que demanda un CJM. Por ejemplo, en la sede de Matlapa, San Luis Potosí, faltó personal médico y de enfermería.

Los Centros de Tehuacán y Puebla (Puebla), Zacatecas (Zacatecas) y Juchitán (Oaxaca) no siempre reciben a usuarias en casas de emergencia porque no cuentan con personal para atender a las mujeres e hijos durante las 24 horas, los 7 días de la semana.

De acuerdo con datos oficiales, algunos CJM no cuentan con presencia de Ministerio Público para levantar denuncias en el mismo lugar y otros tienen insuficiente dotación de insumos médicos como pastillas de anticoncepción de emergencia y retrovirales.

Otras deficiencias son la carencia de sistemas de protección, ya que no cuentan con personal de seguridad (policías) o sólo en horarios diurnos, ni accesos diferenciados para usuarias y agresores, así como instalaciones incompletas. En los CJM también existe indefinición de la línea de mando; frecuente rotación de personal o designación de personal no especializado; “cierta” flexibilidad en el cumplimiento del reglamento, y deficiencias en la atención de menores víctimas indirectas o directas de violencia familiar.