Morena… fruto podrido… los ejemplos de Bartlett

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ELMER ANCONA

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) es un fruto podrido. Así nació y así morirá. Sin dirigentes limpios, honrados y decentes en su haber, en su cúpula del poder, difícilmente podrá avanzar. Sus fundadores son un lastre.

Los que se agregaron después como diputados, senadores o funcionarios públicos dejan mucho que desear en términos de capacidad administrativa y
parlamentaria. No saben gobernar.

Muchos de ellos son ladrones de origen, rapaces, roedores, que buscan alimentarse de las sobras que arrojan a su paso. Pero nada desperdician. Tiene la vieja escuela de los partidos viejos.

Y si no lo quieren creer, basta ver las asquerosidades que está cometiendo, de años atrás, Manuel Bartlett Díaz, quien ha enriquecido, de manera insultante, a su familia. Y tan sólo es un ejemplo.

En pocos meses, el director de la Comisión Federal de Electricidad logró obtener para su hijo más de 160 millones de pesos en jugosos contratos que le otorgó el gobierno federal a través del IMSS, ISSSTE y diversas secretarías de Estado. Así lo confirman las serias investigaciones periodísticas que se han dado a conocer.

Eso sin contar los más de 800 millones de pesos que tiene en su haber, y que ha reconocido públicamente, acumulado a lo largo de los años como “servidor público”, como político “nacionalista” que es.

Pero ¿quién podría meter la mano por la honorabilidad, la moralidad, la honra de un político que desde hace muchos años vendió su alma al diablo?
Nadie. Absolutamente nadie.

¿Qué sentirá Bartlett Díaz al irse a dormir por las noches? ¿Tendrá un sueño conciliador? ¿Se la pasará contando, peso por peso, en lugar de borreguitos?¿Tendrá el suficiente coraje para ver a los ojos a sus descendientes por las mañanas?

Pero bueno, tiene la bendición celestial que llega desde Palacio Nacional, de su Dios, de su gurú, de su “alma esperanzadora” que todo le solapa, que todo le defiende… que todo le oculta.

Y EN LOS ESTADOS…

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que no regenera nada y destruye todo a su paso, cuenta con escasos líderes que logró acaparar en los estados de la República. Nombró como delegados a todos los que habían
escapado de sus propios partidos políticos, los “tradicionales”, porque no ofrecerles los espacios de poder que tanto ansiaban (diputaciones, senadurías).

Muchos de ellos se contaminaron y empezaron a oler hediondo, eso sin contar que, en todo este tiempo de gobierno, no han logrado convencer a las “masas” de su forma de administrar los recursos. Valieron un pepino.

Pongamos un ejemplo: el martes pasado, se dio a conocer que un funcionario municipal de Morena fue detenido en posesión de droga y arma de fuego. Su nombre es Rodrigo Iván Sánchez Cantú.

El morenista es secretario particular del Secretario de Bienestar Social del Municipio de Matamoros, Tamaulipas, o sea, del responsable de administrar los recursos para el bienestar de la sociedad.

Al ser detenido, se encontró en su vehículo tres bolsas y 17 paquetes color café con mariguana; ocho paquetes y un recipiente de plástico con cocaína y un radio móvil de frecuencia.

No es nada extraño ver eso en los subordinados, sobre todo en estos tiempos donde la administración federal suele hacer exactamente lo mismo. Copian el estilo de los superiores jerárquicos.

Nacieron de las entrañas de sus jefes, comenzando con el fundador de Morena que solapa, que alienta la industria del narcotráfico y convive con gente no tan deseable. De tal palo, tal astilla.

Qué se puede esperar de este Movimiento que abandona a la gente que produce y genera trabajo; que deja en libertad a los presos; que distribuye la riqueza de la nación en países centroamericanos; que alienta la división entre los mexicanos.

Qué puede esperarse de un Movimiento que se la pasa engañando al “pueblo bueno”, que lo aturde con mentiras y con demagogia barata, que lo manda al matadero, mal aconsejándolo en tiempo de pandemia.

UN FRUTO PODRIDO
Pero todos saben -y lo saben muy bien-, que los frutos podridos tarde o temprano terminan en el bote de la basura. Y vaya que a los mexicanos no les tiembla la mano para apostar por buenos gobernantes.

Tan es así, que han sacado del poder al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al Partido Acción Nacional (PAN) de la jugada política; los han dejado sin Silla Presidencia, sin Los Pinos. Partidos que tuvieron sus cosas buenas, es cierto, pero que también se vieron involucrados en asquerosidades, en saqueos, en contubernios, dañando gravemente a la sociedad.

Al igual que esos partidos, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene sus días contados, y es que apenas comienza; no se le ve ni pies ni cabeza en la forma de conducir los destinos de este país y de múltiples estados y municipios que gobierna.

Morena ya huele a fruto podrido, por lo tanto, es tiempo de mandarlo al bote de la basura, porque los mexicanos lo que menos quieren es volver a enfermarse.

@elmerando

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