Los retos para la inclusión de las unidades de renta vacacional en Quintana Roo

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  • La recuperación económica en el Estado será para todos, por lo que todos deben participar.

XAVIER FLORES *

El 5 de mayo, Airbnb anunció que despediría a cerca del 25% de su fuerza laboral, esto es 1,900 personas, en respuesta a la caída actual de la demanda debido a la crisis. También anunció que detendría las iniciativas comerciales no esenciales, como Transporte, Airbnb Studios, Hoteles y Lux. Estos cambios se producen a pesar de la importante inyección de capital de $2 mil millones de dólares que había recibido solo unas semanas antes. Pero esto no es el fin de Airbnb; por lo contrario, estarán entre nosotros aún un buen rato.

Las unidades de renta vacacional no son un fenómeno nuevo. Sin embargo, Airbnb irrumpió en el mercado a través de su plataforma tecnológica. Esto es una fuente atractiva de ingresos, ya que Airbnb, HomeAway y sus pares, desplazan la responsabilidad de la inversión inmobiliaria a individuos, en lugar de desarrolladores u operadores más grandes. Con esto, estas compañías estimularon una nueva ola de estructuras de desarrollo y propiedad que buscan obtener ganancias de la demanda desatendida.

Uno de los principales inconvenientes que tiene la estructura de renta vacacional es su falta de representación en la toma de decisiones económicas del estado, algo particularmente importante durante los períodos de crisis. Al pagar impuestos y permitirse ser regulados, los hoteles y sus pares también se han ganado el derecho de participar activamente en la toma de decisiones que afectan al turismo. Desafortunadamente, los propietarios de alquileres vacacionales que operan fuera de las regulaciones establecidas, es decir, no pagan impuestos ni contribuyen a los fondos generales de promoción de su región, también pierden su derecho a dar forma a las estrategias que se emprenden para elevar su propio mercado.

En este momento es importante fomentar la inclusión de alquileres de vacaciones en el futuro de Quintana Roo y para esto debemos considerar mejorar algunos puntos:

Zonificación y vigilancia activa. Designar, respetar y reforzar regiones para la operación de este tipo de lugares de alojamiento, directamente con los propietarios individuales y con las plataformas digitales que les encaminan demanda comercial. Esto permitirá transparencia en el censo de la oferta de hospedaje.

Certificaciones. Ofrecer una certificación gubernamental simple, clara y asequible (incluso gratuita) para todos los establecimientos de alojamiento en la región. Con esto, realizar inversiones para promover esta certificación, sus beneficios y garantías en los mercados generadores de demanda, tanto en el país como en el extranjero. Así mismo, buscar acuerdos para que estos tengan un beneficio a sus usuarios.

Vigilancia. El gobierno debe realizar importantes inversiones en inteligencia artificial y monitoreo tecnológico de la web para detectar y penalizar a los no adherentes a los registros formales y al censo de servicios que se presentan en la región.

Incentivos de outsourcing. Proporcionar exenciones fiscales y otros incentivos para estimular la creación de proveedores de servicios de terceros en la región, de modo que los estándares de servicio puedan medirse y darse a conocer. Esto incluye la formalización de servicios como limpieza, mantenimiento, contabilidad, etc. La asociación con plataformas de alquiler de vacaciones y operadores de alojamiento tradicionales impulsará una mayor adopción de estos servicios en todos los segmentos.

Airbnb va a reorientar sus operaciones y volverá a su negocio principal: facilitar alquileres de vacaciones entre propietarios e huéspedes. La empresa también se está tomando un tiempo para re-evaluarse y plantearse cómo salir aún más fuerte de esta crisis. A medida que el mundo está cambiando hoy, es el momento adecuado para que Quintana Roo se autoevalúe y también sepa quién es quién dentro de su territorio. También es una oportunidad para asegurarse de que todas las voces se escuchen a medida que el Estado avance con cada vez más fuerza.

* Xavier “Xavi” Flores es un ejecutivo hotelero y de finanzas inmobiliarias, y es asesor de SevenTrain Ventures. Xavi es Licenciado en administración de empresas turísticas por la Universidad de Houston, en Texas, y obtuvo un MBA de ESADE Business School en Barcelona, España. Él es originario de Chetumal, Quintana Roo, y reside actualmente en Nueva York.