Wayeb político; Rocío Nahle, espuma por la boca

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Édgar Félix

 

Quien no conoce a Rocío Nahle García traduce su tranquilidad y estoicismo en debilidad y hasta dejadez. La secretaría de Energía es un enigma para muchos porque procede de una familia donde la actividad política iba de la mano con otras disciplinas científicas. Los Nahle García siempre fueron admirados por la dedicación en los estudios y Rocío no fue la excepción a pesar de meterse con una rama poco atractiva para las relaciones públicas: química, pero muy buena para las afinidades políticas porque aprendió a sacarle a sus oponentes espuma por la boca.

El padre de Rocío fue un hombre sencillo pero muy inteligente, suspicaz y de muy buen humor. Amigo personal en las circunstancias más poco comunes del general José García Valseca, fundador de la Organización Editorial Mexicana o la cadena de 58 periódicos conocida como “Los Soles”, que luego le quitó con lujo de prepotencia y corrupción el finado Mario Vázquez Raña. Rocío Nahle está fraguada en la cultura del esfuerzo y los estudios, en mantener la calma, mucho, frente a los huracanes del Pacífico y el fuego amigo del Atlántico.

Esa forma apacible de la secretaria llamó la atención del presidente Andrés Manuel López Obrador, de quien fue ganándose la confianza desde la militancia consecuente de la izquierda mexicana. Actualmente es una de las cinco personas cercanas al Presidente que le hablan al oído. Y no es que sólo le “hable” sino que “escucha”. Por eso rompe muchos corazones de aspiraciones dentro y fuera de Morena cuando comienza implementar programas y mover legislaciones desde su posición.

Recientemente cuando dio a conocer el acuerdo para la nueva confiabilidad de la energía eléctrica en el país se desataron los rayos y centellas por ríos y montañas. Todos voltearon a ver la generación alternativa por ventiladores, porque han sido señalados por López Obrador, pero qué clase de engañabobos les metieron a varios porque las intenciones son más sutiles y van por una sustentación nacional independiente y fuera del control que muchas empresas trasnacionales tienen en México. Muy al estilo de lo que fue este país en la época de Porfirio Díaz.

De ese tamaño y de esa clase andan los intereses en este país. Ahora le cobran las licitaciones para la refinería de Dos Bocas, en Veracruz, pero hasta ahora no le han demostrado si está incurriendo o no en ilegalidades. Todo controlado desde una sección de poderosos del norte del país para denostarla y difamarla por cualquier declaración o disposición que dé a conocer como si eso le importara.

Si hay dos secretarios de Estado actualmente como los dos pilares de confianza absoluta del presidente López Obrador son, Relaciones Exteriores, y Energía. Casualmente en esta última descansa uno de los proyectos estrella del actual sexenio y justo en un momento donde los nuevos paradigmas del entorno mundial apuntan hacia el uso de petróleo con energías limpias; contradictorio, pero así es. La infraestructura que alimentan los hidrocarburos ha sido tan costosa que no podría frenarse de  la noche a la mañana sin generar crisis económica. Para empezar los medios de transporte, sin considerar la industria.

Pero más que energías limpias es el uso de abasto único y propio para cada Estado del mundo en esta transición. Nos encontramos en la cima de transformaciones, en el fin de los tiempos, en la terminación de una era, marcadas por el Covid-19 y por mercados financieros poderosísimos no controlados por Estados Unidos, como las tecnologías de tercera generación fundamentadas en Bitcoin, Blockchain y Ethereum; por sistemas de generación de energías descentralizadas y anti monopolios. Si quieres controlar un país aprópiate del abasto y de los combustibles, cualquiera que estos sean.

Rocío Nahle no viene a ponerse el casco de constructora ni a negociar precios de petróleo, viene a fortalecer políticamente al actual gobierno, tan necesitado de esa parte. Pero la actividad política no es grilla como intentan hacer creer los opositores a la secretaria de Energía sino meterse en la parte más dolorosa de los intereses económicos que han controlado y se han aprovechado haciendo negocio desde esta Secretaría: la aprobación de acuerdos y de reglamentación para dar certidumbre de desarrollo en este sector.

La lucha interna del poder es evidente. Rocío Nahle es de las secretarias más atacadas en medios de comunicación en los últimos meses porque precisamente la pusieron para hacer fórmulas de química que sirvan como detonadores de espuma por la boca. Le han dado resultado a Nahle García estas composiciones porque no han podido moverle un pelo, a pesar de que se han metido con su esposo, con su familia y hasta con su mamá.

Cuando creen que eres tonto y el tonto terminas siendo tú los efectos de odio crecen exponencialmente. Rocío Nahle es una funcionaria, siempre, de bajo perfil de operación pero con amplio y certero trabajo en los niveles más altos, no sólo nacionales sino internacionales. Quienes la han menospreciado y ninguneado siguen sin entender la complejidad con que actúa en la administración pública. Al menos debieron investigarla un poco antes de comenzar a atacarla a tontas y locas porque todavía le quedan varios años como funcionaria.

Es la mujer de confianza de López Obrador, junto a Claudia Sheinbaum, y la súper secretaria que nunca ha cedido un centímetro en las batallas más cruentas como diputada, como química. Su fórmula secreta sigue provocando, en sus adversarios, mucha espuma por la boca.

ALUX: La Presidenta Municipal de Solidaridad (Playa del Carmen) Laura Beristain, sigue dando mucho de qué hablar. Primero, su pésimo manejo de las estrategias (que sólo era aplicarlas y ni eso le salió) para contrarrestar los efectos en la salud de los ciudadanos por el Covid-19; luego le sacaron sus trapitos al sol con el asunto de la avioneta que quiere reconstruir, contrario a las órdenes del Presidente López Obrador, quien seguramente ya no dirá “ese avión no lo tienen ni Obama”, sino “esa avioneta no la tiene ni la Beristain”.

Una vergüenza de administración municipal a todas luces y ahora sale con la grandísima crueldad de que dispuso en esta época que las personas no salen a la calle, sin consulta como debe ocurrir en estos casos por el tipo de obra que es, de cambiar el piso de la emblemática Quinta Avenida de Playa del Carmen. Quitó ya todo el piso de ladrillo y comenzaron a meter una enorme plancha de concreto.

Los playenses están muy molestos por esta obra de la señora Laura Beristain, quien no obstante quiso ayer verse muy profesional y muy tecnológica e invitó a varios ambientalistas a platicar por Zoom, y nada se les cayó el sistema, terminaron cambiando de administrador y por varios minutos fue el hazme reír de la gente.

Si investigan bien, si revisan a fondo, si verifican los materiales usados para cambiar la plancha de la Quinta Avenida concluirán en la atrocidad realizada por la alcaldesa. Playa del Carmen nunca estuvo peor ni tampoco en condiciones graves de gobernabilidad.

Twitter: @edgarfelix / Facebook: edgarfelixacu

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