Exhiben en FGR protección a red de clonadores que opera en QR

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  • Agentes federales denunciaron que organización rumana en Quintana Roo, dedicada a la clonación de tarjetas, tiene la protección de la Fiscalía Anticorrupción de la FGR.

BENITO JIMÈNEZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Agentes federales denunciaron que la operación de una organización delictiva de origen rumano en Quintana Roo, dedicada a la clonación de tarjetas de crédito a nivel mundial, tiene la protección de la Fiscalía Anticorrupción de la FGR.

Elementos de corporaciones descubrieron en el caso un conflicto de interés de Camilo Constantino Rivera, jefe de Unidad en la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, según denuncias presentadas días atrás ante el Órgano Interno de Control de la FGR y la Secretaría de la Función Pública.

Los escritos, a los que tuvo acceso REFORMA, señalan que un hermano del funcionario de la FGR, Jesús Constantino Rivera, es escolta y abogado del grupo de Florian Tudor, identificado como el líder de la banda rumana que estafa a turistas mediante una red de cajeros “Intacash”.

Los investigadores federales alertaron que mientras el caso de la red de clonadores se encuentra congelado, la Fiscalía Anticorrupción aceleró las diligencias contra los agentes que indagan a los rumanos por supuestos abusos de autoridad, amenazas o cateos ilegales.

Florian Tudor y sus socios, Adrián Nicolae Cosmin y Chakib Naif Al Boustany, son investigados por el FBI por fraudes cometidos en EU y países de Europa.

Camilo Constantino es jefe de Investigación y Litigación de la Fiscalía Anticorrupción, que encabeza María de la Luz Mijangos, y tiene abierto el expediente FED/FECC/UNAI-QR/00000287/2019 contra marinos, soldados, agentes de la FGR y hasta policías locales, por abusos contra los rumanos.

Ahora Tudor es una víctima, y el delegado de la FGR, Javier Ocampo García, y otros agentes, fueron destituidos.

Incluso, señalaron, Jesús Constantino, hermano del funcionario de la FGR, Camilo Constantino, se ha hecho pasar como agente judicial.

En mayo de 2019, un policía local fue asesinado en un embarcadero de Ultramar por dos sujetos que viajaban en un auto rojo.

Tras una búsqueda por parte de policías y agentes navales, detuvieron a Jesús Constantino -quien se hizo pasar como policía ministerial- y al rumano Chakib Naif Al Boustany.

“Motivo por el cual lo seguimos (…) deteniendo su marcha hasta la calle de Sac-Xib y Xel-Ha por lo que procedimos a pasarle inspección previa solicitud al conductor, quien se identificó como Agente Ministerial (de la Fiscalía) de nombre Moisés Méndez López y cuyo copiloto era otro Agente Ministerial de nombre Jesús Constantino Rivera quienes llevaban como acompañante al ciudadano Chakib Naif Al Boustany (socio de Tudor) manifestando que sólo iba a cenar con sus dos amigos y escoltas de seguridad”, refiere el parte policiaco.

Según la denuncia, en la red de protección también colabora Jonathan Yong Mendoza, ex jefe de la policía de Cancún.

Aparte, en una denuncia de hechos de Al Boustany por los delitos de daños, intimidación y amenazas ante un Ministerio Público del Fuero Común, el rumano autorizó como defensor, entre otros, a Jesús Constantino Rivera.

La semana pasada se publicó que autoridades federales investigan a la organización delictiva, que roba identidades en cajeros y operan en distintos países de Europa, así como en Estados Unidos y México.

Investigan a agentes tras exhibir a la red

La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción abrió una carpeta de investigación en contra de funcionarios federales, estatales y municipales que investigaban a la red rumana dedicada a la clonación de tarjetas de crédito.

“Desde la presentación de la denuncia se ha observado que las supuestas víctimas y sus asesores jurídicos prácticamente han dirigido la investigación en su mayor parte y no así el Ministerio Público de manera imparcial.

“Enfocando sus argucias legales en contra de los que elaboramos la presente al no dejarnos corromper”, acusaron los uniformados de tres órdenes de gobierno en una denuncia interpuesta el pasado 21 de mayo ante el Órgano Interno de Control de la FGR, la Secretaría de la Función Pública y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

“Hemos detectado la participación de un sujeto de nombre Jesús Constantino Rivera, quien en constancias que se encuentran en el Estado de Quintana Roo se demuestra que trabaja directamente con el sujeto de nombre Florian Tudor; esto cobra relevancia puesto que tiene un parentesco consanguíneo con Camilo Constantino Rivera, funcionario adscrito a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FGR), por lo que es a todas luces evidente la existencia de un enorme conflicto de interés”, alertaron.

La denuncia señala que casi la totalidad de las pruebas desahogadas por la Fiscalía han sido promovidas por las supuestas víctimas y sus asesores jurídicos.

“Con estas y otras acciones tendenciosas y sospechosas, se están vulnerando sistemáticamente los derechos humanos de quienes están al frente de instituciones de seguridad pública de los tres niveles de gobierno”, agregaron.

Largo historial

Florian Tudor y sus socios tienen su historial en Quintana Roo.

El año pasado, Tudor, presunto líder de la mafia rumana, y Adrián Nicolae Cosmin fueron detenidos por militares en un retén y entregados a la delegación de la FGR en QR.

Se les decomisó una pistola y 500 mil pesos en efectivo. Tudor alegó que el arma fue “sembrada” y además acusó que intentaron extorsionarlo.

Luego, en mayo de ese año, un juez autorizó cateos a tres inmuebles de los rumanos.Nuevamente Tudor aseguró que le sembraron armas y acusó que los cateos fueron ilegales.

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