Carbones Políticos; Dos años de gobierno… peleado con todos, peleado con la vida

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Carbones Políticos; Dos años de gobierno… peleado con todos, peleado con la vida

 

 

ELMER ANCONA

Lo que dijo ayer en sus redes sociales Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, nos arrojó dos lecciones: una buena y otra, peor.

Primero la buena: nos vino a recordar que “los ciudadanos somos los verdaderos guardianes de la democracia”, y que hace dos años lograron lo impensable: elecciones realmente democráticas. Tiene toda la razón.

Los ciudadanos son los únicos facultados para poner y quitar gobernantes, sean presidentes municipales, gobernadores, diputados, senadores y hasta presidentes de la República.

Los ciudadanos participan activamente en la construcción de la democracia desde las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), Organizaciones No Gubernamentales (ONG), Agrupaciones Políticas Nacionales (APN) y partidos políticos.

También desde los gremios y sindicatos, universidades, iglesias, en los círculos sociales o comunitarios, con amigos y, por supuesto, desde la familia. Los espacios para hacer política son muy amplios.

En eso, la esposa del presidente tiene toda la razón. La mayoría del pueblo mexicano acudió a las urnas, hace dos años, y dispuso que López Obrador y su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) condujera los destinos de este país.

Pero el punto de discusión no es ese. Lo que se preguntan los mexicanos es si a quien pusieron en la Silla Presidencial está gobernando bien. La respuesta es no. La administración de López Obrador ha sido un desastre. Han sido dos terribles años de gobierno.

 

Genera polémica tuit de Gutiérrez Müller
Poderosas razones

Un ciudadano preguntó a Gutiérrez Müller en ese mismo tuit: “¿Cuándo atenderá personalmente a los padres de niños con cáncer? Gracias por su amable respuesta”.

La respuesta de la esposa del presidente de la República, demasiado grosera (por decir lo menos), refleja lo que han sido estos dos años de gobierno: “No soy médico, a lo mejor usted sí. Ande, ayúdelos”.

Es cierto, Andrés Manuel López Obrador no es ni se ha sentido médico, enfermero, periodista o empresario; no se ha sentido parte de la Sociedad Civil y Organizada. Mucho menos ha sido político ni demócrata. Tampoco su esposa.

Desde que asumió el poder presidencial, hace dos años, ha sido un presidente solitario que gusta caminar por todo el país peleándose con todos. A las pruebas nos remitimos.

01.- Está peleado con las agrupaciones feministas, de las cuales se burla constantemente cuando levantan denuncias sobre la desaparición de más mujeres, incluyendo niñas.

02.- Está peleado con los periodistas y medios de comunicación, a quienes ha calificado de “mafiosos”, “busca pleitos”, “corruptos” y hasta de “sicarios” (al avalar a su principal ideólogo, John Ackerman).

03.- Está peleado con los padres de familia que tienen hijos con cáncer, a quienes califica de mentirosos porque, según él, sí hay medicamentos y tratamientos para ellos en los hospitales.

04.- Está peleado con el personal médico (doctores y enfermeras, entre otros), de quienes dijo “sólo buscan enriquecerse”, cuando desgraciadamente, a consecuencia del Covid-19, han fallecido en México 111 profesionales de la salud y otros 8 mil 544 están confirmados como “positivos” por atender a pacientes contagiados.

05.- Está peleado con los empresarios (chicos, medianos y grandes), a quienes primero arrebató lo que les correspondía (el aeropuerto internacional) y posteriormente los dejó en el abandono al azotar el coronavirus (cientos de negocios y empresas quebraron).

06.- Está peleado con los ingenieros y arquitectos, de quienes dijo, sirven para muy poco, ya que cualquier persona puede construir caminos, carreteras y levantar sus propias casas, por lo que hay que dar los recursos directamente.

07.- Está peleado con sus propios funcionarios públicos (que el mismo designó), a quienes calificó de inservibles y mediocres.

El caso de las titulares del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y de la Comisión Ejecutiva para la Atención de Víctimas (CEAV) es de lo más representativo.

A las dos mujeres les cortó la cabeza, políticamente hablando; por algo, también, le renunciaron el titular de la Secretaría de Hacienda y el director general del IMSS.

08.- Se ha peleado con académicos e intelectuales de este país (sus críticos), a quienes ha calificado (¡fuchi caca!) de conservadores, corruptos, mentirosos, liberales y otras cosas más.

09.- Se ha peleado con el Ejército Mexicano, al que quitó el importantísimo Estado Mayor Presidencial y ha ofendido al “apapachar” (o dejar trabajar) a grupos del crimen organizado (acérrimos enemigos de los soldados)

10.- Está peleado con la democracia, con la sana política, con el sano debate. Tal parece que está peleado con el mundo y con la vida.

Aparte de su pésimo desempeño político que ha tenido en lo individual, a López Obrador le ha llovido sobre mojado con el azote del Covid-19, con las explosiones en Hidalgo, con los ataques del crimen organizado. Le ha ido muy mal.

Después de dos años de gobierno, a los ciudadanos no queda más que recordarle algo de vital importancia y que está claramente especificado en el artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

“La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”.

@elmerando