Roadmaster y el reencuentro de los hermanos de Rain Man

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Roadmaster y el reencuentro de los hermanos de Rain Man
  • Un Buick Roadmaster 1949 convertible es pieza fundamental en ‘Rain Man’, cinta que protagonizaron Dustin Hoffman y Tom Cruise.

ALBERTO BORTONI / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Pocas cosas son tan representativas del estilo de vida estadounidense como un viaje en carretera que cruce todo el país y qué mejor si se hace en un convertible.

Lo primero que se debe de tener es un buen coche. Digamos un Buick Roadmaster 1949 convertible y con un motor de ocho cilindros en línea. Lo segundo es buena compañía, la de un hermano debe de ser suficiente para un viaje sin dramas y lleno de aventura.

Al menos eso parecería, pero la realidad es que en la película “Rain Man”, el personaje de Tom Cruise (Charles Babbitt) y el de Dustin Hoffman (Raymond Babbitt) sí comparten una interminable serie de dramas personales en esta aventura.

“Rain Man” no sólo tiene un gran auto, también fue ganadora de una larga lista de premios, incluyendo el Oscar al Mejor Actor, Mejor Director, Mejor Película y el Mejor Guión. Y, además, fue la película que abrió los ojos del mundo al autismo.

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En la película, Raymond Babbitt vive con un tipo de autismo que lo dota de impresionantes habilidades cuantitativas y una memoria privilegiada. En cuanto Raymond ve el coche lo reconoce y recita todas las especificaciones: “1949 Buick Roadmaster ocho en línea, ocho Fireball. Sólo 8,095 coches fabricados.”

El auto fue la herencia que el papá de los personajes dejó a Charles. A Raymond le dejó cerca de 3 millones de dólares. Charles secuestra a Raymond y viaja con él hasta Los Ángeles mientras conoce a su hermano y hace las paces con la disparidad monetaria de la herencia.

Pero regresemos al auto: el Roadmaster de 1949 marcó un cambio para Buick. Fue el primer año en que utilizó la transmisión Dynaflow, una automática que brillaba por su suavidad. En esta época, los autos reducían un poco su tamaño e iban tomando proporciones más modernas; la diferencia entre la altura del cofre y las polveras iban cediendo y los frentes se hacían más horizontales.

Entre los elementos de diseño estaban los ventiports en los lados. En el caso del Roadmaster cuatro de cada lado. Estos ocho orificios eran funcionales y realmente daban ventilación para refrescar al potente motor de ocho cilindros de 150 caballos. No era un auto tremendamente rápido. Pero siendo un Buick gozaba del lujo y confort de la marca.

Roadmaster y el reencuentro de los hermanos de Rain Man

El auto hace el viaje de Ohio a California sin problemas. Además lo hace sin lluvia pues Raymond no salía cuando llovía y lo hace por caminos secundarios, pues Raymond consideraba las interestatales inseguras. Por razones diferentes comparto las decisiones de Raymond. Las carreteras vecinales son más lentas pero más entretenidas y un convertible así no puede desperdiciar kilómetros bajo la lluvia.

En la película se usaron dos de estos coches. Uno de ellos fue restaurado recientemente por Wayne Carini, un reconocido restaurador de coches y anfitrión de un programa de autos clásicos. Para Carini el auto tenía un valor especial; su hija fue diagnosticada con autismo. Así que el auto sigue haciendo conciencia sobre el autismo a más de 30 años de haber protagonizado en la película Rain Man.

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