Abre Animal Crossing nuevos horizontes en pandemia

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  • El juego de Animal Crossing se ha convertido en el punto de reunión de convivencia, movimientos sociales y mucho más.

JOSE LUIS ADRIANO SANCHEZ / AGENCIA REFORMA

Cd. de México, México.- Durante la cuarentena, algunos se han volcado a crear videos en vivo en Instagram. Otros han consumido ávidamente series y películas en Netflix. Y yo, como 13.41 millones de personas alrededor del mundo, me escapé al mundo paradisíaco y relajante de Animal Crossing: New Horizons.

“Animal Crossing está ahí en el momento indicado. Es un juego novedoso, con un chorro de características que invitan a esta convivencia en línea y con las condiciones indicadas. Aunque sea exclusivo de una consola, llega a ser el videojuego número uno en esa plataforma”, explica Jacinto Quesnel, director regional de Departamento de Arte en el Tecnológico de Monterrey e investigador en temas de videojuegos.

Tres meses después de su lanzamiento, mi Nintendo Switch registra que ya he pasado más de 230 horas jugando este videojuego, en segundo lugar tras las 355 horas que he dedicado a las retas de Super Smash Bros. Ultimate, y lejos de las 40 horas que he jugado Pokémon Escudo o las 30 horas en Super Mario Odyssey, a pesar de que me encantan.

Pero que un juego que se trata de convertir una isla desierta en una aldea colorida y muy decorada se haya convertido, para muchos, en el videojuego de la pandemia, tiene que ver tanto con el tiempo extra que pasamos en casa como con la necesidad de un escape, aunque sea virtual.

“Yo juego diario, por costumbre y por trabajo, pero ¿qué hubiera sido de nosotros sin los videojuegos durante esta pandemia?”, se pregunta Mariano Latapí, mejor conocido como Punisher IV en el ambiente de internet, donde comparte sus podcasts y contenido sobre videojuegos.

“Mi pensamiento sobre Animal Crossing es que ha pasado a ser una herramienta social y hasta curativa. Por ejemplo, mi esposa, que sufre mucho de ansiedad, y esta situación de la pandemia es ansiedad pura y nervios, porque estamos todos preocupados. Animal Crossing llegó en el momento exacto y ella, que, aunque ya jugaba videojuegos no le había entrado nunca a un Animal Crossing, está enganchadísima”.

En marzo, la Organización Mundial de la Salud recomendó jugar videojuegos como actividad recreativa y relajante para cuidar la salud mental durante el distanciamiento social provocado por el Covid-19. Para entonces, analistas como NPD ya reportaban en Estados Unidos un incremento de 63 por ciento respecto al año anterior en venta de consolas, y un 35 por ciento más de ventas en videojuegos.

Animal Crossing ha estado entre las primeras posiciones de ventas de videojuegos desde su lanzamiento el 20 de marzo, pero no ha sido el único. Call of Duty: Modern Warfare, Grand Theft Auto V y, más recientemente, The Last of Us Part II han brillado en sus ventas durante la pandemia. Así es como gamers tanto de Nintendo Switch, PC o PlayStation han vivido sus propios encierros.

“Mi cuñada también juega y tiene su PS4. Ella es enfermera y la mandaron a cubrir una posición en un hospital Covid, así que se sentía aislada porque las personas que vivían con su familia tuvieron que alejarse y estaba en un periodo de aislamiento físico, precisamente porque su profesión se lo pedía”, comparte Pamela Lima, comunicóloga que también ha recurrido a los juegos para pasar el tiempo en la cuarentena.

“Lo que hicimos mi novio y yo al principio fue descargar Call of Duty Warzone, que es gratis. Empezamos a jugar con mi cuñada y se comenzó a volver una forma para conectarnos. Hemos estado platicando, nos hacemos compañía, no tanto por el hecho de jugar, sino de estar un rato juntos”.

Experiencias similares he vivido en Animal Crossing, como haberme reunido virtualmente con amigos de lugares como Mérida o Guadalajara; y tener ‘citas’ con mi novio en nuestras respectivas islas personalizadas. Pero además de jugar este videojuego como una forma de distracción o de conectar con amigos, muchos han aprovechado su plataforma para otras causas.

En YouTube, canales como TagBackTV o Chase Crossing acumulan millones de vistas en sus videos sobre Animal Crossing donde hacen tours y entrevistan a los jugadores detrás de islas profusamente decoradas.

La congresista estadounidense, Alexandria Ocasio-Cortez, ha usado el videojuego para visitar a sus seguidores. Las protestas de #BlackLivesMatter han encontrado eco en el juego en forma de altares virtuales y encuentros. Y en México, colectivos feministas se han organizado para reunirse en Animal Crossing a protestar por el feminicidio de Diana Raygoza, estudiante de Nayarit que fue asesinada en mayo.

“Todo esto puede tener a un juego como Animal Crossing: New Horizons entre los nominados a Juego del Año solamente por su aportación social en un momento tan difícil. Es un juego que ha sido una revolución, gente que se está comprando un Switch solamente para jugarlo”, dice Latapí.

Cuando la pandemia sea controlada, cuando salir a la calle sea como antes, disfrutaré reencontrarme con mis amigos y seres queridos. Pero entre las cosas que recordaré sobre mi tiempo en cuarentena, estarán los momentos que pasé viviendo experiencias en mundos virtuales, las personas con quienes me conecté y las historias que construí frente a la consola, tanto con Animal Crossing como con otros juegos.

“Va a haber un porcentaje de gente que va a dejar de jugar con la misma frecuencia, pero de ahí al abandono no creo. Son procesos que toman mucho más tiempo, y si ya formulaste una comunidad, si ya se te hizo costumbre y forma parte de tu vida, me parecería muy difícil dejar de jugar por el solo hecho de ya poder convivir con tus amigos de la vida real, porque sigue siendo gente real la que está detrás de la pantalla”, opina Quesnel. Y también lo creo.