Carbones Políticos; El viaje de AMLO a EU… encuentro de ‘derechas’

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Carbones Políticos; El viaje de AMLO a EU… encuentro de ‘derechas’

 

 ELMER ANCONA

El viaje del presidente Andrés Manuel López Obrador a Estados Unidos nos ha arrojado una gran lección: que no hay que creer en nadie a ciegas, que no debemos tomar como “verdaderas” lo que la política termina demostrando que son falsas.

¿Ha sido buena la visita que hizo el jefe del Ejecutivo al Capitolio? Por supuesto que sí ¿Arrojará beneficios para ambos pueblos el recorrido que hizo López Obrador por tierra norteamericana? Estoy en lo cierto.

La gira deberá ofrecer al pueblo de México, el que está aquí y el que radica allá, claros y palpables beneficios; de no ser así, la visita de Andrés Manuel a Donald Trump habrá sido un auténtico fracaso.

Nadie puede negar que esta visita a suelo norteamericano era necesaria, al menos desde la perspectiva geopolítica; no hay nada de criticable que otro Presidente de México cumpla con los protocolos internacionales, como siempre ha sucedido.

Lo criticable del caso, políticamente hablando, es corroborar cómo cae con mayor facilidad un mentiroso y demagogo que un ciego.

Decir como candidato a la Presidencia, como político de “izquierda”, que Donald Trump es lo más bajo, lo más vil, lo más despreciable del mundo, y posteriormente ir a su mismísima casa para reverenciarlo, eso sí es criticable.

“Quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, Presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos” ¿Respetuoso? ¿Con nuestros paisanos?

“Usted ha honrado nuestra condición de nación independiente. Por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su Presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza, comprensión y respeto”. ¿Gentileza? ¿Comprensión? ¿Respeto? ¡Bienvenida la derecha!

Con muchas de sus actitudes Donald Trump ha demostrado ser un mandatario irracional, mezquino, psicópata, intolerante y excluyente, sobre todo cuando persigue sin misericordia a los migrantes e impulsa leyes para someterlos, Esa es una realidad irrefutable.

Es muy fácil gritar a los cuatro vientos, “desde lejitos”, que el presidente norteamericano carece de calidad humana, pero es una cobardía política no decírselo en su propia cara, por supuesto, de manera diplomática y elegante.

Lo peor de todo, no sólo es callar lo que se piensa de una persona, sino tenerla de frente y llenarla de halagos, cantarle sus virtudes (si es que las tiene), llenarle de miel las hojuelas.

Es muy incongruente decirse de “izquierda” en México y actuar como de “derecha” en el país vecino; es muy irracional atacar y agredir a los ricos en suelo propio y terminar doblando las corvas con los ricos más ricos de otro país. O se es o no se es.

AMLO EE UU

 

El rechazo de Trudeu

López Obrador terminó aceptando un tratado comercial (T-MEC) que el mismo Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, rechazó por favorecer, mayoritariamente, a Estados Unidos. Solo pide afinar detalles técnicos.

Así lo dijo en su discurso público, cuando se exculpó por no asistir al encuentro entre los mandatarios de México y Estados Unidos; también argumentó que por cuestiones de seguridad por el caso de la pandemia.

De haber sido de total y toral importancia la firma de este tratado comercial, con toda seguridad el primer ministro canadiense hubiese estado ahí, pese al Covid-19; en la lógica política, nadie desprecia la firma de un acuerdo de esa naturaleza por razones sanitarias que pueden ser bien cuidadas. Trudeau lo dijo todo con su ausencia.

El pueblo de México habrá de esperar, hoy o mañana, los resultados de ese acuerdo comercial; los especialistas, con toda seguridad, estarán atentos a los buenos o malos resultados que arroje para la economía del país.

Por lo tanto, lo único realmente cuestionable fue el discurso que ofreció López Obrador ante Trump y los medios de comunicación, al desvanecerse de halagos hacia el presidente norteamericano.

Para ser de “izquierda” terminó ganándole a los de la “derecha”; por eso bien dicen en el pueblo: en boca cerrada no entran moscas. Esto es algo que, por congruencia ideológica, López Obrador debería recordar. Cuestión de claroscuros.

Conversaron vía telefónica con Justin Trudeau, primer ministro de Canadá.

@elmerando