‘Prende’ Canadá cocinas de comunidades mayas

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'Prende' Canadá cocinas de comunidades mayas
  • En el País, la leña y el carbón son los principales combustibles del 11% de los hogares mayas.

TONATIÚH RUBÍN / AGENCIA REFORMA
MÉRIDA, Yucatán.- En México, comunidades mayas combaten el cambio climático y las enfermedades respiratorias al usar estufas ahorradoras de leña financiadas por Canadá.

“Me gustaron mucho las estufas porque anteriormente nosotros torteabamos (hacíamos tortillas) solamente en fogones y el problema que teníamos es que echaba mucho humo dentro de la casa”, cuenta Noemí Kilim Balam, ama de casa de la localidad de Chunhúas, en Quintana Roo, una de las comunidades mayas.

De acuerdo con la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), quemar leña produce varios gases contaminantes al interior de un hogar maya. Carbono negro, metano y monóxido de carbono son algunos de los elementos que se generan por la combustión de la madera, detalla la organización.

También se generan compuestos orgánicos volátiles (COVs), dioxinas e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), agrega.

Las estufas ahorradoras de leña no sólo reducen las emisiones de gases contaminantes, sino que contribuyen a mejorar la salud de sus usuarios.

En el planeta, más de cuatro millones de personas fallecen de manera prematura cada año debido a enfermedades atribuibles a la quema de biomasa (leña, residuos o excremento) y carbón en sus hogares, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cada estufa puede reducir hasta el 95 por ciento las emisiones de material particulado PM10 y hollín con respecto al fogón tradicional, señala el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN).

La exposición prolongada a concentraciones altas de PM10 incrementa la mortalidad prematura por cáncer pulmonar y puede causar procesos neurodegenerativos en la infancia, advierte la Estrategia Nacional de Calidad del Aire.

Los COVs, dioxinas y HAP también con cancerígenos, mientras que el monóxido de carbono reduce la habilidad de la sangre para transportar oxígeno, apunta la CCA.

“Aparte de que echaba mucho humo (el fogón), nos quemaba mucho las manos, de hecho, aunque hace seis años tengo mi estufa ahorradora apenas se me están quitando las quemaduras”, relata Kilim Balam, de 46 años.

Reducen emisiones 

En Chunhúas hay 35 estufas ahorradoras y en San Agustín, Yucatán, se han construido 33, que pueden ahorrar hasta el 60 por ciento el consumo de leña por vivienda, según el FMCN.

En el País, la leña o el carbón son el principal combustible del 11 por ciento de los hogares, apunta la Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares (ENCEVI) 2018.

Al quemar la madera, se emite hollín o carbono negro, un contaminante con mayor potencial de calentamiento global que el dióxido de carbono (CO2), alerta la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Los científicos estiman que contribuye con alrededor del 15 por ciento del efecto de calentamiento en la Tierra.

Enrique Cisneros, especialista del FMCN, comenta que en la Península las personas queman bolsas y botellas de plástico para encender la flama de un fogón, por lo que liberan gases de efecto invernadero a la atmósfera, como metano y etileno.

Comunidades mayas, zonas ejemplares

El ejido de San Agustín, Yucatán, además de adoptar las estufas para reducir las emisiones contaminantes, también apuesta por el manejo forestal sustentable.

En el 2011, los ejidatarios recibieron la autorización para aprovechar los recursos forestales de sus tierra: declararon mil 700 hectáreas para la conservación y 2 mil 254 para el aprovechamiento.

Los habitantes de la comunidades mayas producen muebles, madera y carbón.

Por su parte, Chunhúas, Quintana Roo, fue una de las primeras localidades que compró sus estufas, no las recibió como donación.

Lo cooperativa local Tuumben K’ooben fue financiada por Canadá para ofrecer a las familias microcréditos sin intereses de hasta 2 mil 800 pesos a pagar en seis meses, con los cuales pudieron adquirir sus estufas.

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