#AutoLeyenda: el Mercury de ‘Rebelde sin Causa’

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#AutoLeyenda: el Mercury de 'Rebelde sin Causa'
  • El Mercury Coupé 1949 se convirtió en todo un objeto de deseo tras su aparición en el filme ‘Rebelde sin Causa’, de James Dean.

STAFF / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El Mercury Coupé 1949 se convirtió en todo un objeto de deseo tras su aparición en el filme de James Dean.

“Rebelde sin Causa” fue la película más exitosa de James Dean. La trama narra el conflicto que vive Jim Stark (protagonizado por Dean) en el núcleo familiar y a nivel social. La película de 1955 está ambientada en Los Ángeles y da una probadita a la cultura automotriz del lugar.

El coche de Dean en la película era un Mercury Coupe 1949. Un auto que quizá hubiera pasado a la historia sin pena ni gloria de no ser por su papel en el filme. La frase popular de “dime con quién andas y te diré quién eres” aplica a la perfección. El Mercury Coupe es “cool” por asociación; tan cool como todo lo que tocaba Dean.

El 1949 fue el primer modelo para la tercera generación del Mercury, la cual vivió hasta 1951.

#AutoLeyenda: el Mercury de 'Rebelde sin Causa'Desde el principio, los 1949, producidos tanto por Mercury como por Ford, se convirtieron en coches exitosos. Ambos tenían un nuevo diseño que marcaba una nueva generación de coches de posguerra.

El aspecto del Mercury era bajo y largo, además de que partía de las convenciones anteriores y estaba lo suficientemente diferenciado del Ford. Como referencia de la tecnología de la época, en este año se reemplazó el eje rígido por una suspensión independiente ¡en la parte delantera!

El coche de Dean en realidad no era un rebelde de la época, pero sí era uno de los favoritos para modificaciones. Sobre todo la versión Club Coupé, que era la opción más económica del Mercury. El auto tenía un precio de mil 979 dólares en 1949, el equivalente a 21 mil dólares actuales.

Bajo el cofre estaba uno de los motores más respetados en Estados Unidos, el famoso V8 flathead. Tenía un desplazamiento de 4.2 litros y una potencia por los 110 caballos de fuerza. Pero esto era sólo el principio. Los “hotrodders” partían de aquí para que sus modificaciones dieran como resultado autos más rápidos y potentes.

En la película hay una dramática escena en donde dos adolescentes compiten en una carrera hacia el precipicio. El último que salte del coche, antes de que éste caiga, gana. El personaje de Dean logra salir del auto, pero su oponente se queda atorado y muere.

Una apuesta menos peligrosa es la que se hizo con el auto que utilizó Dean en la película.

En 2011, el California Automobile Museum de Sacramento y el National Automobile Museum de Reno, Nevada, apostaron los préstamos temporales del Mercury de Dean y un Ford 32 del piloto estadounidense AJ Foyt a una serie de baseball de liga pequeña.

Ganó el museo de Sacramento, y el Mercury de Dean estuvo en exhibición como préstamo del de Reno, en donde el auto tiene su casa permanente.

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