Se corona Cruz Azul en Copa México

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  • Con gol de último minuto, la Máquina levantó invicta la Copa por México luego de vencer 2-1 a las Chivas.

FRANCISCO ESQUIVEL / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Lo que tanto le quitaba el sueño a Cruz Azul, ahora atormenta a sus rivales.

Robert Dante Siboldi le ha cambiado el chip a los celestes, que esta noche vinieron de atrás y con gol de último minuto de Jonathan Rodríguez, tras un polémico penal, La Máquina levantó invicta la Copa por México luego de vencer 2-1 a las Chivas.

El verbo cruzazulear poco a poco se ha alejado del vocabulario de los de La Noria, ya solo falta que su portero anote un gol trascendental para cobrárselas al destino, que le ha quitado la gloria en los últimos años.

Pero el camino no fue fácil porque La Máquina ya estaba haciendo de las suyas. Los pupilos de Siboldi quedaron a deber en la primera mitad, en la que se enfrentaron a un Rebaño que tenía la etiqueta de cuadro “B”.

Cruz Azul no pudo vencer a Toño Rodríguez en la primera mitad, pues el arquero fue factor para mantener su puerta sin daño, cuando a los 10 minutos voló para mandar a córner un disparo de Elías Hernández que fue desviado por la zaga.

La polémica no faltó pues al 14′ el “Cabecita” fue derribado dentro del área por un choque de Gilberto Sepúlveda y Miguel Ponce, pero el árbitro dejó correr.

Chivas mostró poco músculo. Su ataque se limitó a un cabezazo de Ángel Zaldívar en los primeros minutos del partido y a un fuerte disparo de Miguel Ponce, cuando el primer tiempo agonizaba.

Pero lo manso del primer tiempo se borró pronto en el complemento. Apenas en los primeros minutos de la segunda mitad, Orbelín Pineda mandó un servicio peligroso que Luis Romo no pudo firmar, y al 48′, Alexis Vega puso el balón en el ángulo después de un tiro de esquina, que el ex de Toluca firmó con la parte interna.

Poco le duró el gusto al Rebaño pues se relajó y concedió el empate. Los rojiblancos no apretaron la pierna en una salida que robó Romo y logró echar un centro raso que terminó en la puerta tapatía, después de que Hiram Mier falló en cortar el servicio.

El espectáculo vino a menos. Los jugadores cayeron como soldados de plomo y poco a poco fueron abandonando el campo por el temor a una lesión de consideración.

Pero la controversia no se fue. En el último minuto del juego, Sepúlveda le dio un codazo a Romo, falta marcada por Óscar Mejía que cobró el “Cabecita”, para firmar el título después de dos juegos consecutivos en los que el que la cruzazuleó, fue el rival.