Wayeb Político; Vacuna contra el Covid-19 y el fin de una era

259
Wayeb Político; Vacuna contra el Covid-19 y el fin de una era

 

 

ÉDGAR FÉLIX

No cantemos victoria pero al menos comenzamos a ver luz por esta travesía de cuatro meses de confinamiento por la trágica pandemia del SARS-CoV2 y la “nueva realidad”, ahora que grandes laboratorios del mundo anuncian que la vacuna no pasará de octubre próximo, como lo aseguró Pfizer. El mundo no volverá a la normalidad hasta que seamos inmunes al virus. Pero también muy pocos asumiremos el futuro que nos depara.

Hasta ayer llevábamos ya quince millones de personas que han sido contagiadas y 616 mil 141 muertos en el mundo. En México estamos en el séptimo lugar de países afectados, con una población con el virus del Covid-19 de 349 mil 396 y casi 40 mil fallecidos. Cuando las cifras son de seres humanos nos revelan una tragedia que aún no logramos digerir. En lo económico hay pérdidas billonarias, en materia de educación hubo un paréntesis, en salud mental colectiva muchísima afectación y entendimos que la enfermedad fue social y económicamente selectiva.

En las últimas semanas he escuchado con mayor intensidad la necesidad de tener mejores hábitos alimenticios, iracundas reyertas verbales contra las refresqueras aunque en la mano traigan la coca cola bien sujeta, al parecer la comida chatarra ya tiene caducidad y espero no sea hasta 2021, los obesos hacen ejercicio todas las mañanas y los veo muy convencidos de seguir, los que fuman dejaron de hacerlo aunque exhiban dientes amarillos, los que se odiaban se volvieron a hablar, nos hicimos más humanos, al parecer. Quienes perdieron un ser o seres queridos, el mundo los cambió por completo.

El comienzo del nuevo milenio había sido terso, no tan drástico, hasta que arrancamos la última hojita del 2019. Todo se transformó dramáticamente. Nos hemos olvidado de los abrazos como una fuente humana de afecto y calor animal, pero al parecer todo comienza a pintarnos mejor ahora que anuncian que la vacuna de los laboratorios AstraZeneca ya va en la tercera prueba, para aplicar a 30 mil personas; muchos de ellos brasileños.

Pero en México la ciencia no se ha quedado atrás y eso es un buen síntoma, además de los 500 respiradores fabricados y desarrollados 100 por ciento en México por el Conacyt, también se hacen grandes esfuerzos en el descubrimiento de la vacuna. Hay que dejar este mal momento atrás. Olvidarlo.

New Cambridge R&D Centre and Global HQ
New Cambridge R&D Centre and Global HQ

Entre las instituciones que desarrollan la vacuna mexicana se encuentran el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y las universidades autónomas de Querétaro y de Baja California, así como el Instituto Nacional de Nutrición y el Instituto Mexicano del Seguro Social. Hasta hace poco se requerían cerca de mil millones de dólares, pero después ya no hubo más comunicados ni información del estatus económico del proyecto hasta que en “la mañanera” anunciaron que estará lista a principios de 2021.

De hecho, entre las cuatro propuestas está el proyecto de Laura Palomares, investigadora del Instituto de Biotecnología de la UNAM, cuya investigación en otras vacunas fue aprovechada para la de este nuevo coronavirus y actualmente está en evaluación animal y espera que en 2021 empiecen las pruebas clínicas en humanos. Pero todo esto necesita apoyo y recursos.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en un comunicado que la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca es la más avanzada hasta el momento. El anuncio lo hizo el viernes pasado la jefa científica del organismo, Soumya Swaminathan.

La empresa, con sede en Reino Unido, ha empezado ya a realizar pruebas clínicas con la idea de -en caso de éxito- producir entre 300 y 400 millones de dosis a partir de finales de este año. Actualmente, unas 10 mil personas están participando en un ensayo clínico a gran escala, y para finales de larguísimo julio se prevé una prueba adicional con 30 mil voluntarios, los cuales serán brasileños en su mayoría.

Es decir, esta vacuna experimental, comenzará el 27 de julio a aplicarse masivamente en seres humanos para probar si son suficientemente fuertes como para proteger contra el coronavirus. Quienes llevan los estudios y desarrollo de esta vacuna informaron que los resultados en los primeros 45 voluntarios vacunados, la medicina aceleró el sistema inmunológico de las personas, proporcionando el impulso inmune esperado. Buenas noticias, entonces.

Soumya Swaminathan
Científica en Jefe de la Organización Mundial de la Salud

Otra de las investigaciones de las vacunas la realiza el Ministerio de Defensa ruso, el cual anunció este lunes pasado que ya se dio de alta al segundo grupo de 20 voluntarios que participan en las pruebas. Cabe mencionar que los avances son excepcionales y esto ha regresado la sonrisa al mundo.

“Los resultados de las pruebas disponibles muestran inequívocamente el desarrollo de una respuesta inmune en todos los voluntarios como resultado de la vacunación. No se identificaron efectos secundarios, complicaciones o reacciones adversas”, dijeron en un comunicado los del Ministerio de Defensa ruso.

Mientras tanto hay que tener más paciencia. Casi olvidarnos de que ya faltan pocos meses. De que ahora sí ya podremos salir a la calle sin enmascararnos, traer alcohol en gel, guardar la distancia y todo ese protocolo asimilado en estos meses. Será como una liberación social, no puedo imaginarme la agitación social que vendrá ni la felicidad masiva, contagiosa, por llegar. Me decía un amigo que uno de sus objetivos es viajar. Veremos. Leo que para otros es irse a vivir a una isla donde no haya seres humanos, no perderé ese momento para verlo.

Algo nos ha enseñado esta pandemia: somos seres muy frágiles, muy dependientes y como vamos nos acercamos tarde o temprano a una catástrofe ecológica y vital. Eso que llamamos vida moderna es la forma para hacernos seres frágiles. Nos hemos hecho sedentarios, somos unos homozapping, comemos alimentos industriales y muy procesados, no sabemos comer de hecho porque a los naturales los llamamos orgánicos y los han puesto sobre precio por alguna razón. No sé si a las gallinas les cueste más trabajo poner ese huevo o al empresario tener conciencia para producir alimentos naturales sin procesos industriales ni manipulaciones genéticas.

Muchas cosas van a cambiar, de esto estoy seguro, no sé si buenas o malas, si para beneficio o perjuicio, pero ya no seremos los mismos de cuando cerramos la puerta y comenzamos a salir para asuntos indispensables. También, muchos no cambiarán; pasarán por esta experiencia sin saber qué ocurre y por qué nos cambió la vida. Tan cómodo que era todo.

Llegamos al tiempo de esperar la cura, de tener ya en la sangre la inmunidad a ese maldito virus que nos alteró los nervios. La verdad no sé si será para bien o para mal, pero al menos mi vida regresará unos doscientos años mientras no creo ver grandes cambios afuera de mi ventana. Aún falta para llegar vivos, pero los líquidos de la felicidad ya están en la jeringa.

Lee también nuestros artículos de opinión, visita el Nido de Víboras.

 

Recibe las noticias del momento por WhatsApp, solo manda la palabra “ALTA” para realizar el registro.