Reprueban estudio ambiental del Tren Maya

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Reprueban estudio ambiental del Tren Maya
  • Investigadores de 91 instituciones alertaron graves deficiencias en la la Manifestación de Impacto Ambiental del Tren Maya Fase 1 Palenque-Izamal.

JORGE RICARDO NICOLÁS / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.-Investigadores y académicos de 91 instituciones mexicanas y extranjeras advirtieron graves deficiencias en la Manifestación de Impacto Ambiental Modalidad Regional (MIA-R) Tren Maya Fase 1 Palenque-Izamal, presentada por el Gobierno federal.

Dichos especialistas consideraron que el proyecto no tiene condiciones para llegar a buen término, pues el daño que causará no compensa ninguno de sus buenos propósitos.

“La MIA-R (2020) presentada no reúne condiciones suficientes para establecer los modos, procedimientos y metodologías para garantizar que el proyecto Tren Maya, que incluye el tren, los polos de desarrollo y los proyectos complementarios, logre generar los beneficios que se propone y evitar los daños graves e irreversibles”, afirmaron investigadores como Alejandra García Quintanilla, Ana Esther Ceceña, Carlos Fazio o Giovanna Gasparello, de la UNAM, UAM, Autónoma de Yucatán, el Conacyt, la Escuela Nacional de Antropología, el Colegio de la Frontera Sur o la Asamblea de Defensores del Territorio Maya.

“Después de revisar la MIA con toda seriedad y cuidado la conclusión es que el proyecto no tiene condiciones para llegar a buen término y que el daño que causará no compensa ninguno de sus buenos propósitos”, añadieron.

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En un estudio de 59 páginas advirtieron que el Sistema Ambiental Regional (SAR) que será impactado por el Tren Maya está mal definido y presenta fronteras muy estrechas, por lo que fragmenta el sistema ambiental real de la región, a la vez que minimiza los daños y los requerimientos de medidas de mitigación.

“Los errores de un SAR mal delimitado impiden realizar una valoración correcta de los impactos socioambientales. La subvaloración del área afectada, presente en la delimitación del SAR, reaparece en todos los demás capítulos de la MIA cuestionando la validez del estudio que se propone”, indicaron.

Señalaron que mientras se proponen 40 pasos de fauna, habrá 146 para autos y que no hay información que respalde la efectividad del número, tipo y ubicación de los primeros para evitar los efectos de barrera y borde que causará el proyecto.

Acusan además que no hay claridad sobre las medidas de solución al daño socioambiental ya provocado por el turismo y las actividades agropecuarias que recurren a la tala de partes de selva y en general de la mancha forestal de la región.

“La información sobre la frecuencia de los trenes de pasajeros y de carga no es clara para determinar los efectos barrera y borde (ruido, vibración y contaminación) que afectarán el movimiento de la fauna”, afirmaron.

“Por lo tanto, la magnitud de los impactos que generará el proyecto está subestimada en la MIA. De acuerdo con sus datos, la actividad de los trenes tendrá una intensidad que difícilmente podría ser soportada por la región sin daños irreversibles”.

Según el estudio, tan solo por efecto del tren, movido a diésel, la calidad del aire sufrirá un fuerte descenso, pues emitirá, por lo menos, 431 mil toneladas de CO2 al año, equivalentes a las emisiones de 139 mil 461 autos sedan.

También advirtieron que aunque el inicio de la rehabilitación de vías en los tres tramos ya licitados será el 1 de octubre de 2020, no hay todavía certeza de lo que pasará con las familias que viven 20 metros a cada lado de las vías que esperan desalojar.

Junto con investigadores de Guatemala, Argentina, Chile, Brasil, España y Estados Unidos señalaron los riesgos que provocará el Tren Maya para la contaminación y el agotamiento de los mantos freáticos, para la división de las comunidades por la venta de la tierra e incluso el impacto sobre el patrimonio arqueológico y cultural.

“La densidad arqueológica a lo largo de todo el recorrido del tren indica un tremendo riesgo de pérdida cultural e histórica. A pesar de los convenios INAH-FONATUR, no es previsible que ante cada hallazgo se rediseñe el trazo del tren. Tampoco es razonable pensar en un rescate de piedras o vestigios para trasladarlos hacia fuera de la vía”, concluyeron.

“Entre otros porque el propio lugar tiene sentido histórico. La MIA no se ocupa del caso, probablemente porque este rubro no necesariamente compete a la SEMARNAT, pero ese puede convertirse en uno de los mayores daños, sin duda irreversibles, que el tren y sus desarrollos colaterales tendrá”.

En el estudio, que según los firmantes fue presentado a la Secretaría de Medio Ambiente el miércoles, se advierte que no hay evidencia que sustente la oferta de 400 mil empleos que generará el Tren en Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán con una inversión de más de 150 mil millones de pesos hasta 2022.

“Pedimos se hagan públicas las bases de datos, escenarios y proyecciones que sustentan dicha estimación de puestos de trabajo, y de ser posible, la localización de los mismos, los compromisos de las empresas adjudicadas al respecto, y sus condiciones (tipo de contrato, duración, ámbito o sector de especialización, etc)”.

“Estos escenarios son relevantes dadas las afirmaciones de que el proyecto traerá fuentes de empleo formal y mejor remunerados que las actuales”, consideraron.

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