Wayeb político; Juan Carlos I, negocios en Cancún

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Wayeb político; Juan Carlos I, negocios en Cancún

 

 

ÉDGAR FÉLIX

Todo comenzó en 1978, unos años después de la fundación de Cancún y cuando el presidente mexicano José López Portillo daba facilidades a inversionistas para hacer negocios en Quintana Roo, o con el ascenso de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República, en 2012. Pero no todo ha terminado en 2018, como muchos creen, porque OHL al cambiar de piel en Proyectos Viales de México podría adjudicarse en estas semanas un contrato millonario, por 18 años, de la autopista Cancún-Tulúm.

Cierto, OHL vendió unos meses después del ascenso de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de México el exclusivo complejo residencial Mayakoba, los cuatro hoteles y el campo de golf, al grupo hotelero local RLH Properties por 218 millones de euros, poco antes de que el rey emérito Juan Carlos I fuera acusado por interceder ante autoridades mexicanas para la construcción de este lujoso conglomerado turístico de OHL y recibir, por ese favor, 4.5 millones de euros.

Pero vamos por partes en esta cronología de un Rey en el Caribe mexicano, rodeado de piratas. Todo comienza con las primeras pláticas para expandir Mayacoba un miércoles 22 de febrero de 2012, cuando el entonces gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, respiraba y exhalaba poder.

Esa mañana pisaba la tersa superficie verde natural del Campo de Golf, frente al mar caribe, del que se convertiría en el complejo residencial Mayakoba, en 409 hectáreas. A un costado de él, estaba el marqués de la corona española, Juan Miguel Villar Mir, dueño de ese lujoso y exclusivo lugar en Playa del Carmen y de la exitosa empresa española OHL. Ambos comenzarían una relación fructífera de negocios y pocos años después involucrados en juicios, persecución y cárcel, así como acusaciones de corrupción al rey emérito de España, Juan Carlos I.

Dos años después, el 9 de junio de 2014, el entonces presidente Enrique Peña Nieto descendió de un Rolls Royce negro, y fue recibido por el Rey Juan Carlos I, quien ya lo esperaba en la puerta del Palacio de El Pardo, en Madrid. Esa sería una visita oficial, la primera de Peña Nieto a Europa y la última del monarca, pues 10 días después abdicó al cargo. Los titulares y columnas de esa época daban cuenta del “espaldarazo” de la Corona Española al gobierno de Peña Nieto. Una legitimación de poder.

Pero 36 años antes comenzaron a fraguarse los intereses, en México, del ahora rey emérito de España, Juan Carlos I, cuando el 17 de noviembre de 1978, explotó la primera burbuja de inversiones de empresarios en Cancún, Quintana Roo. Llevábamos ocho años de fundación y hacían falta inversiones, pero cuando llegaron los reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, comenzó una excelente relación estrecha del gobierno de México con la Corona. Por esos años, se vendían los terrenos por cientos de hectáreas.

 Juan Carlos I, negocios en Cancún
Fairmont Mayakoba es un resort de lujo situado en 97 hectáreas (240 acres) de bosques tropicales
La crónica de El País explicaba por aquellos años:

“Pocos minutos antes de las cuatro de la tarde, don Juan Carlos y doña Sofía descendían del avión al pequeño y moderno aeropuerto de Cancún, una bella localidad veraniega que quiere competir con Acapulco, y que dispensó una simpática acogida a los Monarcas españoles. No hubo ni honores militares ni recepción de rango de Jefe de Estado.

“La magna ceremonia oficial está prevista para mañana a las 10.30 de la mañana, en el aeropuerto Benito Juárez, de México capital, donde el presidente de este país, José López Portillo, recibirá a los Reyes de España. En Cancún fue una ceremonia a la vez simple y emotiva. Mientras los Reyes saludaban a las autoridades locales encabezadas por el ministro de Exteriores, Santiago Roel, los mariachis de charros tocaban con entusiasmo y a destiempo la canción de Que viva España”.

Y aquí es donde comienzan los problemas porque en las declaraciones en tribunales del sobrino, Álvaro de Orleans, del rey emérito de España Juan Carlos I, mencionaron que esos terrenos habían sido adquiridos por Huarte (Obrascón Huarte Lain, OHL), antes de la fusión, a finales de los años 70 (cuando el Rey Juan Carlos visitó México) Cabe mencionar que La fusión con Obrascón, que fue adquirida por el marqués Villar Mir en 1987, adquirió la empresa inmobiliaria Espacio S.A. y la constructora Sociedad General de Obras y Construcciones Obrascón, S.A. En los años posteriores fue incorporando otras empresas del sector inmobiliario, electrometalurgia, producción y comercialización de energía eléctrica, fertilizantes, construcción, concesiones y servicios tanto en España.

Participa económicamente, a su vez, de los siguientes grupos y empresas: Grupo Ferro Atlántica, Grupo VM Energía, Grupo Fertiberia, Inmobiliaria Espacio, Torre Espacio, CMC Canalejas, Colonial, OHL, Abertis, Grupo Pacadar, Mothercare y Codisol.

Pero el marqués Villa Mir, como lo nombraba el rey emérito Juan Carlos I, viene en declive, él, no los corporativos que ha heredado, debido a investigaciones de corrupción en sus empresas. Actualmente, en el país de la península ibérica se realiza la investigación de la Operación Lezo un supuesto pago de 1.4 millones de euros de OHL México al entorno del ex presidente madrileño Ignacio González, que se habría realizado gracias a la sociedad panameña Lauryn Group, y a una cuenta en el Anglo Irish Bank de Suiza, refiere Vanity Fair que da cuenta de la caída del imperio del español.

Los escándalos obligaron al marqués de Villar Mir, título que le concedió Juan Carlos I en 2011, a vender OHL Concesiones, lo que supuso perder las 15 grandes infraestructuras que gestionaba en Latinoamérica (y otras cinco en España). Tal vez el final de aquella historia que comenzó desde la primera visita del Rey Juan Carlos, en 1978, al caribe mexicano.

Hoy, todos los personajes, incluido el rey, son investigados por corrupción. Algunos ya fueron procesados y se encuentran en cárceles en centroamérica y Estados Unidos. El cruce de información entre los gobiernos es incesante y se mezclan más datos y nombres como Emilio Lozoya Austin, quien fuera titular de Pemex en el sexenio de Peña Nieto, y el cual también podría estar relacionado al caso de corrupción de la brasileña Odebrecht y Agronitrogenados.

Bien lo escribió una periodista española hace poco: “me intrigan los dos meses y medio de Aznar en Cancún en una suite de 9 mil euros, el Rey Juan Carlos I en los papeles de Panamá, la finca de Felipe González y la desaparición de Zapatero”. Toda la realeza política, de derecha y de izquierda, en y desde  México.

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