Seis días de crisis en la Comisión Nacional de Derechos Humanos

249
Derechos Humanos

 

  • Seis días han pasado desde la toma de las oficinas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; la sede ahora se llama ‘Ocupa. Casa de refugio Ni una menos’.
DALILA ESCOBAR

CIUDAD DE MÉXICO.- Seis días han pasado desde la toma de las oficinas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la sede ahora se llama “Ocupa. Casa de refugio Ni una menos”, sin embargo, no serán las únicas instalaciones que llevarán a este fin.

“Vamos a tomar otras, de hecho necesitamos lugares más grandes para refugio, para darles atención médica, para llevar una atención integral, pero por parte de la sociedad civil, sin ellos, que no estorbe, que se vaya a dar su mañanera y que ni nos nombre, yo no lo nombro”, dijo Yesenia Zamudio, quien después de sostener un encuentro con Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la CNDH, no volvió a salir de las oficinas ubicadas en el centro de la Ciudad de México.

Yesenia es madre de María de Jesús Jaimes Zamudio, ‘Marichuy’, quien fue víctima de feminicidio en 2016, al ser lanzada desde un quinto piso, estudiaba en el Instituto Politécnico Nacional y los señalados son un profesor del IPN y otro estudiante.

Simulan sanear Tránsito Municipal

Este martes el presidente Andrés Manuel López Obrador expresó: que es hay una demanda justa de que se atienda, una necesidad, pero ya se convirtió en un asunto político

“No me equivoco, abrazado por el conservadurismo. No hay que olvidar que los extremos se tocan, la extrema izquierda y la extrema derecha”.

Yesenia pidió que se informe bien.

“Somos las familias que estamos ya muy decepcionadas y muy desesperadas. Imagínate qué tan desesperadas estamos las mamás, que mejor preferimos tomar las instalaciones y solucionar el problema nosotras”.

La mujer que ha pedido justicia desde hace cuatro años ha encabezado protestas de madres de mujeres desaparecidas, víctima de feminicidios y violadas, afirma que de tener conocimiento de todas las instancias a las que puede recurrir, acudiría hasta organismos internacionales.

“Yo no soy violenta, nada más me sé defender y sé defender mis derechos, y a lo mejor no lo sé bien todos, porque si lo supiera ya me hubiera ido a instancias internacionales, a la ONU o no sé dónde para que todo mundo se entere que aquí matan mujeres y niños y los violan y nadie mueve un dedo”, denunció.

No es la primera vez que Yesenia exige justicia, han pasado cuatro años que pidió castigo para los feminicidas, la tarde de este martes, afuera de la CNDH habló de que quienes votaron por el presidente López Obrador buscaron un cambio, “si ellos creen que llegaron a esos puestos para seguirnos engañando pues no, si votaron por ese partido es porque esperaron cambios, yo me imaginé que iba a hacer lo mismo porque el problema también viene desde abajo”.

Zamudio señaló las deficiencias desde el Ministerio Público, hasta elementos policiacos que atienden llamados de emergencia.

“Dicen que hay servidores honrados, hasta ahorita no me ha tocado con ninguno, la mayoría es más de lo mismo: ignorantes, corruptos, prepotentes, nos ven la cara de pendejos y cuando les hablan firme tachan de violenta”.

Acusa que cuando una mujer sale a gritar sus derechos y defenderlos, a decir “ya basta” es porque están cansadas

“Mandan mensajes que por eso nos violan, que por eso nos matan, que voy a perder a otra hija, pues lo siento, pero nadie me va a callar.

“Mientras Dios me permita tener vida, voy a seguir diciéndole a toda la gente que en este país no existen los derechos humanos; entonces, esas instalaciones que no están trabajando las vamos a tomar el pueblo, porque somos el pueblo y el pueblo manda”.

Considera que a la par de tomar otras sedes institucionales, crearán espacios donde no entre el gobierno y solventarán sus propios gastos. Solo harán una petición: Que Rosario Piedra no se acerque.

Tras el feminicidio de “Marichuy”, Yesenia no solo considera que perdió una hija.

“Es darte cuenta de que todo es una mentira, que hacen como que trabajan y la gente les creemos. Yo ya estoy muy decepcionada de todas las secretarías, yo pensé que yo con todo mi empeño, lo que hago, que soy una persona responsable y que no busca problemas, pues pensé que las personas que ocupaban puestos en el gobierno, era algo parecido, que eran responsables y serias y he descubierto que no saben nada, pero comen como reyes”.

Enseguida de que tomaron la CNDH, exhibieron algunos alimentos que encontraron dentro de la sede, entre cortes de carne y electrodomésticos, concluyó que la oficina de la CNDH parecía más bien un restaurante.

“A mí nadie me lo platicó, me consta. Vi cuadros, mucha comida, es un gasto innecesario, hay como diez licuadoras y fácil como 30 sartenes”.

“Las Piedras no comen, no tienen emociones y nada más venía a comer y si tanto les duelen las paredes les debería de doler que esa señora come mientras tenemos cientos de familias sin comer, tenemos niños sin zapatos y sin útiles y aquí comiendo filete de lo mejor todos los días, cómo no me voy a enojar”.

Yesenia afirma que tomó las instalaciones para quedarse ahí y convertirlo en un lugar de ayuda a las mujeres víctimas de violencia.

“Es una burla y no estoy dispuesta a hablar con ella (Rosario Ibarra), si ella me llamó terrorista por qué crees. A lo mejor sabe de lo que soy capaz o a lo mejor no lo sabe pero no la quiero ver cerca. Es una vergüenza que ese tipo de personas tomen esos puestos, que se presten para esas bajezas”.

El mandatario federal consideró que la cobertura de los medios a estas exigencias en Derechos Humanos ha sido exagerado y a la difusión solo se le ha dado mucho vuelo.

Te puede interesar: Simulan sanear Tránsito Municipal