El Pontiac en que Schwarzenegger vistió de héroe

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Schwarzenegger

 

  • Un Pontiac convertible se convirtió en protagonista de la persecución de “El Último Gran Héroe”, en 1993, estelarizada por Schwarzenegger.
STAFF / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Todo amante de los autos debió fantasear al menos alguna vez con adentrarse en la pantalla del cine para ser parte de una persecución de coches dentro de una película de acción.

Mejor aún si ésta llegara a contar con todos los elementos que caracterizan dichas escenas: balas cortando el aire, explosivos a mitad del camino, acrobáticas maniobras y ¡Arnold Schwarzenegger al volante!

Precisamente, ésta es la premisa de la película “El Último Gran Héroe”, de 1993, en la que un adolescente llamado Danny Madigan es transportado mágicamente al explosivo y exuberante mundo de su héroe de ficción, Jack Slater, un detective de Los Ángeles, quien es protagonizado por Schwarzenegger.

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Cuando Madigan llega a esta dimensión, aparece en el asiento trasero del auto de Slater, un Pontiac Bonneville convertible, que en ese preciso momento es perseguido por una Ford F100 tipo hot rod. A lo largo de 5 minutos, la escena incluye cartuchos de dinamita, lluvias de disparos y finalmente un salto hacia el canal del río, en el que el Boneville sale impecablemente bien librado.

A final de cuentas, “El Último Gran Héroe” había sido escrita como un homenaje a las películas de acción que proliferaban en los años 80 y 90 así como a sus clichés, y es probable que los productores encontraran en el Bonneville el vehículo perfecto para transportar a un prototípico héroe norteamericano.

El Pontiac se trataba de un auto enorme, con detalles cromados, en color dorado. tracción trasera y, encima, con una carrocería convertible. En otras palabras, era un coche americano clásico en todo su esplendor.

El que aparece en el filme, se trata de un modelo 1969, año en el que el Bonneville andaba ya por su cuarta generación, a la que distinguía el rectangular frente y los faros redondos ubicados a los extremos.

A lo largo de toda esa década, el vehículo había sido visto como el Pontiac más lujoso y costoso y, de hecho, se le consideraba una de las principales razones de que la marca de General Motors ostentara el tercer lugar de ventas entre 1962 y 1970.

Para 1969, el Bonneville contaba de serie con un motor V8 de 7 litros de desplazamiento capaz de entregar 360 caballos de potencia. Con éste, sus portentosos 5.6 metros de longitud iban de 0 a 100 en 6.7 segundos y era posible alcanzar 218 kilómetros por hora.

En la vida real, tal vez no sería capaz de resistir las acrobacias realizadas por Schwarzenegger, pero no hay duda de que tenía lo que se necesitaba para afrontar persecuciones a alta velocidad.

Con la llegada de los años 70, el Boneville perdió protagonismo de Pontiac luego de que se le ubicó por debajo del Grand Ville. Nunca más recuperaría su esplendor, y, por el contrario, poco a poco fue siendo despojado de los atributos que le habían hecho ganar fama. Eventualmente, se convirtió en un auto de menores dimensiones y posteriormente pasó a incorporar tracción delantera. Su nombre, eso sí, se mantuvo hasta el 2006, cuando ya estaba en su generación 10.

Por su parte, la película “El Último Gran Héroe” nunca llegó a convertirse en el éxito que se esperaba. Poco importó su presupuesto de 85 millones de dólares, que fuese dirigida por el mismo cineasta a cargo de “Duro de Matar” y que AC/DC accediese a componer una canción para la banda sonora. Ese año, Jurassic Park arrasaría con las taquillas.

Sin embargo, el dorado convertible de Slater se ganaría el reconocimiento como el Pontiac Bonneville con la mejor persecución en la pantalla grande.

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