Ambulantaje: del cobro de piso a la persecución

282

 

  • En el Centro Histórico de la CDMX le tienen que pagar derecho de piso al menos a 43 líderes, como si ellos fueran los dueños de la calle.

AMALLELY MORALES / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- No hay un conteo exacto de cuántos son, pero al menos en el Centro Histórico de la CDMX le tienen que pagar el derecho de piso a 43 líderes, como si ellos fueran los dueños de la calle, revelan personas que se dedican al comercio en la vía pública.
<d

Estos líderes se dividen por cuadras el Primer Cuadro, donde vendedores, volanteros y hasta los que piden limosna deben pagarles una cuota diaria. El cobro no paró ni en la cuarentena.

A cambio, reciben la “protección” de los líderes, aunque no está claro si es para evitar que la autoridad los persiga o impedir el hostigamiento de los dirigentes.

Por ejemplo, la familia Barrios -liderada por ex diputada Alejandra Barrios por el PRI- controla 4 mil 660 puestos sólo en plazas comerciales del Centro Histórico, sin contar los “toreros”, las botargas y los músicos.

Esto aplica también a quienes están dados de alta ante Hacienda y tienen que buscar clientes en la calle, como los volanteros de las ópticas en Donceles o en Madero.

Antes de la pandemia, sobre Madero operaban 120 volanteros de ópticas que pagan 20 pesos al día.

“Siempre hay que pagar impuestos, estar dado de alta en Hacienda, tienes que cumplir con las normas, y a parte la extorsión de los líderes”, aseguró el dueño de un local y quien prefirió omitir su nombre.

“No se me hace justo ni de las autoridades, ni del Gobierno central, ni de ellos (los líderes) y menos de nosotros que somos los cómplices porque pagamos para poder estar ahí”, lamentó uno de los miles de comerciantes que desde años paga a algún líder por poder trabajar en las calles del Primer Cuadro.

Asegura que son del PRI, no por suposición, sino porque le consta, ya que lo obligaron a afiliarse al partido.

El pago de cuotas no necesariamente se traduce en protección, porque de todas formas tienen que pagar impuestos o deben huir de los operativos en el Centro.

Desde antes de que llegara la figura de la Jefatura de Gobierno, en 1997, la Regencia del otrora Departamento del Distrito Federal ya tenía un reto en la presencia de comerciantes en las calles del Primer Cuadro.

Los innumerables programas de reordenamiento del comercio en vía pública de las Administraciones de Cuauhtémoc Cárdenas, de Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera, ni lo que va del Gobierno de Claudia Sheinbaum, no han frenado el control de líderes sobre los vendedores.

“Los conflictos por la presencia del comercio ambulante en las calles del Centro Histórico de la Ciudad se hicieron cada vez más recurrentes y violentos entre una amplia diversidad de organizaciones de ambulantes por el control de las calles.

“Es un escenario que potencializó el surgimiento de nuevos líderes y organizaciones dentro del partido hegemónico que compitieron por la interlocución, y también surgieron líderes vinculados con los partidos de oposición”, asegura un artículo de la Revista Mexicana de Sociología, de la UNAM.El texto refiere el periodo final de los años 80 y el surgimiento de los liderazgos en el Centro Histórico que, desde entonces, no han dejado de cobrar un derecho de piso a todo aquél que realice alguna actividad en la calle.