Pros y contras del ‘homeschooling’

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  • El homeschooling empieza a ser una opción educativa, pero expertos advierten ventajas y desventajas de este modelo de aprendizaje.
JULIO CÁRDENAS / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El homeschooling empieza a ser una tentadora opción educativa por la emergencia sanitaria del coronavirus, pero expertos advierten ventajas y desventajas de este modelo de aprendizaje.

Mónica Camargo Martínez, jefa de Academia de Didáctica de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara, explicó que entre las ventajas que ofrece la educación en casa está un aprendizaje flexible, una modalidad libre y puede representar un gasto menor.

Por su parte, Juan Carlos Silas Casillas, académico del Departamento de Psicología, Educación y Salud del ITESO, añadió que el homeschooling es la respuesta de las familias a una insatisfacción con el sistema escolar.

Dice presente el autoaprendizaje

Destacó que cada quien aprende a su ritmo, puede ser de corte religioso y las familias determinan la profundidad con la que sus hijos ven los temas.

“Hay familias que dicen, ‘yo quiero que mi hijo sea buenísimo en ciencia o en aspectos biológicos y las humanidades no me importan mucho’, o al revés, que sean muy humanistas y la parte científica no, entonces es el énfasis que le quieran dar las familias”, explicó.

Entre las desventajas resaltó la falta de socialización, ausencia de aprendizaje de normas de convivencia y descoordinación con planes de estudio universitarios.

En esa lista, Camargo Martínez consideró que la educación en casa no está reconocida oficialmente en el País y la certificación se puede lograr a los 10 y 15 años para primaria y secundaria, respectivamente, además de que implica disciplina y conocimiento de fijar planes y horarios de estudio.

“No perdamos tampoco de vista el trabajo que le requiere a las escuelas, por ejemplo sistematizar todo el proceso educativo, que quizás hoy sí ha desvelado o nos ha mostrado una mayor transparencia en las áreas que tienen que mejorar”, planteó la académica.

“Pensemos que los programas que nos ofrece la institución educativa no es porque se le ocurran a la institución, están alineados a un plan sectorial de educación, a un plan de desarrollo de nación que a su vez está alineado con recomendaciones y observaciones que organismos internacionales sugieren”.

El tema legal de esta opción educativa te va dar mucho para analizar.

Ante las preguntas: ¿La SEP dará validez al homeschooling? y ¿Los colegios aceptarán a los alumnos que este ciclo escolar no se inscribieron porque sus papás optaron por brindarles educación en el hogar? los papás aún viven en incertidumbre.

Martha Rebolledo, madre homeschooler referencia en los temas legales para educar en casa, dice que en México la educación es un derecho, por lo que las escuelas públicas y privadas tienen la obligación de recibir a los niños en el momento en que soliciten regresar.
“No pueden poner pretexto”, comenta.

Sin embargo, no existen lineamientos que permitan validar los estudios en casa.

“El homeschooling no es ilegal, no está prohibido en México, pero, al no tener reglamentación legal, estamos en el limbo”, comenta Rebolledo, autora del libro La guía no definitiva sobre la educación en casa y sin escuela.

Validar o certificar los estudios en casa de sus hijos es un vacío al que los homeschoolers se han enfrentado durante años. Tal situación los ha llevado a vías oficiales no diseñadas para el homeschooling, pero que cubren a la necesidad.

Sin embargo, estos caminos certifican por nivel educativo, ya sea primaria o secundaria, no por grado escolar, que es lo que en este momento buscan papás que están migrando temporalmente a la educación en casa, mientras esperan que los colegios reabran sus puertas.

Una opción es el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

En este sistema, la edad mínima para presentar los exámenes de validación es de 10 años, por lo que los niños homeschoolers muchas veces esperan a tener los 14 o 15 para tener un certificado de secundaria.

La otra salida es llevar un sistema de homeschooling de un país en donde éste sí esté reglamentado, como Estados Unidos. Lo que la SEP otorga en estos casos es una constancia de revalidación de estudios extranjeros, equivalente a un certificado, explica Rebolledo.

Educar en casa y sin escuela, dice, es un cambio de estilo de vida que requiere todo el compromiso de los padres.

Sus resultados no se ven en un año, por lo que difícilmente se le puede tomar como una salida temporal por la pandemia.

Priscila Salazar, fundadora de Supraescolar, un blog sobre homeschooling, recomienda a padres que buscan educar en casa temporalmente, explorar qué alternativas tiene su escuela para salvar este ciclo escolar y llegar a acuerdos con ella.

También sugiere dejar pasar este año sin inscribir a los niños, dedicándose a estar cerca de ellos, conocerlos, aprender según sus necesidades y ritmos o siguiendo el mismo programa de la SEP.

“El siguiente año, inscribirlos otra vez. Las escuelas están obligadas a aceptar a los niños aunque no tengan boleta del año anterior, y ubicarlos en el grado que les corresponde. Y si deben repetir el año, pues que lo repitan.

“Lo que habrán ganado en ese tiempo será mucho más valioso y profundo. Que se dediquen a explorar a fondo la posibilidad de educar sin escuela como estilo de vida y aprovechen esta crisis para darles a sus hijos la oportunidad de una educación para la vida”.

Para reflexionar

Antes de decirse por homeschooling, los padres deben formularse estas preguntas:

– ¿Qué quiero yo para mis hijos?
– ¿Qué habilidades quiero que desarrollen?
– ¿Quiero que aprendan para pasar exámenes o por placer?
– ¿Quiero que tengan iniciativa, pensamiento crítico y capacidad de reflexión?
– ¿Quiero que desarrollen sus propios talentos y a su ritmo?
– ¿Qué necesito hacer o qué recursos necesito para que todo esto sea una realidad?

Opciones educativas

– Homeschooling: Los padres escogen un programa estructurado, curso o currículo que imita a la escuela tradicional con materias, tareas, exámenes, calificaciones, y esto es tomado como guía.

– Unschooling: No hay un programa estandarizado sino que se aprende de forma autodirigida en base a intereses y pasiones que descubre cada niño.

– Flexischooling: Combina días de colegio y días de aprendizaje en casa.

– Microescuelas: Grupos pequeños de niños haciendo juntos homeschooling o unschooling en una casa.

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