Vive Oaxaca en 48 horas

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Vive Oaxaca en 48 horas

 

  • Oaxaca es maravilloso, siempre es una excelente opción para visitar, te dejamos una guía de alimentos y bebidas que no te puedes perder.
REGINA MITRE* / AGENCIA REFORMA

OAXACA, Oaxaca.- Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida, dice aquella canción de “Las simples cosas”, interpretada por Chavela Vargas.

Oaxaca siempre es una maravillosa idea. Aquí encontrarán sugerencias gastronómicas, no importa si es su primera vez o si hace 10 años que no vuelven.

Mercados al por mayor, hoja santa, poleo, guías, más de 160 tipos de agaves. Oaxaca es una fiesta que estimula de arriba a abajo, de izquierda a derecha, de mezcal en mezcal.

A propósito de las escapadas de fin de semana, aquí una guía fácil y práctica -sin pierde, pues-, para comer y beber por turnos, la mayoría al aire libre para verse de frente y sonriente con los respiros necesarios.

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Día 1

Desayuno en Ancestral Cocina Tradicional: En el Barrio de Xochimilco se esconde un jardín rústico, con paredes de adobe, una sorpresa de sabores inspirados en las sazones y los comales de antaño, y comida de apapacho, de esa que hace recordar que apapacho significa acariciar con el alma.
¿Qué pedir? Chocolate de agua, tetelas, quesadillas y enchiladas de coloradito

Almuerzo en La Popular: Democrático, bueno, bonito y barato, es un escondite para degustar entre locales. Este espacio desenfadado hace honor a su nombre; sirve desde tasajo y tlayudas hasta tacos de marlín y caldo de camarón. Una de las esquinas más sabrosas cerca de Santo Domingo, para pedir una cerveza, dejarse llevar por la música guapachosa y disfrutar la oferta mar y tierra de Oaxaca.
¿Qué pedir? Aguachile y rollitos de hoja santa con quesillo, con la cerveza de tu preferencia

Cena y sobremesa en Criollo: Apadrinado por Enrique Olvera y dirigido por Luis Arellano es ya un clásico de esta ciudad. Mezcla alta cocina con ingredientes de temporada. Primer paso: reserva en Opentable o por teléfono. Segundo paso: entrégate al menú de degustación y disfruta el espacio diseñado por Javier Sánchez. Tercer paso: al son de mezcales y cervezas de la casa, haz sobremesa en el bar.
¿Qué pedir? Menú degustación, cerveza Pale Ale, trago del día, mezcal de la casa, carajillo Criollo

Tragos en Selva: Bar de alta coctelería a cargo de Alexandra Purcaru una italiana con corazón oaxaqueño. Ubicado en la planta alta del restaurante Los Danzantes, presume con una espléndida vista al Zócalo de Oaxaca. Selva es una evocación al Art-Decó con acentos locales, música del mundo y tragos atrevidos e improbables.
¿Qué pedir? Don Alfredo, con Paranubes, ron local de Oaxaca

Día 2

Desayuno en Boulenc: Pan de masa madre, panadería dulce, compotas y fermentos… Boulenc es parada obligada y un imperdible en Oaxaca. Fundado por cuatro socios saltillenses que emprendieron el sueño oaxaqueño con una sola misión: hacer el pan de mayor calidad con los mejores ingredientes e incitar al disfrute de la vida. Las penas con pan son menos, ¿no?.
¿Qué pedir? Pan de estragón, shakshuka, café del día; para llevar: mermelada de mora azul

Almuerzo en Portozuelo: El chef Alejandro Ruiz abre las puertas de los huertos orgánicos que abastecen a sus restaurantes. Miércoles y fines de semana, a 40 minutos de la ciudad, te espera una experiencia campestre: ingredientes recién cosechados y cocina a la leña. Los domingos hacen barbacoa, incluido el ritual de apadrinamiento y el brindis con mezcal caliente para todos los presentes.
¿Qué pedir? Barbacoa, mole de conejo y mezcal de la casa

Nieves en La Soledad: Desde hace 40 años, el Jardín Sócrates o la antigua Plazuela de La Soledad concentra en sus alrededores una variada oferta de neverías. La gama de sabores hace gala de una inmensa variedad de frutas locales y va de lo tradicional a lo exótico, desde tuna y coco hasta moles y chapulines.
¿Qué pedir? Nieve de leche quemada con tuna

Precopeo en Terraza los Amantes: Para contemplar ese momento en que el atardecer se apodera del valle oaxaqueño con la iglesia de Santo Domingo en primer plano. La postal es espectacular y merece acompañarse con un buen mezcal. En el menú hay opciones para botanear, algunas opciones son costra de tasajo, molotes istmeños y tacos de lengua.
¿Qué pedir? Mezcal Los Amantes

Tragos en In Situ: Es una biblioteca de mezcales y presume la colección más grande aguardando para beberse in situ. El maestro Ulises Torrentera se ha dado a la meticulosa tarea de seleccionar más de 180 variedades, entre tradicionales y artesanales, para difundir la cultura de este aguardiente.
¿Qué pedir? Los de agaves más silvestres

*Consultora creativa para restaurantes y socia de la agencia Featuring+.

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