Colón: De descubridor a villano histórico

202
Colón
  • La figura de Colón como explorador se contrapone a la del personaje que cometió atrocidades en contra de los pueblos originarios.

DANIEL SANTIAGO Y MARIANA MONTES /AGENCIA REFORMA

MONTERREY, NL.- El llamado de derrumbar la estatua de Cristóbal Colón en la Ciudad de México y otras protestas en Estados Unidos y América Latina durante la conmemoración del Descubrimiento de América o Encuentro de Dos Mundos, es un reflejo de la visibilidad que hoy tienen los problemas históricos.

Sin embargo, también es un esfuerzo estéril, opina el historiador Luis Alberto García.

“Sí, las estatuas son importantes porque significan algo, glorifican algo. Pero más que nada sería observar la marginación actual de los pueblos indígenas en México y que ya no se puede seguir achacando al Descubrimiento de América ni a la Conquista.

“(Las protestas) son actos estériles, porque finalmente no van a cambiar en nada la situación actual ni se establece un plan para hacerlo”.

Solicita López Obrador al Papa disculpa por Conquista

La madrugada del sábado, la estatua de Colón -primer monumento instalado en el Paseo de la Reforma, en 1877- y las figuras de los frailes Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, Juan Pérez de Marchena y Diego de Deza fueron desmontadas de sus basamentos.

El Gobierno capitalino señaló que se trataba de una restauración, pero el retiro ocurrió horas después de un llamado en redes sociales a hacerlas caer.

Una imagen diferente

A Colón protestantes lo acusan de haber iniciado la violenta conquista de los pueblos y territorios del Continente al arribar un 12 de octubre de 1492.

García señala que la historia siempre se reinventa con la visión de los problemas actuales.

“Vemos a nivel global mayor activismo de grupos que habían sido marginados, con mucho más enojo, y con justa razón, que termina por hacer erupción en este tipo de manifestaciones simbólicas”.

Hace días, en Salem, Massachusetts, se cambió la festividad del Día de Cristóbal Colón (fiesta federal en EU) por el Día de las Personas Indígenas.

Norristown, en Pensilvania, Houston y los estados de Virginia y Arizona se sumaron este 2020 a otras regiones del país vecino que tienen el segundo lunes de octubre como día oficial para celebrar la herencia indígena sobreviviente a la colonización.

En esta tendencia, la representante demócrata de Nuevo México, Deb Haalam, publicó una foto suya de joven junto a una camioneta que luce la frase: “Columbus was lost” (Colón estaba perdido). Promovió un acto que celebró la herencia indígena, reportó el diario El País.

Pero las protestas no son nuevas, recuerda el historiador García. En Estados Unidos, en los años 90, por ejemplo, hubo ataques contra la estatua de Juan de Oñate, conquistador de Nuevo México.

En realidad, dice, la figura de Colón no tenía el rango histórico que se le da actualmente. Fue a partir de 1892, en medio de los 400 años del Descubrimiento de América, que la comunidad italoamericana en Estados Unidos posicionó el valor de la hazaña del genovés.

AZTEQUISTAS VS. HISPANISTAS

Para César Morado, historiador y coordinador del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, el debate sobre el legado del descubridor de América está activo desde hace siglos.

“En el caso de la historiografía mexicana, es un viejo conflicto que tenemos desde el siglo 19”, dice. “Siempre hubo (la discusión) aztequistas contra hispanistas: El grupo que privilegia la herencia indígena y el otro que privilegia la herencia hispana”.

Esto se observa, dice, entre la gente que trabaja con los temas de los siglos 16, 17 y 18; algunos llaman época colonial y otros, virreinal. Esos términos tampoco están exentos de controversia.

“Lo que tenemos ahora es que ese debate se acentúa por el hecho de que la sociedad está más interconectada por las redes sociales. Pero la situación de fondo es la misma: Es tema de cómo interpretamos la historia”.

La figura de Colón como explorador y conquistador se contrapone a la del personaje que cometió atrocidades en contra de los pueblos originarios.

Pareciera, añade Morado, que las sociedades están en medio de una emergencia de identidades; donde hay quienes buscan rescatar el pasado indígena, judío y de otros grupos que, durante años, han sido minorías. Después de todo, la historia era escrita por los dominantes.

“La historia era una y la dictaba el grupo hegemónico de cualquier sociedad. Esto, evidentemente, excluía a las otras historias”, afirma el especialista.

Hoy, añade, se vive otra época, donde esas nuevas narrativas comienzan a surgir.

Te puede interesar: Solicita López Obrador al Papa disculpa por Conquista