‘Levantarán’ recolectores de basura paro si corren a empresa

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‘Levantarán’ recolectores de basura paro si corren a empresa
  • Desde la semana pasada los recolectores hacen guardia en el patio de encierro de camiones compactadores, que se asemeja a un cementerio de chatarra.
MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- En pie de lucha para que sean respetados sus derechos humanos y laborales, los recolectores de basura de Cancún encabezan un movimiento de protesta que no tiene marcha atrás. “¡La empresa se va, no hay vuelta de hoja. Que se vaya y nos liquide!”.

Son 350 choferes y ayudantes que exhibieron la corrupción e ilegal operación de “Intelligencia México, S.A. de C.V” a la cual, tras ser denunciada de malos manejos, el Cabildo benitojuarense le suspendió temporalmente el contrato-concesión, mismo que ahora le exigen a la alcaldesa María Elena Hermelinda Lezama se le rescinda definitivamente.

Desde la semana pasada los trabajadores hacen guardia en el patio de encierro de camiones compactadores, que se asemeja a un cementerio de chatarra. También emplazan a la Secretaría Municipal de Ecología para que haga presencia y constate las condiciones insalubres prevalecientes. La retan a que aplique multas al concesionario Carlos Canabal Ruiz.

Habitantes de las regiones 60, 76, 102, 103 y 140 apoyan el plantón y brindan alimento a los paristas porque consideran que su lucha es justa. Los trabajadores agradecen el respaldo: “La amistad que tenemos con ellos nos la ganamos nosotros día a día”.

Ante el desdén de la empresa y de algún servidor público que los escuche, un grupo de trabajadores protestó este fin de semana frente al Palacio Municipal, previamente cercado para impedirles el paso, pero nadie salió para atenderlos. “Si alguien tiene que ir a la cárcel, que vaya a la cárcel”, expresaron.

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Agobiantes jornadas

Los choferes y sus “chalanes” exigen lo que por derecho les corresponde. Pese a las agobiantes jornadas de trabajo que son de 12 horas diarias, no piden aumento salarial a sus raquíticas percepciones (que oscilan entre dos y tres mil pesos), ni tampoco prestaciones superiores a la Ley, mucho menos que se les den camiones compactadores y herramientas nuevas.

Eso sí, demandan el pago de quincenas completas y oportunamente, tener seguro social, Infonavit y vehículos en buenas condiciones mecánicas, que cuenten con seguros para proteger su integridad y poder prestar un servicio eficiente.

En respuesta a sus peticiones, comentan, han recibido de la empresa un sin fin de mentiras, abusos y agravios cometidos en su contra que rayan en la ilegalidad:  “Ya no queremos que nos pisoteen nuestros derechos, ya se acabó, ya estuvo bueno”, apuntaron.

Abraham Hernández Jiménez, líder espontáneo de recolectores, va más al fondo al exigir que se revise también el relleno sanitario de Cancún, pues está saturado y opera en pésimas condiciones, además que incumple con la protección al medio ambiente.

El vocero es constantemente interrumpido por sus compañeros, uno tras otro, que también quieren ser escuchados. Denuncian falta de pago salarial y otros adeudos. Cada uno muestra un recibo del saldo que reportan los cajeros automáticos, la mayoría no tienen fondos y otros apenas un saldo de cinco pesos. “La empresa tiene esta maña de pagarnos en abonos, de pagarnos por partes”.

Hay deudas que son de más de 18 mil pesos por cada trabajador, sin reparto de utilidades ni bonos por productividad, que prometen, pero condicionados. Cuando por necesidad acuden al Seguro Social se enteran que no están dados de alta y se les niega la atención médica y nadie se quiere hacer responsable y aunque para ello utilizan empresas pagadoras que cambian constantemente.

Otros, los que gozan de Infonavit de anteriores concesionarias, son víctimas de descuentos salariales no reportadas, lo que ha derivado en la acumulación de adeudos de hasta 180 mil pesos, a los que se agregan intereses moratorios. Cuando encaran a la empresa son objeto de despidos injustificados sin compensación económica.

Un pago obligado

En el trabajo, cuando se daña la llanta de un camión son obligados a pagarla y se les impone penalizaciones de 800 pesos por cada falta acumulada o por salirse de ruta, por recorrer más de 40 kilómetros de distancia que diariamente tienen como máximo o por no “limpiar” los tramos asignados, pese a que a media jornada se les mueve a otras regiones.

Los recolectores sufren a diario, pero realizan su labor con gusto y en beneficio de los cancunenses. Piden disculpas por dejar de prestar el servicio de recoja.

“No es por nosotros, nosotros estamos en la mejor disposición de trabajar, nos encanta nuestro trabajo, tal vez no sabemos grandes cosas, tal vez no estudiamos, pero de algo de lo que sí estamos seguros es que nos gusta lo que hacemos”.

Al recorrer el patio de encierro se constata el abandono y la falta de mantenimiento de las unidades, además de lixiviados expuestos al medio ambiente y malos olores. Las unidades que no están inservibles permanecen abandonadas por una llanta ponchada o la falta de una banda del motor.

Las de modelo más reciente fueron repintadas de color verde (un mal trabajo, que es evidente), y se presentan como camiones nuevos. Todos carecen de un seguro por accidente y otras no tienen frenos.

Conscientes de que cancelar el contrato implica una indemnización para la empresa, los inconformes advierten a las autoridades municipales que Intelligencia México no merece recibir liquidación y debe ser demandada.

“El problema de ellos es que no están capacitados para dar este servicio. Son un fracaso y le han dado la espalda a los cancunenses”.

Y amenazan con no levantar su protesta hasta que haya una nueva empresa concesionaria con la que se establezcan compromisos por escrito, que lleven la firma de la presidenta municipal y el sello del Ayuntamiento de Benito Juárez.

 

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