Investiga Fonatur a defraudadores en Cancún

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  • Gobiernos panistas remataron cinco millones de metros cuadrados de playas en Cancún; Édgar Villajuana y Ricardo Alvarado, artífices de la corrupción.
AGUSTÍN AMBRIZ

CANCÚN, Q. ROO.-  Durante los sexenios de los presidentes panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, en Quintana Roo fueron rematados casi cinco millones de metros cuadrados de playas o terrenos costeros que hoy están bajo investigación de una auditoría aplicada por el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) para proceder contra los responsables de esas operaciones ilegales.

En ese periodo fueron varios los escándalos de corrupción que salieron a la luz pública, particularmente bajo la administración de John McCarthy Sandland al frente de la dirección nacional de Fonatur, así como de sus delegados en Quintana Roo, Édgar Villajuana Berzunza y Ricardo Alvarado Guerrero, quienes hoy figuran como socios o empleados de las empresas que se vieron beneficiadas con los remates de los terrenos públicos

De acuerdo con información solicitada por transparencia y publicada por la revista Fortuna, durante la administración de Villajuana Berzunza en la delegación de Fonatur (2001-2004) fueron vendidos los 7 mil 176 metros cuadrados que hoy ocupan el lujoso complejo comercial y habitacional de Puerto Cancún, por lo cual se inició una investigación así como un procedimiento penal del que resultó absuelto.

Destapa Fonatur corrupción inmobiliaria en Cancún

En 2002 Villajuana Berzunza remató en favor del empresario yucateco José Emir Yza Villanueva dos terrenos costeros en Cancún con superficie total de 8 mil 452 metros cuadrados en la pírrica cantidad de 1 millón 277 mil 892 dólares —casi 28 millones de pesos actuales—.

Y en 2003 vendió a Golf Resort una superficie de 377 hectáreas a sólo 71 pesos el metro cuadrado, cuando el precio comercial en esa zona era de 8 mil pesos. El beneficiado con esta operación fue José Antonio Chapur Zahoul, otro empresario yucateco afamado por acaparar terrenos públicos de alta plusvalía siempre bajo el ilegal esquema de remates con la complicidad de funcionarios federales y estatales.

Patriarca de la cadena hotelera Palace Resort, Chapur Zahul fue uno de los empresarios más consentidos de las administraciones panistas y priístas federales, al grado de que en 2010 su hotel Moon Palace se estrenó para dar alojamiento a los líderes mundiales que acudieron a la Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU (COP16) en la que el presidente Felipe Calderón dio la bienvenida a los participantes.

Con motivo de ese evento, el gobierno federal construyó en esa zona de la Riviera Maya un puente vehicular para no alterar el tránsito normal de turistas que utilizan esa vía para trasladarse hacia Playa del Carmen o Tulum, acondicionó un centro de convenciones provisional y una torre eólica que actualmente le siguen beneficiando.
A finales del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, en febrero de 2016, el empresario Chapur se vio beneficiado con el remate de más de 260 hectáreas en la cantidad de 61 millones 491 mil 365 pesos a través de una operación avalada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), por el que actualmente es investigado ya que se presume un daño patrimonial superior a los mil 100 millones de pesos.

Otros de los escándalos de corrupción en los que se vio envuelto Villajuana Berzunza fue la venta de 22 mil 460 metros cuadrados en Cancún a favor del empresario regiomontano José Martín Domene Zambrano en la irrisoria cantidad de 82 millones 879 mil 318 pesos, así como el remate de una hectárea en este mismo destino turístico por la cantidad de 2 millones 622 mil 885 dólares a Raúl Guillermo Pallán Jaques.

Por todas estas anomalías, Villajuana Berzunza no sólo fue exonerado, sino que el gobierno estatal encabezado por el priísta Félix González Canto lo premió en 2005 al nombrarlo como subsecretario de Turismo en la Zona Norte.

Desde 2011 Villajuana Berzunza figura como director general del Grupo Cumbres, y se presenta como un exitoso desarrollador del proyecto y representante de Novaterra Caribe de la desaparecida empresa OHL. De 2018 a 2020 labora en Senderos de Ciudad Mayakoba y se presenta como el “gurú de la mercadotecnia inmobiliaria”.

Al concluir su gestión en 2004, Villajuana Berzunza es sustituido por Ricardo Alvarado Guerrero, quien bajo la directriz John McCarthy, no sólo continuó con la política de remates de terrenos de Fonatur sino que incurrieron en despojos por los cuales ambos funcionarios fueron denunciados por delitos de fraude procesal, tráfico de influencias, despojo, enriquecimiento ilícito y daño al patrimonio federal, ante la entonces Procuraduría General de la República en Quintana Roo.
Uno de esos despojos pretendió cometerse en contra de Francisco Alberto Alfaro, legítimo dueño de una propiedad de 6.5 hectáreas que Fonatur vendió al grupo Palace Resort, de José Chapur, por lo cual el afectado promovió una denuncia (averiguación previa P66/QROO/CAN/441/2006/VII) que al final ganó el afectado impidiendo la consumación de otro fraude.

En la edición de ayer, Luces del Siglo publicó una entrevista con el actual director de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, quien adelantó que el organismo está investigando este tipo de anomalías que fueron como un “robo en despoblado”.

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