A pesar de que las multas por impedir el acceso a playas ya son decreto presidencial, los hoteles de Cancún hacen caso omiso de la ley e impiden que el público acceda a ellas. El caso más grave es el del Hyatt Ziva, que literalmente secuestró El Faro de Cancún y solo se puede llegar a él por mar y arriesgando el fìsico.