Clases en línea no cuentan con práctica

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  • Con las clases en línea los estudiantes siguen adquiriendo conocimientos, pero la falta de práctica no los refuerza y pierden oportunidades.
TERESA MARTÍNEZ / AGENCIA REFORMA

MONTERREY, NL.- En el pasado semestre, Jorge Muñoz, estudiante de la Facultad de Medicina de la UANL, ingresó a un quirófano durante una operación como una actividad de su materia de cirugía. Esta práctica se suspendió por la contingencia sanitaria ante el Covid-19.

Las guardias que los alumnos realizan en el Hospital Universitario se redujeron sólo para los de onceavo y doceavo semestre, cuando regularmente también las realizaban desde el séptimo.

“No estamos yendo a guardias ni consultas”, expuso el alumno de noveno semestre. “Claro que no es lo mismo estar leyendo un libro a ver a un paciente, resolver el caso, verlo con un doctor. No vamos a aprender de la manera correcta que se aprende medicina”.

Por otro lado, el psicólogo José María Buenrostro se está enfrentando a algo inédito en sus clases: este campo no tiene literatura sustentada o un modelo para consultar a los pacientes vía remota.

Entre disciplina y educación

“Tengo alumnos de sexto semestre que están empezando a hacer la intervención clínica con pacientes”, compartió el catedrático de la Facultad de Psicología de la UANL.

“(Pero) las reacciones de un paciente, ¿cómo las van a interpretar en línea? Por ejemplo, la respiración, su lenguaje corporal, no los voy a detectar”.

A este tipo de situaciones se enfrentan estudiantes de algunas carreras, quienes necesitan de prácticas presenciales como parte de su formación profesional.

Sin taller

Patricio Rocha decidió este semestre sólo llevar las materias teóricas de su carrera de diseño industrial en el Tecnológico de Monterrey.

El semestre pasado, contó, en uno de los talleres escribieron reportes en lugar de crear prototipos con resina.

“Se me hizo mejor atrasarme tantito, que meter Prototipos o Maquetas y no poder asistir al taller. Esas materias son muy importantes en mi carrera”, compartió el alumno de quinto semestre.

Para Yamileht Flores la situación es similar como estudiante de cuarto semestre en la Facultad de Música de la UANL.

“Es muy difícil tomar una clase de música por (la plataforma digital) Zoom, por Microsoft Teams. No es lo mismo estar viendo la postura física del maestro al momento de estar tocando el instrumento”, señaló.

Para los maestros también es complicado ejercer la enseñanza.

Apatía y preocupación

Un profesor de medicina de la UDEM, quien declinó dar su nombre, dijo que la metodología en línea y la plataforma que utilizan para impartir clases presentan fallas.

“Los alumnos tienen un mucho menor desempeño, mucho menor participación. Lo más grave es en la aplicación de exámenes”, lamentó.

“No tenemos la más mínima tecnología para poder monitorear y evitar el plagio. Es sumamente notorio porque hay un porcentaje que siempre reprueba, pero (ahora) todos sacan 90”.

Indicó que otras universidades sí usan plataformas que bloquean la consulta de sitios en internet mientras se presenta un examen y utilizan la cámara para monitorear a los alumnos.

Esa apatía es común en los alumnos de los primeros semestres, mientras que los más avanzados están preocupados porque sus guardias en hospitales fueron reducidas.

“Los últimos años de la carrera son en hospital y con guardias para que vean pacientes y desarrollen habilidades clínicas. (Ahora) las tienen suspendidas o con horarios muy recortados”, dijo el médico.

“Se entiende por la pandemia, pero ellos están estresados porque saben que no van a salir igual de preparados que otras generaciones. No hay un plan para recuperar las habilidades que no se adquirieron”.

Rosario Murillo, profesora de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, señaló que en ballet clásico se requieren de un aula con ciertas características para que los alumnos puedan dar saltos y pasos sin lastimarse.

No todos pueden

Sin embargo, los estudiantes en sus casas no tienen duela o no hay suficiente espacio para los desplazamientos.

“Siento el ánimo un poco abajo porque están viendo aspectos de la materia que son físicamente imposibles de practicar en los hogares”, externó la también bailarina y coreógrafa.

Están viendo su futuro como bailarines profesionales y saben que están perdiendo mucho”.

Un gran reto

Eduardo Ita, maestro del Conalep, abrió un canal de YouTube donde sube tutoriales para que sus estudiantes aprendan a dibujar con AutoCAD, un software de diseño asistido por computadora utilizado para dibujo 2D y modelado 3D.

La institución cuenta, además, con herramientas y plataformas para los alumnos, explicó Ita, como AnyDesk, que permite a los estudiantes utilizar desde casa computadoras del plantel que tienen mayor capacidad.

Además, se repartieron chips para los alumnos que no tienen internet.

También, y ante la falta de práctica presencial, los alumnos están utilizando un simulador para aprender el funcionamiento de maquinaria, donde deben encontrar los parámetros correctos para seguir avanzando.

Modelo híbrido

“Hay muchos alumnos que sí se enfocan mucho, que tienen mucha actitud, y otros que no les interesa. Eso se nota en todas las escuelas”, opinó el ingeniero en mecatrónica.

El gran reto es pensar en un futuro híbrido en la educación en el que lo presencial conviva con lo virtual, reflexionó Fabio Tarasow, experto en educación en ambientes digitales.

Las clases presenciales deben diseñarse con todas medidas sanitarias para evitar contagios.

“¿Qué es realmente imprescindible de lo presencial y qué se puede hacer utilizando tecnología?”, cuestionó el catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, en Argentina.

“Hay cosas que son irremplazables. En la medida que no podamos volver (a las aulas físicas), estaremos perjudicando a los estudiantes”.

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