Wayeb político: La DEA, ¿institución incómoda?

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Wayeb político: La DEA, ¿institución incómoda?

 

ÉDGAR FÉLIX

La Agencia de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) está acelerando los procesos de investigación contra las mafias internacionales del narcotráfico que entran a México con miles de toneladas de enervantes para trasladarlos por aire, mar o tierra hacia su país, pero esto, al parecer, está incomodando o no, al Gobierno de México porque el presidente Andrés Manuel López Obrador recientemente declaró que revisaría las labores ejecutadas por varios agentes de la DEA en México.

Hasta ahí todo bien. Es importante que el Estado mexicano, como lo expuso el titular del Ejecutivo federal, conozca las investigaciones, los recursos, las intervenciones y coordinación con otras dependencias nacionales afines, tal como lo expuso la semana pasada en la tradicional conferencia de prensa de la mañana. Al menos, saber ¿cuántos agentes de la DEA hay trabajando en territorio mexicano?

Cualquier jefe de Estado que se precie de serlo busca información de lo que está pasando dentro de su territorio y más por parte de organismos o instituciones de otros países, pero eso es muy diferente a la interpretación que dieron algunos medios de comunicación como si López Obrador propusiera “sacar” a la DEA de México. Un disparate, porque esa coordinación es histórica, basada en tratados de colaboración, y ha traído beneficios a nuestro país aun cuando tuvimos bien cimentados uno o varios narco Estados. De hecho, las únicas incautaciones importantes por esos años fueron acciones muy heroicas de los agentes estadunidenses, como fue el caso de Enrique Camarena, que luego se convirtió en un conflicto político porque expusieron la podredumbre y corrupción de las autoridades mexicanas.

El asunto se torna más importante porque ante las declaraciones de las autoridades de seguridad mexicana de que “todo está bien”, la DEA ha advertido oficialmente que Quintana Roo se ha convertido en un importante “punto de transbordo” de cocaína proveniente de cárteles internacionales hacia Estados Unidos. Y esto no es especulativo sino dicho por el agente especial de la DEA, Danielle Dreyer, en un informe oficial. Esta declaración es extremadamente delicada y expone muchas lecturas de lo que está ocurriendo en materia de seguridad en esta zona del país.

Las declaraciones del agente de la DEA se realizan en el desahogo de pruebas contra los mexicanos Raymundo Montoya López, Abraham Alfonso García Montoya, y Felizardo Díaz Hernández, quienes fueron capturados hace casi dos meses frente a las costas quintanarroenses cuando transportaban en una lancha cerca de tres toneladas de droga hacia Estados Unidos.  Ante un juez, Danielle Dreyer explicó que los grandes cárteles internacionales, a los que reconocen como “DTO”, suelen utilizar embarcaciones para transportar cocaína a Quintana Roo desde Guatemala, Colombia y Venezuela. O sea que es una red bien aceitada.

Como se recordará, la incautación de las tres toneladas de cocaína se realizó el primero de septiembre en una operación conjunta internacional entre la Secretaría de Marina mexicana y los agentes especiales de la DEA que laboran desde hace tiempo en las entrañas de las redes delictivas de los cárteles mexicanos en la extensa Península de Yucatán. La primera acción pública hecha entre la DEA y el gobierno de López Obrador, quien unos días después pidió tener más información de estos operativos y los programas que se realizan en conjunto.

Porque el Presidente sabe bien que lo más importante, al menos para él como jefe de Estado, en este asunto, no es la información policiaca y de balazos, sino todos los detalles de las redes de contubernios, protección y corrupción de los políticos y titulares de seguridad pública de los estados, municipios y funcionarios federales que permiten tener con vida una red de protección para los cárteles, como quedó demostrado en los informes sobre Roberto Borge, y otros gobernadores que eran los “jefes de la mafia” y que ya son analizados en las oficinas gubernamentales de México y EU.

Así que si el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esa mañana en la conferencia de prensa que desconocía lo que hacen los agentes de la DEA, no fue para anunciar que “sacará” a la DEA sino para solicitarles un acercamiento institucional y saber de todos estos asuntos que seguramente le podrán los pelos de punta y, además, confirmarán ese estilo político que tiene el tabasqueño de advertirles a varios gobernadores y funcionarios que ya andan tras varias pistas. De ahí la pregunta obligatoria: ¿Por qué no le informaron antes a López Obrador de las labores de la DEA en México?

En estos meses siguientes veremos varios cambios en materia de seguridad nacional, con la salida también de Francisco Alfonso Durazo Montaño como titular de Seguridad Pública, quien se va a mover matracas electorales en Sonora. Será interesante si habrá cambios en los tratados internacionales de cooperación para realizar investigaciones sobre las mafias mundiales del narcotráfico y las nuevas dinámicas de información delicada entre ambos Estados nacionales. Finalmente, tienen ahora un ex secretario de la Defensa y a un secretario de Seguridad Pública, en tribunales.

 

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