Se juega la esencia de EU: Donald Trump o Joe Biden

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Joe Biden

 

  • El próximo martes Estados Unidos decidirá quién toma el timón del país por los siguientes cuatro años: Donald Trump o Joe Biden.
AMÉRICA JUÁREZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El próximo martes Estados Unidos decidirá quién toma el timón del país por los siguientes cuatro años: Donald Trump o Joe Biden. Los representantes de los partidos Republicano y Demócrata en México comparten sus pronósticos sobre lo que esperan de la jornada electoral.

Gricha Raether*

Después de una larga espera, finalmente nos encontramos a escasos días antes de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. Para los demócratas, la presidencia de Donald Trump ha representado un error en el pasado al subestimar el enojo, desprecio, odio, miedo y fobia de un sector particular de la población, a quienes ahora se les llama “Trumpianos”.

Esto ha llevado a una era sin precedentes para lo que hasta hace 4 años aún se consideraba la única súper potencia en el mundo. Desde la pérdida de liderazgo global en temas tan importantes como derechos humanos, protección de minorías tanto raciales como en temas de preferencia sexual, defensa de los derechos de la mujer, energía limpia, hasta incluir seguridad, comercio y cambio climático.

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Es importante notar que este grupo, aunque se autodenomina republicano, pues en algunos aspectos es el partido político que más se asemeja a su forma de pensar, realmente representa el lado extremista del sector conservador.

Tanto así es este el caso, que ningún ex Presidente o ex candidato a la presidencia por el partido republicano se ha pronunciado a favor de Donald Trump. A esto podemos agregar un grupo de 600 republicanos de renombre que han expresado públicamente su intención de no sólo no votar por Trump, sino que además votarán por Biden.

Entre ellos están John Weaver, Rick Wilson, George Conway, Reed Galen, Jennifer Horn y el ex Gobernador de Ohio, John Kasich. Otro ejemplo importante es el senador de Utah, Mitt Romney, quien anunció su respaldo a Biden en una carta abierta en la que 46 ex agentes políticos republicanos dijeron que un segundo mandato de Trump “dañaría irreparablemente nuestra democracia”. Todos los anteriores se suman a 73 ex oficiales de fuerzas de seguridad e inteligencia americanos, todos ellos republicanos, quienes también expresaron su intención de voto por Biden, explicando que Trump sería “peligrosamente incompetente para servir otros cuatro años de mandato”.

Desde hace meses, todas las encuestas e indicadores muestran una ventaja significativa para el candidato demócrata Joseph Biden, quien encabeza no sólo los indicadores de voto popular, sino además lleva más de cuatro puntos de ventaja en casi todos los estados considerados bisagra. Es importante recordar que son estos estados, los que finalmente determinan al ganador de la elección y por ende, donde los candidatos enfocan la mayoría de sus esfuerzos de campaña. La sorpresa en esta elección es que incluso estados que tradicionalmente votan por el partido rojo, están en posibilidad de convertirse en estados azules, lo que podría resultar en que no solo los demócratas logren ganar el senado y la casa de representantes, sino que además prácticamente garantiza una rotunda y aplastante victoria en el Colegio Electoral. Pero, a pesar de todas las estadísticas y proyecciones, los demócratas saben que no se deben confiar como lo hicieron hace cuatro años, cuando Hillary perdió claramente la elección a pesar de haber ganado el voto popular.

Un elemento determinante en este ciclo electoral es el voto de los Mexicoamericanos en Estados Unidos y México, quienes no olvidarán que Trump llamó a la mayoría de los migrantes: violadores, narcotraficantes y delincuentes, donde algunos pocos seguramente serían buenas personas. Estas familias tampoco olvidarán que el mal manejo de la pandemia por parte de la administración de Trump, ha resultado no solo en una catástrofe económica sin precedentes, sino también en más de 225 mil muertos y millones de infectados, de los cuales han resultado particularmente afectadas las minorías de manera desproporcionada.

Aunado a esto, están más de 1 millón de ciudadanos americanos que viven en México, de los cuales decenas de miles emitieron su voto remoto y donde la mayoría comparten los principios del Partido Demócrata. Tan solo estos dos grupos de personas pueden decidir una elección que en muchos casos se pierde por escasos cinco puntos porcentuales o menos.
Esta elección definirá mucho más que quién será el Presidente americano durante los próximos 4 años. Definirá además la esencia de Estados Unidos como nación y como pueblo; si desea regresar a ser el país que detiene y limita a regímenes dictatoriales y autócratas en el mundo, como lo son Putin, de Rusia, y Kim Jong Un, de Corea del Norte, personas muy allegadas al actual inquilino de la Casa Blanca.

Definirá si el pueblo americano es uno que apoya a las minorías, a los menos afortunados, a los oprimidos, a los desprotegidos, mostrando que ese famoso poema gravado en la Estatua de la Libertad, “Dadme a tus cansados, tus pobres, tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres, los despreciados de tus congestionadas costas”, es realmente el mantra por el cual se rige esa gran nación, o solo el distante recuerdo de un pasado al cual difícilmente volveremos.

*Representante del Partido Demócrata en México

Encuestas no son definitivas

Larry Rubin*
La pregunta de todo lector es ¿quién ganará este próximo martes? Aunque las encuestas nuevamente se equivocarán, como lo hicieron en 2016 donde afirmaron doblemente que ganaría Clinton y ganaría por doble dígito, la historia nos enseñó diferente y eso fue que el ganador de los comicios fue Donald J. Trump. En esta elección del 2020 no será diferente, volverá a ganar Trump la presidencia por cuatro años más.

Con respecto a la relación con México, la relación comercial seguirá siendo impulsada por su Gobierno, a raíz del acercamiento que se ha tenido con la construcción y puesta en marcha del TMEC. El acuerdo que fue iniciado por Donald Trump, particularmente en respuesta de las quejas de millones de trabajadores de cuello azul, los cuales sentían que el TLCAN no les era favorable, hoy sí están contentos con el nuevo acuerdo trilateral puesto en marcha en julio.

La magnitud del comercio es abrumadora. En el 2019, el flujo comercial entre las dos naciones ha alcanzado niveles que no alcanzaron con Biden-Obama. Estos 600 mil millones de dólares bien pudieran alcanzar el doble de cantidad, lo cual generaría en México un gran número de empleo y de inversión, que después de la pandemia, será necesario. La realidad es que ambas naciones se necesitan mutuamente. Por ejemplo, sin los productos agrícolas de México, los estadounidenses no comerían frutas y verduras que hoy tienen en sus comedores. Pasa a la inversa también con la importación del grano amarillo. Así también en otros sectores tan clave, como lo vimos con el cierre que se dio en México debido a la pandemia. Industrias americanas inmediatamente quedaron impactadas porque hoy, gracias a los acuerdos comerciales que han tenido, las cadenas de valor están totalmente integradas en las dos naciones. Por eso, si México lleva a cabo sanas políticas públicas que favorezcan la inversión, México se va a ver beneficiado por mayores flujos gracias a este acuerdo histórico.

Pero en otras materias, también. El apoyo que México tendrá para poder hacerse de la vacuna o el tratamiento para luchar contra el Covid-19 será contundente. Gracias a Trump, los laboratorios farmacéuticos en Estados Unidos han recibido apoyos económicos para investigación y desarrollo de cientos de millones de dólares de forma tal que podremos esperar buenas noticias en el 2021. Con esta fuerte relación entre ambas naciones, México se verá favorecido sin duda.

En materia migratoria, México y EUA firmaron un acuerdo histórico que no sólo ha ayudado a EUA a controlar mejor sus fronteras y evitar el número tan alto de indocumentados cruzando la frontera junto con un porcentaje abismal de menores sin acompañar, sino también a México le ayuda este acuerdo ya que por la frontera con Centroamérica, México estaba teniendo 500 mil cruces de indocumentados que por la magnitud, colapsan los sistemas públicos del sureste del país y no se diga que lamentablemente son amagados muchos indefensos migrantes que vienen sin papeles y sin dinero, para ser utilizados y utilizadas para trata ilegal o forzados a entrar al crimen organizado. Una historia triste para muchos que buscan unas mejores condiciones de vida.

¿Qué vendrá con cuatro años más del Presidente Trump? El seguirá manteniendo excelentes relaciones con México, se enfocará en la lucha contra el narcotráfico, en donde México es parte vital de la misma y en donde México se beneficiará por una política dual que beneficiará a las dos naciones y a traer la paz al territorio sin las tasas de crimen que se han vivido en la última década. Es plausible pensar que inclusive la Iniciativa Mérida crezca en magnitud, lo cual dotará a México de mayores recursos para luchar contra el crimen organizado. Esta Iniciativa iniciada por el Presidente Bush, ha apoyado importantemente a México.

La realidad es que Biden no ganará estas elecciones, porque no es ni el candidato ni tampoco es la fórmula ganadora con Kamala Harris. Recordemos que fue la misma Kamala de las pocas congresistas demócratas que votó en contra del TMEC, o sea, en contra de la relación comercial con su socio principal y vecino. En los 8 años de Biden como Vicepresidente, la relación de México y EUA no sólo fue gris sino totalmente oscura, ya que lo único que nos acordamos de esa época fue la incursión a la soberanía mexicana con el “Rápido y Furioso” y con dejar de fondear el programa bilateral contra el crimen organizado conocida como “Iniciativa Mérida”. Por algo en Estados Unidos a Joe Biden le dicen “Sleepy Joe”.

*Representante del Partido Republicano en México

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