La Isla de la Pasión ya tiene dueño

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Isla de la Pasión

 

  • Isla de la Pasión factura unos 8 millones de dólares al año y cobra entre 300 mil y hasta 2 mdp por realización de bodas en playas públicas.
ÉDGAR FÉLIX

COZUMEL, Q. ROO.- Con la entrada en vigor de la nueva Ley General de Bienes Nacionales, los negocios de políticos y empresarios poco ortodoxos que se apropiaron de islas y zonas marítimas del Caribe mexicano para apuntalar negocios privados, paulatinamente deberán pagar por estos beneficios al erario público a través de impuestos y derechos.

Un ejemplo de esa forma de explotar bienes públicos para beneficios particulares, es la Isla de la Pasión que factura cerca de ocho millones de dólares al año y que cobra entre 300 mil y hasta dos millones de pesos por la realización de bodas en playas públicas.

En el ramo de la “industria turística de bodas”, esta emblemática Isla (ubicada en Cozumel) desde hace tiempo tiene dueño a pesar de ser un Área Natural Protegida (ANP).

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De acuerdo con información del Instituto de Transparencia de Quintana Roo, la Isla de la Pasión pertenece a la empresa Península de la Pasión S.A. de C.V., en la que participan el ex gobernador de Quintana Roo (1975-1981) Jesús Martínez Ross, Daniel Alberto Lino Guardia, Marcelo Palacios Sanz y Marisol Palacios Lugo; y tiene como representante y administrador único a Hugo César Camou Campoy.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) considera esta isla como subzona de uso público Isla de la Pasión-Costa Oriental de Cozumel, la cual abarca una superficie total de 364.115485 hectáreas, conformada por dos polígonos.

A pesar del decreto expedido hace cinco años, esta porción se ofrece en Estados Unidos, Canadá y Europa como si fuera propiedad privada, respaldados por el contrato de compra venta de un inmueble que data de 1998, y que quedaría sin vigencia con la nueva Ley General de Bienes Nacionales.

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Información proporcionada en el sitio de internet de la empresas, señala que “la renta de la isla” durante la jornada debe contar “con la elección de uno o varios wedding planners certificados por Human Rights Campaign, Association of Bridal Consultants y Gay Wedding Institute, capaces de realizar tu boda en la playa de ensueño, apoyándote en cada momento para tener tu evento en óptimas condiciones. En este caso, el wedding planner se hace cargo de la coordinación total de la boda. Los proveedores deben ser validados por Isla Pasión para asegurar un estándar de calidad”.

Apropiarse de esa manera de la isla tiene un respaldo para los “propietarios”, porque de acuerdo a Transparencia de Quintana Roo el 10 de diciembre de 1998, Fidecaribe (la dependencia que antecedió al Instituto de Administración del Patrimonio Inmobiliario del estado de Quintana Roo –IPAE–) vendió a Península de la Pasión SA de CV, representada por Daniel Alberto Lino Guardia, la fracción tres, ubicado al oeste del camino de acceso al entronque de la Península de la Pasión, en Cozumel; este inmueble, con superficie de 7,500 metros cuadrados proviene de la subdivisión de un predio innominado.

El precio de compra-venta de este terreno, que ahora es parte de Península de la Pasión fue de 30,000 dólares estadounidenses, sin que se especifique en el acta notarial el tipo de cambio. El 16 de marzo de 2006, Island Adventures S.A. de C.V., representada por su administrador único Marcelo Palacios Sanz, vendió a Península de la Pasión, representada por el mismo Marcelo Palacios Sanz, un predio ubicado en la carretera costera norte, al final del camino de acceso a la Península de la Pasión, con una superficie de 176 mil 273 metros cuadrados.

Y es bajo esta documentación que particulares se han apropiado de una APN, con el aval de la Semarnat, y hasta son capaces de preguntar en su sitio de internet:

“¿Existe un número máximo de invitados para tu boda? No, en Isla Pasión tenemos dos kilómetros de playa exclusivamente para ustedes por lo que no hemos llegado a nuestro límite. Al año realizamos tres bodas en promedio de 700 personas o más”.

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