Fue Bianca ‘Alexis’ víctima de su lucha 

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Alexis

 

  • La joven Bianca ‘Alexis’ Alejandrina Lorenzana Alvarado fue víctima de las agresiones por razón de género y los feminicidios que tanto combatió.
MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- Bianca “Alexis” Alejandrina Lorenzana Alvarado fue una víctima de lo que siempre criticó y combatió: las agresiones por razón de género y los feminicidios.

A sus 20 años de edad ya era una líder nata que no se calló ante las injusticias. Fue crítica, valiente y rebelde contra el machismo imperante. Se mantuvo también dispuesta a escuchar, ayudar y dar consejos.

En febrero pasado algo le ocurrió y aunque no quiso ahondar, lo reflexionó en las redes sociales: ¿En dónde comienza y en dónde termina la fragilidad de una mujer, según nuestra sociedad?, ¿Qué los ha llevado a sentirse con el derecho de tomar nuestros cuerpos y almas con la facilidad con la que recoges una roca del suelo?, ¿Es acaso que eso somos? Objetos sin vida, sin voluntad ni sentir, sin pensar ni soñar. ¿Quiénes son ustedes para creer que pueden arrebatar sueños ajenos por propio placer o dinero?, ¿Acaso no merecemos más que una tumba en un basurero, en un terreno baldío o a un lado de la carretera? ¿Acaso no merecemos más que un par de dólares?, ¿Somos equivalentes a unos kilos de carne muerta?..

Claman justicia para Alexis

Para quienes la conocieron, la joven tenía el gusto por el canto y no lo hacía mal. Destacaba por su caligrafía perfecta, el gusto por la escritura y sus notas contra el feminicidio. Era única por sus tatuajes y sus piercing, pero sobresalía más por sus ganas de salir adelante.

Por eso, compañeros y maestros del Colegio Kukulcán donde concluyó la preparatoria (en julio pasado) acudieron a exigir justicia en la marcha que fue apagada a balazos por la policía municipal.

El Profe Erick, subdirector del Colegio Kukulcán de Cancún, la recuerda como una alumna inteligente, con talento para el dibujo y sus inseparables audífonos que siempre traía ocultos entre los cabellos para escuchar música, otra de sus pasiones que soñó algún día dedicarse a ello. “Bianca era una joven llena de luz, llena de vida”.

Como toda joven inquieta y vigorosa quería aprender todo lo que la vida le diera la oportunidad; deseaba dedicarse al arte del tatuaje, a la psicología, a la abogacía o la defensa de los derechos humanos, comenta otro de sus maestros, el Profe Adrián.

Segura de sí misma, a ella no le importaba que en la calle vieran mal por su forma de vestir y sus tatuajes. “A veces los adultos satanizamos a los jóvenes por su apariencia pero ella apagaba esos prejuicios con sus ganas de vivir intensamente… no merecía lo que pasó”.

Fue descrita como una “amante del amor”. En ocasiones faltaba a clases pero era parte de su rebeldía positiva, su personalidad, aunque hacía exámenes extraordinarios de excelencia, así era ella. “Profe para mí un 10 no es nada, yo soy así”, decía.

Su etapa de estudiante la realizó con libertad, junto a una generación formada entre jóvenes luchadores y críticos cuyo modelo educativo se basó en la defensa de los derechos humanos.

No ocultó su activismo y eso la puso en contacto permanente con organizaciones feministas. Siempre atenta a crear textos sobre la equidad de género y acostumbró a sus seguidores a la denuncia y crítica social de lo que acontecía en México y el mundo. En 2018 publicó un texto sobre los feminicidios que sus maestros consideraron poético. Al final de sus días, irónicamente la joven fue víctima de lo que tanto criticó.

Su legado en las aulas y entre su generación fue que representó el sello de la generación en una escuela encargada de formar y forjar jóvenes luchadores sociales y a favor de los derechos humanos. “Una institución proactiva que da la vida por sus alumnos”, agrega el directivo del plantel.

El Profe Erick es hermano del director Julián Ramírez Olivares, el maestro que el lunes pasado acompañó a sus estudiantes a la marcha para exigir justicia para “Alexis” y que, a cambio, fue agredido por la policía en la explanada municipal. Hasta la madrugada del martes abandonó el hospital donde fue atendido.

La madre de Bianca vive un doble duelo, el de su esposo y ahora el de su hija. En silencio, sin interés de dialogar con medios de comunicación, hace un gran esfuerzo para que su pena y el sufrimiento no la doblen; aunque a veces pareciera decaer, su fortaleza interna la hace ponerse de pie para seguir en su lucha por encontrar a los culpables que le arrebataron la vida a su pequeña “Alexis”.

Sin dormir y apenas probar bocado, la madre de Bianca ayer acudió a recoger el acta de defunción y por la noche presidió el velorio en las Funerarias Cancún de la Supermanzana 64.

Los últimos momentos de la joven con vida, se registraron después del mediodía de ese trágico sábado siete, cuando fue a vender un vaporizador electrónico, allá por el rumbo del fraccionamiento Vista del Real de la Supermanzana 252 de Cancún.

Al otro día por la noche, sus restos fueron a dos kilómetros de su vivienda en la colonia La Joya.

En su cuenta de Facebook todavía se lee lo que para “Alexis” fue un apotegma: “No se brilla apagando a otros”.

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