Enfrenta all inclusive cruzada de Fonatur

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Enfrenta all inclusive cruzada de Fonatur

 

  • La cruzada de Jiménez Pons tendrá que convencer al gobierno de EU que promueve e impulsa el modelo all Inclusive como política de seguridad.
AGUSTÍN AMBRIZ

CANCÚN, Q. ROO.- La política oficial de rechazo a la construcción de más cuartos de hoteles all inclusive porque la infraestructura urbana en Cancún no aguanta más redensificación, tendrá que enfrentar y vencer en juicio a poderosos grupos empresariales que aprovecharon la pandemia para avanzar en las obras de sus proyectos, algunos todavía en proceso, otros en operación desde la reactivación, prometedores de una inversión superior a los 3 mil 500 millones de dólares a cambio de sumar 10 mil nuevas habitaciones.

La cruzada emprendida desde el Fondo Nacional del Turismo (Fonatur) por su director Rogelio Jiménez Pons contra proyectos hoteleros que violaron leyes ambientales para conseguir las manifestaciones de impacto ambiental, así como los permisos de construcción, amparados generalmente por actos de corrupción con autoridades federales, estatales y municipales, hasta el momento ha enfocado las baterías hacia los proyectos Gran Solaris, en playa Delfines, y Hotel Riviera Cancún, en Punta Nizuc, contra al menos otros siete bajo el esquema de negocio all inclusive.

—¿Destrucción ambiental o desarrollo económico?— fue la disyuntiva planteada por Jiménez Pons durante el diálogo magistral con la investigadora geopolítica Ana Esther Ceceña sobre la destrucción del Tren Maya .“Queremos que el municipio entienda que el plan de desarrollo de Cancún no lo pueden estar cambiando porque no tiene sentido tener una redensificación si no se ha cambiado la capacidad de infraestructura”, enfatizó.

DESORDEN URBANO

Jiménez Pons se refiere al proyecto original de Cancún impulsado por Fonatur desde hace más de tres décadas como ciudad moderna modelo del continente americano, a la altura de Miami, pero que en el camino fue desviado por la ambición desmedida de poderosos grupos de intereses económicos y la corrupción de autoridades, para convertirse en una ciudad con grave desorden urbano, es común encontrarse avenidas que en una casa o un fraccionamiento, hasta dueños les han salido a camellones y glorietas, divida en tres ciudades contrastantes: la zona hotelera con todos los servicios, la zona centro de la clase media pudiente y las regiones populares con altos índices de pobreza que son la mayoría de la población.

En opinión del funcionario, el modelo todo incluido genera la desigualdad económica porque acapara el turismo ofreciéndole todos los servicios que pueden encontrar afuera pero sin salir del hotel, que ha quebrado comercios desalentando el consumo en el mercado local el cual subsiste del turismo nacional o del que no puede o no quiere pagar los altos costos del all inclusive —3 mil 500 pesos por persona por noche en los más módicos— para estar encerrado en hoteles lujosos.

En reciente entrevista con Luces del Siglo, el director general de Fonatur hizo un llamado al Ayuntamiento de Benito Juárez para respetar el plan de desarrollo del centro turístico más importante de América Latina, porque sigue incrementando la densidad a costa de la calidad de los servicios.

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CALIDAD, NO CANTIDAD

La política inmobiliaria de Fonatur le apuesta a la remodelación de hoteles, más que construir sobre nuevos lotes: “Hay muchos problemas en Cancún como para que todavía vengan a meter más densidad en la zona. Yo creo que esta ciudad tiene que cambiar su modelo de desarrollo. Ahorita debe ser en calidad, no en cantidad”.

Unos días antes del anuncio de acabar con el concepto hotelero en México de “todo incluido”, el funcionario aseguró que hay serios problemas con la capacidad de transporte, de tratamiento de aguas, con la suficiencia de agua potable y la energía eléctrica, en la ciudad de Cancún.

“Un poco lo que sucedió en Miami que tuvo una época de esplendor en los cincuenta y después cayó, pero luego llegaron a hacer ese programa de ‘Miami Beach’ que agarraron los hoteles viejos y los pusieron muy bonitos y en lugar de cobrar 50 dólares, están ingresando de 300 o 500 dólares por habitación”.

Con esta estrategia se podrían lograr aumentar la calidad del espacio y de servicios, para evitar más turismo invasivo, que ha terminado con varios destinos turísticos. “Si bien sirvió en su momento, yo creo que lo que necesita Cancún es calidad, no cantidad”, enfatizó Jiménez Pons.

Citó el caso del Hotel Riviera Cancún, de la cadena hotelera española Riu, al que en el último quinquenio se le ha combatido en los tribunales federales no sólo porque obtuvo de manera ilegal su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) o sus permisos de construcción sino que recibieron privilegios de tiempo y espacio al comprar lotes costeros a precios de remate, con facilidades de pago y la autorización para redensificar con más de 500 cuartos.

Por ejemplo, a la empresa MX RIUSA II S.A. de C.V., se le permitió poner condiciones con tal de venderle el lote en una zona de conservación: “sí cómo no, te compro el lote siempre y cuando me des una autorización con el aumento de densidad”. Después de casi cinco años de juicio, en los que ha ganado y perdido, la construcción del proyecto fue suspendida por dos amparos que la empresa busca revertir.

CRUZADA SUICIDA

De acuerdo con AMPI, en la zona norte de Quintana Roo se construyen 14 proyectos  hoteleros que suman un aproximado de 10,000 cuartos, los cuales representan una  inversión superior a los 3,500 millones de dólares para los próximos dos años.

El 50 por ciento de estos proyectos se ubican en Cancún: Grand Island de 3,000 habitaciones en Punta Nizuc; Dreams Vista Cancún Resort & Spa, de 416 habitaciones, recién inaugurado cerca de Puerto Cancún; Residence Inn by Marriott, muy cerca de Nizuc; Hard Rock de 1,800 cuartos con casino en el km 25 a un lado de casa Fonatur; Royalton, de 500 habitaciones (inaugurado en 2019); Breathless (Grupo El Arca), 500 habitaciones, a la altura del km 4.5 del Blvd. Kukulcán; y Renaissance Cancun Resort & Marina, de 180 habitaciones inaugurado en 2019 en Puerto Cancún.

La cruzada de Jiménez Pons tendrá que convencer también al gobierno de Estados Unidos que promueve e impulsa el modelo all Inclusive como política de seguridad para los turistas extranjeros que viajan al Caribe mexicano.

Recientemente la compañía de inteligencia geopolítica, Stratfor, consultora del gobierno de Estados Unidos entregó un amplio informe al Congreso de ese país asegurando que la modalidad hotelera de “all Inclusive” garantiza la protección del turismo de sus connacionales que visitan México cada año, porque de otra manera podría tensar las relaciones como un asunto de Estado en el que los congresistas declaran a los cárteles mexicanos como “células terroristas” y eso cambiaría radicalmente las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

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