Ni una más, exigen cientos de mujeres en Cancún

574
mujeres

 

  • Unas mil mujeres participaron en la marcha conmemorativa del Día de la Eliminación de la violencia contra las mujeres.
ÉDGAR FÉLIX

CANCÚN, QROO.- En el kilómetro cero, entre la avenida Kukulkán y Bonampak, encajaron sobre el césped de la glorieta unas 50 cruces color rosa… habían derramado sobre las serpientes mayas de piedra blanca algunos litros de pintura roja, color sangre, color violencia.

Ahí, una mujer le preguntó indignada a una dirigente feminista que ¿esas cruces qué?

– Cada una es una historia de una mujer asesinada, contestó lacónica, tranquila, Vanesa González, una de las dirigentes, 17 días después de aquella represión a balazos en la Plaza La Reforma, frente al edificio del Ayuntamiento de Cancún.

Alrededor había una humareda rosa, emanada de una bengala que una mujer pasaba entre la multitud mientras gritaba: ¡vivas nos queremos!

Ubican más violencia contra mujeres de 19 a 40 años

La marcha comenzó en el Palacio Municipal, lugar donde ocurrió el 9N, el inicio de una lucha de las mujeres de Quintana Roo, siguió por la avenida Tulum y luego Bonampak para terminar en Malecón Tajamar.

Diez visitadores de Derechos Humanos la acompañaron y también unas 30 policías municipales, todas mujeres.

Dos mantas color morado llevadas por las mujeres que marcharon al frente, consignaban con letras blancas: “Quintana Roo feminicida” y “Nosotras parimos, nosotras decidimos, ¡no más violencia¡ Tras de sí, un cementerio andante de cruces rosas con lemas como:” ni una más”, “calladita te ves más bonita,” “te dije que no es no”, “¿quién nos cuida de la Policía?”, “este cuerpo es mío, no se toca no se mata”, “si no luchamos juntas nos matarán por separado” y “cuidado, el machismo mata”.

Mujeres cargando cruces rosas, cargando pancartas con leyendas provenientes desde las muertas de Juárez, con el puño en alto, más ofendidas que la rabia que fueron a dejar embarrada en cada metro de esta marcha.

Alzaban los puños, como en el 19S y pedían silencio. Otra vez a gritar: ¡vivas las queremos!

Dieron varias vueltas a la glorieta del kilómetro cero, el lugar exacto donde comienzan los excesos y las vacaciones hacia el mar Caribe.

Un enjambre de reporteros rodeó a una de las activistas quien dijo todo lo que se ha dicho contra los feminicidios. Todas esperaron.

Unos metros antes, unas 30 zapatillas rojas fueron colocadas al costado de la glorieta Del Ceviche, como un oscuro recuerdo para quienes han sido asesinadas, escenificando una de las protestas feministas más pletóricas del estado, mientras, Ivonne, desde un altavoz, gritaba voz en cuello, trepada a un lado de las conchas del monumento: ¡Que no, que no habrá otra más¡, mientras le respondían con un grito unísono, de advertencia: ¡ni una más!

En lo alto una mujer ataviada toda de negro sostenía una bengala de humo color violeta, dándole un matiz tétrico a la tarde de mujeres en la calle, mientras otras activistas pintaban, otra vez, con pintura roja y negra las paredes de la  glorieta: “justicia para los del lunes 9N” y “Mara sólo es cómplice”.

Desde un altavoz gritaron que México es segundo lugar en turismo sexual infantil y Quintana Roo primero de menores explotadas sexualmente.

“Cancún tiene grandes problemas de violencia sexual, exigimos acabar con el tráfico de estas mafias y atacar con prontitud la violencia contra mujeres”, dijo Ivonne, mientras se levantaban para continuar la marcha.

Cerca de las siete de la tarde llegaron al Malecón Tajamar, el final de la manifestación.

Allí colocaron una estructura de madera a la que llamaron el violentómetro, hecho con una docena de hilos en los que colgaron pequeñas historias escritas en papel, como una especie de exorcismo de la violencia que han vivido. Colgaron de un hilo la tragedia que viven miles de mujeres.

Cantaron, gritaron, sacaron toda esa represión del que llaman Estado machista, Estado represor.

Apenas hace 17 días Cancún fue noticia por una balacera contra mujeres. Hoy, esas mismas salieron a manifestarse.

Te puede interesar: Ubican más violencia contra mujeres de 19 a 40 años