Cambiará Tren Maya vida del sureste

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Tren Maya

 

  • La Oficina de UNESCO en México acordó ser vigilante de un desarrollo sostenible en la ruta que tendrá el Tren Maya en el sureste mexicano.
DALILA ESCOBAR

CIUDAD DE MÉXICO.- El mayor de los desafíos del Tren Maya no es la construcción sino los problemas de territorios mayas vulnerados y expuestos, en los que se debe fortalecer el vínculo entre las tradiciones y el bienestar, aseguró Frederic Vacheron Oriol, representante de la Unesco en México.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura firmó un convenio con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) específico de colaboración para el programa de acompañamiento a las obras del Tren Maya.

“Existen temores y preocupaciones, pero en gran parte los problemas que se señalan, ya existían desde hace varias décadas. Se debe reforzar el vínculo entre las tradiciones y el bienestar, el crecimiento económico y la conservación del medio ambiente. A esto nos ha invitado el gobierno mexicano”, afirmó.

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Añadió que el medio ambiente y el patrimonio no se pueden conservar cuando sus poseedores no tienen la posibilidad de subsistir. El medio es inseparable de quien lo habita.

Belén Sanz Luque, coordinadora residente interina de la ONU en México, destacó que buscan trabajar de manera conjunta para fortalecer la defensa, promoción y difusión de los derechos humanos con el proyecto del Tren Maya, además de alinearlo con la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.

Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur, dijo que “la Unesco nos puede garantizar que los elementos tanto patrimoniales como culturales que existan en la región tengan el debido tratamiento y que contemos con el debido acompañamiento para garantizar las mejores prácticas”.

Cinco ejes

El convenio está conformado por cinco ejes: uno, “Mecanismo de Coordinación”, a cargo de la articulación efectiva, monitoreo y evaluación, análisis de riesgos, seguimiento de las actividades; identificación de capacidades y agentes clave; identificación del marco de responsabilidades en implementación de políticas públicas; gestión del conocimiento.

Dos,  “Desarrollo Económico Inclusivo”, encargado de la promoción de las industrias culturales para su participación en el flujo de bienes y servicios culturales; fortalecimiento de las industrias culturales; en turismo cultural y natural sostenible e inclusivo que se logre el desarrollo económico y las prácticas productivas tradicionales del medio rural con alto valor ecológico y cultural.

Tres, “Desarrollo Social y Patrimonio Cultural”, encargado de promover el reconocimiento de la diversidad y del patrimonio cultural como factor de participación comunitaria; diálogos para la cooperación cultural internacional, nacional y local; al patrimonio cultural inmaterial; también al histórico y urbano; así como el fortalecimiento de las capacidades en la cultura y educación.

Cuatro, fortalecer el manejo sostenible del medio ambiente y la gestión del agua, mediante la integración de los gestores, las comunidades, la academia y los conocimientos tradicionales.

Se encarga de la gestión territorial, la productividad, manejo sostenible y conservación del medio ambiente, sostenibilidad financiera de las reservas de la biósfera; así como la mitigación del impacto en los recursos hídricos.

Un quinto punto sería lograr una comunicación institucional, para difundir los ejes, objetivos y proyectos de la Unesco en el proyecto.

Ruta del Tren Maya

El secretario de Turismo, Miguel Torruco, destacó la trascendencia del Tren Maya, uno de los proyectos más emblemáticos de la actual administración, que será ejemplo de sostenibilidad e integración y que recorrerá poco más de 1,500 kilómetros.

“(El Tren Maya) tiene el objetivo primordial de impulsar el desarrollo económico y social de una de las regiones más olvidadas en las últimas décadas; garantizando la salvaguarda del medio ambiente y protegiendo el patrimonio cultural y respetando los derechos de los pueblos originarios”.

Martha Delgado, subsecretaria de Asuntos Multilaterales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), aseguró que “es un proyecto que va a cambiar la historia de muchas personas en el sureste de México, se inserta en una serie de acciones coordinadas para hacer justicia, en una deuda histórica de esta región de nuestro país (…) y si bien las personas indígenas de la región sólo representan el 5 por ciento de los habitantes, es nuestra principal preocupación lo que pueda surgir como una oportunidad para ellos”.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo, México alberga el 12 por ciento de la biodiversidad del planeta y ocupa el 5º lugar, entre los 17 países con mayor diversidad biológica en el mundo, además de que tiene 35 sitios designados Patrimonio de la Humanidad, lo que lo posiciona como el número 1 de América y el séptimo a nivel mundial. La ruta del Tren Maya transcurre por 5 de las 41 reservas que México tiene inscritas.

“Tenemos la obligación histórica y moral de ser guardián de la naturaleza y de nuestro patrimonio cultural, por esta razón la política de AMLO apuesta por la consolidación de un turismo sostenible, no sólo el quehacer público, también en el comportamiento de las empresas, de la sociedad y los turistas”, señaló Torruco.

Los trenes tienen antigua presencia y una profunda huella que ha dejado, dado que transportan, a menudo, rutas culturales, que forman parte de su cosmovisión, además de que permiten desarrollar la identidad y el diálogo, aseguró Frederic Vacheron Oriol.

“El Tren Maya debe ser un proyecto de integración regional a través de la cultura por ello estas rutas no pueden ser auspiciadas sólo por operadores privados no culturales, que no sabrán atender de manera satisfactoria las necesidades de todos los actores involucrados, particularmente los pueblos indígenas”, concluyó.

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