NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

ALGUIEN chamaqueó al titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, en el caso de la banda de rumanos acusados de clonación y robo de dinero de tarjetas bancarias a extranjeros en la Riviera Maya, así como sus vínculos con supuestos cómplices funcionarios, empresarios y líderes políticos mexicanos.

DESPUÉS de que un periódico nacional exhibiera la lista de personas cuyas cuentas bancarias fueron bloqueadas por estar bajo investigación en la “Operación Caribe”, el organismo que dirige Santiago Castillo ha tenido que recular en varios casos por no contar con elementos que comprueben algún vínculo de los presuntos implicados.

AYER en conferencia de prensa, el diputado verdecologista José de la Peña mostró el oficio a través del cual la UIF lo exonera de cualquier relación y que simplemente (…usted disculpe) fue una revisión fiscal de rutina para verificar que sus ahorros y recursos provinieron de actividades lícitas. 

NO HA SIDO el único, lo mismo sucedió con el notario Nain Gabriel Díaz Medina y el ex subsecretario de seguridad Pública, Jonathan Yong, cuyos montos en sus cuentas resultaron tan irrisorios que hasta daban ganas de ponerles una lanita; la cuenta más alta reportó 200 mil pesos por lo que también la UIF accedió a desbloquearlas, aunque ambos han preferido no darle publicidad al tema.

LO QUE EMPIEZA a dilucidarse sobre este caso, es una confusión intencional de revolver hechos diferentes lo que ha permitido al presunto líder de la banda rumana Florian Tudor para manipular la situación y presentarse como víctima de presuntos abusos cometidos por la policía estatal de Quintana Roo, para no responder a los delitos de fraude y homicidio por los que se le busca en su país.

EL LÍDER rumano ha acusado al ex secretario de seguridad pública del estado, Alberto Capella, de emprender una campaña mediática de desprestigio en su contra para tratar de encubrir el robo de más de 65 millones de pesos en dinero y bienes de que fue objeto, mediante un operativo en su domicilio en el que participaron elementos cubiertos con pasamontañas y fuertemente armados.

PUEDE SER creíble, pero eso no tiene nada que ver con el reportaje periodístico que documentó ampliamente la forma en que operaban cajeros automáticos, instalados por ellos mismos, para saquear las cuentas de extranjero cada vez que usaban uno de estos equipos y que motivó a la justicia rumana para ordenar su detención.

NO CABE duda que en el tiempo que el rumano Tudor ha vivido en Cancún, invirtiendo en la adquisición de propiedades inmobiliarias de alto nivel, también le ha llevado a aprender cómo manejar a la justicia y a la opinión pública aplicando en sabio proverbio mexicano “a río revuelto, ganancia de pescadores”.  

@Nido_DeViboras