La factura del cambio climático en CDMX

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  • En la Capital, en los últimos 5 años, el cambio climático ha causado que el calor vaya aumentando cada año e incluso le ha quitado terreno a los días en que debería hacer frío.
OMAR MARROQUÍN / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO. – Una de las amenazas más importantes para el planeta es el aumento paulatino de la temperatura. Este fenómeno afecta de distinta manera las ciudades y, conforme han avanzado los años, el calentamiento global ya está cobrando factura a la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México y la zona conurbada.

En el caso de México, la temperatura media nacional fue de 22.4°C, la misma de 2019 y 2017, considerados como los años más calurosos en el País desde 1953. Y en la Capital, en los últimos 5 años, el calor ha ido aumentando con cada año e incluso le ha quitado terreno a los días en que debería hacer frío.

El aumento de temperatura no se distribuye de forma homóloga a lo largo de la Ciudad. De acuerdo con al Secretaría de Medio Ambiente capitalina (Sedema), existe un fenómeno llamado islas de calorzonas en las que la temperatura es más alta que la de sus alrededores y ocurre por la falta de evaporación de agua, un refrigerante superficial.

El sitio más cálido de la Ciudad es el Centro Histórico, según los análisis de datos generados por las estaciones de la Red de Meteorología y Radiación Solar de la Sedema en la zona de La Merced, que siempre registra la temperatura más cálida, la que luego va disminuyendo conforme se aleja del lugar.

Crecen las llamas

Apenas han transcurrido 111 días del 2021 y la Ciudad de México se ha visto flanqueada de llamas con más frecuencia de la habitual. 

De acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), durante 2020 hubo 590 incendios en zonas de la Capital. Ahora, en este 2021, entre el 1 de enero y el 18 de abril, la Ciudad ya superó ese número con 888 incendios, uno de ellos en la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec que arrasó con 2.8 hectáreas de suelo de conservación.

Una “epidemia” de sequía

Cada vez hay menos lluvias y esa ausencia ha comenzado a dañar las reservas de agua del Valle de México. Mientras en 2017, las zonas del Estado de México y Michoacán donde hay presas del Sistema Cutzamala no atravesaban ningún periodo de sequía en primavera, ahora los atormenta una sequía severa.

Esta falta de precipitaciones está relacionada con la tala de árboles en Michoacán, los cuales atraen la lluvia, y la deforestación originada por incendios, según la Comisión Nacional del Agua.

En el caso de la Ciudad de México, la sequía se ha intensificado en el lapso de un año.

En abril de 2020,  ninguna alcaldía padecía de sequía. Sólo Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Tlalpan estaban en un periodo llamado por la Conagua como anormalmente seco.

Ahora, en abril de este 2021, todas las alcaldías atraviesan el segundo nivel de sequía, catalogada como moderada. Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac son las únicas excepciones.

El 20 de abril de este año, la Conagua reportó que el almacenamiento en las presas retenedoras de lluvia en el Sistema Cutzamala disminuyó a 44% de su capacidad total, un 23% debajo del promedio histórico y, ante este panorama, autoridades prevén hacer recortes de agua a partir de la segunda quincena de mayo.

Los enemigos invisibles

Los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global, como el dióxido de carbono y el ozono, son protagonistas recurrentes en el aire que respiran los 21 millones de habitantes del Valle de México. La Dirección de Monitoreo Atmosférico lo deja claro: de los 111 días transcurridos de 2021, la Zona Metropolitana del Valle de México ha tenido sólo 28 días con buena calidad del aire,. El resto oscila entre muy mala, mala o aceptable.

En el Día Internacional de la Madre Tierra, presidentes y gobernantes de los países que emiten cerca del 80% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero se reunirán virtualmente en la Cumbre de Líderes sobre el Clima.  El objetivo: ponerse metas para frenar el aumento de temperatura y sus efectos en la calidad de vida de millones de personas.

Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno, fue una de las 40 participantes de esta reunión y días antes el Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire le pidió abordar en ella la alta contaminación de dióxido de azufre que la termoeléctrica de Tula genera y que afecta a los habitantes de la Ciudad de México y la zona conurbada.

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