Niños de grandes y maravillosas ideas

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  • Los niños están sobresaliendo en todo el mundo con ideas, emprendimientos y hasta para que los adultos hagan un poco de consciencia.
DALIA GUTIÉRREZ / AGENCIA REFORMA

MONTERREY, NL.-

POLINIZANDO LA VIDA

Con una gran sonrisa y sin mostrar temor, Marcelo Rodríguez toma con sus manos una pitón bola que tiene como mascota. A sus 14 años, deja que el animal recorra sus brazos mientras explica sus características biológicas.

“Siempre he pensado que desde pequeños, los niños tienen que informarse acerca del cuidado de los animales”, expresa el chico, mientras devuelve la serpiente a su caja y saca una de sus tarántulas para mostrarla.

Apasionado por los animales desde muy pequeño, Marcelo creó en el 2019 “Polinizando la Vida”, proyecto que busca generar conciencia, especialmente entre menores, sobre la importancia de los insectos en los ecosistemas.

Con asesoría de su anterior profesora de biología, en sus redes sociales comparte información científica sobre conservación de flora y fauna. Ha brindado charlas en escuelas, museos y encuentros internacionales virtuales.

“(Quiero) que los niños conozcan un poco más acerca de la importancia que tienen los insectos, el porqué son importantes en una planta, en parque o jardín”, explica.

Galardonado en el 2019, el proyecto también invita a generar conciencia sobre la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

“Siempre he sido de ese tipo de gente que ha buscado lo diferente”, afirma, “hacer un cambio en la mentalidad de la gente”.

Facebook: Polinizando la vida

UNA RUTA DE CORAZÓN

“Nosotras estamos haciendo una ruta de corazones”, expresan casi al unísono las hermanas Renata y Regina Espronceda, de 10 y 8 años.

Ellas son creadoras de “Ruta CoRazón”, proyecto galardonado en el 2020 que busca incentivar el reciclaje de taparroscas para apoyar económicamente los tratamientos de niños y niñas con cáncer.

Desde febrero, instalan contenedores en forma de corazón en parques públicos de la zona metropolitana, donde se depositan los desechos plásticos. Hasta ahora han colocado dos en Apodaca y dos en Escobedo.

“Nuestro objetivo es unir comunidades, que las personas tengan mucha empatía, que se unan como comunidad y ayudar a los niños”, dice Renata.

Trataban en conjunto con Fuerza Memo, agrupación que apoya a menores con cáncer. Ellos recolectan las tapas de los corazones, los llevan a los centros de reciclaje y entregan los recursos a las familias que lo requieren.

“He aprendido que es divertido ayudar, que me estoy convirtiendo en una niña empática y que puedo ayudar más a los niños que están enfermos”, cuenta Regina.

Ellas seguirán instalando más corazones en otros sitios en los próximos meses.

Facebook: Ruta CoRazón

LOS JABONCITOS DE AXEL

Cuando inició la pandemia de Covid-19, Axel Santillán se preocupó por las personas que se encuentran en situación de calle. El pequeño de 11 años se cuestionó cómo se podrían proteger del virus, si no cuentan con agua ni jabón para lavarse las manos.

Entonces se le ocurrió que él podría hacer algo para ayudarlos y creó “Los Jaboncitos de Axel”, proyecto galardonado en 2020.

“Yo vendo jaboncitos con figuras y con el dinero que sale de lo que vendo, voy comprando material para crear gel antibacterial”, explica.

“Lo doy a la gente de las calles, a las que no tienen dinero para comprar o que no pueden tener un lavado de manos correcto”.

Como su mamá se dedica a elaborar y comercializar jabones artesanales, le pidió que le enseñara a fabricarlos. Entre los dos crean el gel antibacterial para regalar.

Sus jaboncitos son de diversas figuras: pandas, dinosaurios, osos y otros animales. Cada bote lo vende en 25 pesos.

Aunque su meta es regalar 20 botes de gel antibacterial por semana, admite que no la ha podido cumplir por falta de ventas.

“Si pueden ayudarnos, les agradecería mucho”, pide Axel.

Él lo que desea en darle esa protección a las personas en situación de calle en estos tiempos de pandemia.

Facebook: Los Jaboncitos de Axel

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