NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

EN SEPTIEMBRE entrante Carlos Joaquín González cumplirá cinco años como gobernador del estado y a partir de ahí comenzará la cuenta regresiva de su mandato que sin duda pasará a la historia como el gobierno que estableció las bases de un auténtico estado de derecho, combatió frontalmente la corrupción, respetó los derechos humanos y garantizó la estabilidad social.

AUNQUE sus adversarios le regatean logros y tratan de medir su legado buscando la construcción de la “gran obra” de acero y concreto, que efectivamente no la hay, habría que contextualizar que a Carlos Joaquín no le tocó administrar la riqueza —como a sus antecesores Roberto Borge y Félix González— sino poner orden a las finanzas del estado luego de que en los anteriores gobiernos priistas la deuda pública pasó de mil 300 millones en 2005 a casi 20 mil millones de pesos en 2016.

AL ASUMIR el mandato hace casi un quinquenio, Carlos Joaquín recibió un estado prácticamente quebrado, saqueado en su patrimonio, en el filo de la navaja, la gran disyuntiva de “colapsar o refinanciar”; se optó adecuadamente por lo segundo a través de un crédito redujo la tasa de interés pactada originalmente y se ahorraron casi 600 millones de pesos para que el gobierno del estado pudiera seguir caminando normalmente. 

PARALELAMENTE tuvo que emprender el proceso de desmantelamiento del paquete de impunidad que Roberto Borge se garantizó antes de dejar la gubernatura ‘sembrando’ tanto a magistrados del Tribunal Superior de Justicia como al auditor y al  fiscal General del Estado con miras a protegerse a futuro de posibles consecuencias legales; Carlos Joaquín echó abajo al auditor y al fiscal impuestos por Borge, pero se vio impedido legalmente a quitar a los magistrados aunque sí les restó poder de acción y el ex gobernador priista está actualmente preso enfrentando varios procesos penales. 

DURANTE su mandato el cozumeleño Roberto Borge arrebató a los chetumaleños la ‘tradición’ de que los presidentes del Poder Judicial debían ser oriundos de la capital, residencia de los poderes del estado, y logró imponer como presidente del Tribunal Superior de Justicia durante seis años a su paisano Fidel Villanueva cuya máxima aportación fue haber mercantilizado la justicia, al grado de cerrar espacios a juzgados u oficinas administrativas para abrir cafeterías familiares. 

EN INVESTIGACIÓN encabezada por el gobierno de Carlos Joaquín se destapó que como magistrado presidente Villanueva se vio beneficiado con un super terreno de 50 hectáreas en la isla de Cozumel, propiedad del patrimonio inmobiliario del estado que Borge remató a su amigo, paisano y juez de cabecera, una de las operaciones por las que se le inició proceso al ex mandatario actualmente preso. 

EL ÚLTIMO AÑO del gobierno, han opinado los que saben, es el más difícil, el de la reflexión, el de la abrumadora soledad del hombre todopoderoso a punto de perder el poder, el de la medición de las lealtades y las traiciones del equipo del gabinete; pero eso no es nada, hay quienes opinan que el año más complicado de un gobernador no es el sexto sino el séptimo, cuando deja de serlo y ya no les hace caso ni su chofer ni su secretaria, las cosa dejan de hacerse a su manera ¡Viva el Rey! ¡Muera el Rey!

@Nido_DeViboras