NIDO DE VÍBORAS

582
NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

LA ALCALDESA de Cancún, Mara Lezama, no le debe nada al Partido Verde Ecologista ni a su líder moral Jorge Emilio González el “Niño Verde” como antes de la elección se dedicó a vociferar a los cuatro vientos el dirigente estatal Pablo Bustamante, “la candidatura se la debe Mara al Verde no a Morena”, aseguraba el joven engreído; pero los resultados electorales finales les vinieron a tapar la boca porque de los 220 mil 517 votos que obtuvo la coalición “Juntos Haremos Historia” en los comicios para las once presidencias municipales, el partido del tucán apenas aportó 14 mil 813, el 6.71 por ciento de acuerdo con las cifras del Instituto Electoral de Quintana Roo.

A QUIEN SÍ le debe la reelección Mara es a la base política de Morena que en los comicios del pasado domingo aportó la cantidad de 66 mil 781 votos, el 30.28 por ciento de los depositados en las urnas en los once municipios, la mayoría de esos sufragios fueron para el municipio de Benito Juárez que concentra casi al 45 por ciento del electorado en el estado; la alcaldesa morenista ganó la elección con 89 mil 704 sufragios y lo que aportó el Verde a la alianza en todo el estado (14 mil 813 votos) no fue ni la cuarta parte de la elección municipal.

ESTOS resultados caen como un balde de agua fría para los Verdes que alardeaban con llevar solitos 70 mil votos a Mara, pero apenas superaron los 10 mil; esto invierte las condiciones de la alianza sostenida entre ambos institutos políticos y le da el poder a la alcaldesa reelecta como para prescindir de la pandilla del “Niño Verde” que no le suma en sus pretensiones de convertirse en candidata natural a la gubernatura, sobre todo la presencia tan cercana con ‘Pablito’ Bustamante quien lo acompañó en la fórmula como síndico, no obstante enfrentar una denuncia por despojo que amenaza con derivar en implicaciones penales. 

LA SEGUNDA oportunidad que le dio la población debe hacer reflexionar a Mara que si en verdad le está apostando al proyecto de transformación del Presidente Andrés Manuel López Obrador, lo primero que tiene que hacer es sacudirse de su equipo y de su gabinete a todos esos personajes con antecedentes de corrupción que olvidan que sólo son empleados del pueblo, ‘servidores públicos’, para asumirse como dueños y hacer negocios privados desde el poder.

EL TRIUNFO de Mara es irreversible, pero no significa un cheque en blanco para que en su nueva fase de alcaldesa reelecta continúen reproduciéndose los esquemas de corrupción y saqueo del patrimonio público, en beneficio de intereses privados de los grupos fácticos del poder, aquellos que no se ven, pero están metidos en todos los negocios que genera el Ayuntamiento de Benito Juárez con las licitaciones de obras públicas y adquisiciones de todo tipo de mercancías que demanda la administración pública, así como los permisos de construcción o cambios de uso de suelo. 

LA TRANSPARENCIA, la honestidad y la congruencia deben ser las guías de las acciones del gobierno de Mara en esta etapa si lo que busca es conquistar la simpatía de por menos 350 mil electores que se requieren para conquistar la gubernatura el próximo año, la tarea no será fácil porque Quintana Roo no es Benito Juárez sino una entidad multicultural, dividida en dos opuestas regiones, los municipios del sur que son los menos desarrollados, los más pobres, y los del norte donde se refleja la opulencia que ha aportado y sigue aportando la industria turística.

LO QUE ESTÁ CLARO es que Mara Lezama no es la misma que hace tres años que participó como ciudadana, los resbalones y los golpes que le ha dado la política, la han hecho corregir la ruta, se escucha en su discurso mejor estructurado y en su manejo menos protagónico en los medios, se dice que en ello le ha ayudado su equipo de especialistas enviados desde la Ciudad de México por quien señalan como su ‘padrino político’, el consejero jurídico de la presidencia Julio Scherer Ibarra.   

@Nido_DeViboras