NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKAN

YA CON ESTA ME DESPIDO, soltó el comandante Alberto Capella como epílogo de su renuncia oficial a la titularidad en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Quintana Roo después de permanecer 35 meses en el cargo y justamente en el marco inaugural de las instalaciones del Complejo de Seguridad C5, proyecto al que aportó su experiencia policíaca.

VILLANO PARA UN GRUPO, héroe para otro, el polémico comandante no les dio gusto a sus enemigos de irse por la puerta de atrás, derrotado y fracasado, sino por la puerta grande, en medio de aplausos, y seguramente con la satisfacción del deber cumplido a su jefe el gobernador Carlos Joaquín González, visionario e impulsor de este portentoso búnker que viene a establecer un antes y un después en la estrategia para prevenir y combatir el crimen en la entidad.

SU LLEGADA A LA ENTIDAD en septiembre de 2018 no fue tersa, traía a cuestas señalamientos públicos de haber favorecido y servido a un grupo delictivo mientras encabezó la Secretaría de Seguridad Pública en el estado de Morelos con cuyo actual gobernador, Cuauhtémoc Blanco, se enfrentó desde que este fuera alcalde de Cuernavaca y se negara a aceptar el Mando Único que el jefe policiaco impulsó como estrategia central para combatir el crimen.

SU CORAZA DE ACERO, forjada a base de sangre y fuego de las balas de grueso calibre que repelió al enfrentar a peligrosas bandas, lo sacó adelante de las denuncias promovidas por el popular futbolista quien no lo pudo doblegar; allá en tierra del general revolucionario Emiliano Zapata se le recuerda por haber desarticulado a la banda del Carrete, pero también por haber impulsado la construcción de su respectivo Complejo de Seguridad C5. 

YA EN SUELO CARIBEÑO no tuvo el mejor recibimiento por ser fuereño y estar bajo sospecha de tener nexos con Los Rojos para combatir a miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación, versión que él mismo se encargó de echar abajo: “Los Rojos no existen, están desmantelados en un 95 por ciento”, aseguró y sus adversarios hasta ahora no han demostrado lo contrario.

AUN CON LAS RESISTENCIAS del nativismo, como titular de la SSP en Quintana Roo también logró establecer el Mando Único confrontando a algunos alcaldes, como a Laura Beristain en Solidaridad, que se negaron a ceder el mando policiaco al estado por considerarlo un coto del poder político y económico del municipio. 

TAMBIÉN SE LE RECORDARÁ por haber redireccionado la presencia de la Policía Estatal, poniendo mayor atención en la zona norte donde era mayor el índice delictivo, lo redujo de manera importante; puso freno a las intenciones de saqueo de tiendas a través de un operativo desde la Policía Cibernética, y logró desmantelar a la mafia rumana dedicada a la clonación de tarjetas bancarias para defraudar a turistas.

EN NOVIEMBRE DE 2020 fue separado, no destituido, del cargo en medio del escándalo provocado por la represión de policías del municipio de Benito Juárez contra una manifestación de feministas que protestaba en la Plaza de la Reforma por el artero asesinato de una joven estudiante; tras siete meses de ausencia ayer reapareció metido en su uniforme oficial para despedirse con el sabor del triunfo en la boca.

@Nido_DeViboras