NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKAN

EN LA RED DE CORRUPCIÓN que tejió la alcaldesa Laura Beristain Navarrete para hacer negocios privados desde el poder que ostenta en el municipio de Solidaridad, dos personajes muy cercanos a ella son los principales operadores de los aviesos enjuagues realizados con los diferentes trámites administrativos donde se maneja dinero de por medio, y sus nombres comienzan a circular ya como parte de las investigaciones en su contra que lleva a cabo la Fiscalía General del Estado (FGE).

EL PRIMERO DE ELLOS es el uruguayo Andrés Román Altesor Buriano, encargado de diseñar el hotel ‘Cielo y Mar’ que la alcaldesa se construyó sobre la cotizada Quinta Avenida de Playa del Carmen sin contar con los permisos de ley correspondiente por ser parte de una área ejidal, el mismo personaje que a principios de la administración municipal fue designado como titular de la Dirección de Desarrollo Urbano municipal, pero destituido al poco tiempo porque su nombramiento violaba la Constitución al ser extranjero.

ESTE PEQUEÑO INCONVENIENTE no le impidió hacer negocios con las licitaciones públicas, los permisos de construcción y los cambios de uso de suelo aunque ahora desde el anonimato en su calidad de “asesor” de la presidenta, lo que le permitió extender sus tentáculos hacia otras áreas encargadas de la recolecta de dinero en efectivo —siempre bajo la protección de la alcaldesa— como cuando fue denunciado por el regidor morenista Enrique Guerra Sánchez de cobrar moches a la empresa recolectora de basura Promotora Ambiental de la Laguna (PASA) para dejarla operar ilegalmente.

EMPRESARIOS INMOBILIARIOS también han denunciado a Altesor Buriano de extorsionarlos para que sus inversiones y proyectos caminen sin obstáculos generando inconformidad y riesgo de que se vayan a otra parte, así como denuncias en su contra que hoy forman parte de las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía estatal y de las que muy pronto habrá actuaciones legales. 

LA OTRA OPERADORA de la red de corrupción bajo investigación de la FGE es la tesorera Shelina Alonzo Alamilla, presunta prestanombres de diversas propiedades adquiridas por la alcaldesa durante su caótica administración, cuyas declaraciones patrimoniales ya fueron solicitadas a la Contraloría Municipal para darles el cauce correspondiente.

AL LADO DE SU JEFA, ambos personajes están parados con un pie en la cárcel y el otro sobre una cáscara de plátano —como suele decirse coloquialmente—, por lo que tienen los días contados y seguramente los tres tendrán el mismo destino después de que concluya el periodo de la alcaldesa derrotada y ninguneada no sólo por la dirigencia nacional de Morena, que previamente sacó las manos para no mancharse, sino del propio presidente Andrés Manuel López Obrador quien se ha pronunciado porque este tipo de casos no queden impunes.

@Nido_DeViboras