Cárdenas Palomino, testigo clave contra García Luna

279
Cárdenas
  • Luis Cárdenas Palomino, ex mando de la PGR y la Policía Federal, podría convertirse en pieza clave del juicio en EU contra Genaro García Luna.
STAFF / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Luis Cárdenas Palomino, el ex mando de la PGR y la Policía Federal detenido el pasado lunes en Naucalpan, podría convertirse en pieza clave del juicio en Estados Unidos contra Genaro García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública (SSP) del que fue cercano colaborador durante dos sexenios.

El 30 de julio de 2020, el Departamento de Justicia sumó al proceso contra García Luna, iniciado en diciembre de 2019, a Cárdenas Palomino y a Ramón Pequeño García, ex titular de la División Antidrogas de la extinta SSP, todos señalados por colaborar con el Cártel de Sinaloa.

La Fiscalía para el Distrito Este de Nueva York, sin embargo, hizo una distinción jerárquica entre los acusados. Mientras a García Luna le agregó el delito de empresa criminal continua, uno de los más graves de la legislación de ese país, a Cárdenas y Pequeño sólo les imputó los tres cargos de importación de cocaína y conspiración, por los que su ex jefe fue originalmente detenido.

En México, Cárdenas está acusado de tortura presuntamente cometida en 2012, delito que en esa época se castigaba hasta con 12 años de cárcel.

Pero el Tratado de Cooperación sobre Asistencia Jurídica Mutua entre México y Estados Unidos, prevé la posibilidad de que Cárdenas declare en un eventual juicio contra García Luna, en la Corte federal en Brooklyn.

“Una persona que se encuentre bajo custodia en la parte requerida y cuya presencia resulte necesaria como testigo o para propósitos de identificación en el Estado requirente, será trasladada a dicho Estado si el citado consiente en ello, y si la autoridad coordinadora de la parte requerida no tiene bases razonables para denegar la solicitud”, dice el tratado, por el cual Estados Unidos tendría que devolver a Cárdenas de inmediato a México.

Es decir, Cárdenas tendría que aceptar participar en el juicio contra su ex jefe, ya sea como testigo de la defensa, o de la fiscalía, opción esta última que le permitiría obtener beneficios en su proceso en ese país.

El Tratado de Extradición entre ambos países, en tanto, permitiría enviar a Cárdenas a Nueva York para que sea juzgado por los cargos de narcotráfico en su contra, pero sólo después de haber sido sentenciado en México.

La Fiscalía de Nueva York imputó a Cárdenas y Pequeño cuatro conductas distintas, pero el “indictment” no tiene mayores detalles, y tras casi un año, la Corte no ha publicado alguna declaración o documento adicional.

Las conductas, desplegadas de 2001 a 2012, a cambio de sobornos “millonarios” por montos no especificados, fueron: no bloquear las exportaciones de drogas del Cártel de Sinaloa; entregar al cártel información sensitiva sobre operaciones de autoridades policiacas; arrestar a miembros de cárteles rivales y entregar al de Sinaloa información de sus enemigos, y colocar a funcionarios corruptos en regiones de México controladas por el cártel.

En cuanto a García Luna, que lleva 19 meses preso, la fiscalía ha bombardeado a su defensa con cientos de miles de documentos, con la intención aparente de forzarlo a que se declare culpable de uno de los cargos menos graves y evitar así el juicio ante un jurado.

Te puede interesar: Calla Cárdenas Palomino en audiencia ante juez