NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKAN

HAY QUIENES TODAVÍA creen que el ex gobernador Mario Villanueva, sin duda el más popular que ha tenido el estado, va a venir a llenar el enorme vacío que hay en la clase política de Quintana Roo desde hace por lo menos cuatro sexenios, pero la realidad es que dicho por el propio chetumaleño ya no tiene la salud ni la fuerza, y había que agregarle, ni el arrastre que lo caracterizó cuando gobernó al final de la década de los noventa en plena ebullición de la lucha social que dieron sus habitantes tanto del norte como del sur para la conversión de territorio en estado.

ESAS GENERACIONES de políticos identificados con el movimiento social que fue su motivo de vida, simplemente hoy ya no están vigentes, los años los alcanzaron y fueron suplantadas de manera natural por las siguientes generaciones de jóvenes a los que les tocó disfrutar las mieles de lo logrado por sus abuelos o sus padres, con oportunidades de irse a estudiar a otros estados de la república con mayor nivel educativo e inclusive a universidades extranjeras para aprender otras culturas que terminaron por romper los arraigos y el compromiso con los suyos.

EN BUSCA DE UNA ESPERANZA, semanas atrás un grupo de seguidores del “ingeniero” se reunieron con él para que los iluminara con su experiencia y se encontraron con hombre todavía muy lúcido aunque aquejado por las enfermedades y afectado por los años de encierro, quien de entrada les pidió apoyar a su hijo Carlos Mario Villanueva como posible candidato a disputar la gubernatura en 2022, pero en vez del apoyo que esperaba a su propuesta se topó con una serie de reclamos y quejas por la soberbia mostrada por su vástago durante los últimos cargos públicos que ocupó.

ESTÁ MÁS QUE CLARO que Mario Villanueva es ya un mito por más simpatías que todavía tenga, sobre todo en los municipios del sur de la entidad porque en los del norte, habitados por gente que llegó a de otras latitudes, sigue siendo el referente del mal político quintanarroense que cayó en prisión por sus vínculos con el narcotráfico y que sigue pagando una condena que lo tiene postrado y a merced de la justicia federal que le ha negado el beneficio de ponerlo en total libertad tras dos décadas de encierro.

EN GENERAL EL PANORAMA político para Quintana Roo no es halagüeño para ninguna de las familias chetumaleñas y cozumeleñas que en los 46 años de vida constitucional del estado se venían alternando la silla principal del Palacio de Gobierno; la reciente derrota que sufrió Pedro Joaquín en su intento de reelegirse como alcalde de Cozumel cortó toda posibilidad para que pudiera competir por la gubernatura en las próximas elecciones de junio de 2022 y así seguir los pasos de su padre del mismo nombre quien al inicio de la década de los ochenta se convirtió en el segundo gobernador de la entidad. 

TODO APUNTA a que la próxima elección para gobernador se disputará entre los aspirantes de Morena, mujeres y hombres, que ya empezaron a sacar la cabeza; un primer filtro podría ser la decisión de que sea candidata y no candidato, lo que de entrada cierra la contienda en las mujeres más visibles, la alcaldesa de Benito Juárez, Mara Lezama, por el momento la más firme, y la senadora Marybel Villegas quien por lo pronto el fin de semana salió a declarar que ella será la próxima gobernadora, aunque quizás se le olvida que esta posición no se gana por decreto sino con votos.

@Nido_DeViboras