Entra en vigor PDU para la Costa Maya

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Entra en vigor PDU para la Costa Maya
  • La Costa Maya es un centro de desarrollo turístico de gran potencial, que cuando fue concebido se le proyectó (para 2025) con 12 mil 500 cuartos hoteleros.
MARCO ANTONIO BARRERA

CHETUMAL, Q. ROO.- Después de una espera de 15 años, ayer entró en vigor el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población Mahahual (PDUCP) 2021-2050 al publicarse en el Periódico Oficial del Estado de Quintana Roo. Costa Maya

El nuevo ordenamiento pretende regular el crecimiento urbano de la Costa Maya, cuya zona geográfica intermedia está prevista para convertirse en el centro de transferencia de turistas, servicios, mercancías, bienes y productos que suministren a los hoteles del litoral costero, así como en área habitacional de los trabajadores del turismo. 

Por sus bellezas naturales, la Costa Maya es un centro de desarrollo turístico de gran potencial, que cuando fue concebido se le proyectó (para 2025) con 12 mil 500 cuartos hoteleros repartidos en el corredor Xcalak-Pulticub, de los cuales nueve mil 500 estarían en Mahahual.

La principal fuente de empleo e ingresos económicos para los pobladores de esta comunidad inmersa en el municipio de Othón P. Blanco depende de la llegada de visitantes en cruceros, cuya actividad representa la principal fuente de recursos económicos y de servicios turísticos que brindan los pobladores.

Con la publicación del Programa se busca detonar una nueva reconfiguración de la vocación turística para posicionar otros destinos de la zona sur del estado, como Mahahual que fue una pequeña comunidad de pescadores asentada a la orilla del Mar Caribe y que en el año 2000 contaba con 160 habitantes.

Además, se pretende que el ordenamiento sea en sí mismo de interés para los visitantes, con una oferta de recursos naturales, pero conservando la identidad cultural de la población local.

En la pretendida reconfiguración, la zona arqueológica e histórica de Chacchoben captaría los visitantes que gustan de este tipo de turismo, mientras que Bacalar con su laguna de los Siete Colores, está clasificada como lugar de recreo y de disfrute de las bellezas naturales.

El ordenamiento dicta tres etapas de crecimiento para el sitio con un horizonte de planeación de 30 años. En la primera se espera que la población llegue a 195 mil habitantes en 2030, que se incrementen otros 117 mil en 2040 y 79 mil más para mediados de siglo, hasta llegar a tener 390 mil personas.

El instrumento de planeación que fue aprobado por unanimidad en la 53 Sesión Ordinaria (virtual) del Cabildo de Othón P. Blanco (el pasado 23 mayo), llama también a ser un instrumento congruente, armonizado y complementario con otros ordenamientos municipales, estatales y federales.

Uno de los objetivos prioritarios es regularizar el grave problema que representa la tenencia de la tierra antes de comenzar a detonar inversiones en planes, proyectos y programas de desarrollo, ya que actualmente hay terrenos con más de un presunto dueño.

Los programas y proyectos estratégicos que fueron divididos en estudios y proyectos, programas para la desconcentración y descentralización tienen como objetivo el desarrollo sustentable y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

El PDUCP aprobado por unanimidad por el Cabildo, establece un área de aplicación de tres mil 373.25 hectáreas, con una proyectada estrategia ambiental para mantener una “Ciudad Verde” con una superficie de manglar de 545.8 hectáreas.

Igualmente dispone de áreas de infraestructura mediante un corredor biológico o zona de amortiguamiento de otras 253 hectáreas para dar condiciones de bienestar a la población y propiciar la salud pública.

Las nuevas disposiciones impondrán también reglas urbanísticas de uso de suelo para más de mil 700 hectáreas que se encontraban en un vacío de planeación con la incertidumbre de los propietarios de la tierra.

El crecimiento poblacional se orientará, según el documento, hacia las zonas más aptas desde un punto de vista urbano, bajo una óptica de desarrollo y de apoyo a la actividad turística, con una nueva zonificación que permite densidades de hasta 190 cuartos por hectárea con una altura máxima de cuatro niveles. 

El turismo residencial tiene permitido hasta 230 cuartos y cinco niveles, al turístico hotelero 200 cuartos y cinco niveles y al mixto costero 150 con cinco niveles.

A la industria ligera, administración pública y servicios se les autorizaron tres niveles, dos para servicios turísticos y cuatro para el centro urbano con una densificación de entre 95 y 185 habitaciones por hectárea.

Las zonas de equipamiento tendrán que disponer de 455 hectáreas de terreno, según corresponda a cada uno de los 12 subsistemas: abasto, administración pública, asistencia social, comercio, comunicaciones, cultura, deporte, educación, recreación, salud, servicios urbanos y transportes.

La reglamentación trata también de impedir y desalentar la expansión urbana en zonas inadecuadas y establecer límites y márgenes de desarrollo para impulsar el desarrollo económico, pero armonizando el crecimiento con el medio ambiente y respetando la vocación del territorio y la protección a la ecología.

“Preservar los ecosistemas, impulsar inversión segura y dotar de infraestructura de servicio comercial y habitacional”, establece el dictamen aprobado por las comisiones de Gobierno y Régimen Interior, Desarrollo Urbano y Transporte, y Turismo y Ecología.

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