NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKAN

EN VEZ DE CUMPLIR su papel de representar dignamente al estado de Quintana Roo en los temas de beneficio para sus habitantes, los diputados y senadores federales andan más preocupados y ocupados en sus asuntos personales o por escalar al siguiente cargo público, ya que ninguno de ellos alzó la voz para protestar por el hecho de que el pasado viernes 9 el Diario Oficial de la Federación publicó los montos de los estímulos fiscales aplicables a la enajenación de gasolinas para los municipios de la frontera sur del país y de los cuales fue excluido Othón P. Blanco.

SEGÚN EL DECRETO, estos estímulos fiscales oscilan entre el 1.312 y los 2.549 pesos para la gasolina Magna y entre el 1.379 y los 2.306 pesos para la gasolina Premium con los cuales se verán beneficiados dos municipios de Campeche (Calakmul y Candelaria), dos de Tabasco (Balancán y Tenosique) y 18 de Chiapas (Ocosingo, Palenque, Marqués de Comillas, Benemérito de las Américas, Amatenango de la Frontera, Frontera Comalapa, La Trinitaria, Maravilla Tenejapa, Las Margaritas, Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa, Tuxtla Chico, Unión Juárez, Cacahoatán, Tapachula, Motozintla y Mazapa de Madero).

AQUÍ ES CUANDO uno se pregunta por qué nuestros legisladores federales, de los diferentes partidos políticos, no hicieron algo para que estos beneficios alcanzarán a la capital quintanarroense, Chetumal, que ha estado olvidada por décadas y hoy atraviesa una de las peores crisis económicas; la respuesta es sencilla: la mayoría de los ocho diputados que supuestamente representan a los quintanarroenses andan buscando donde acomodarse ahora que concluya su periodo en septiembre entrante, algunos abandonaron el barco para competir por una presidencia municipal (léase Jesús Pool Moo) y otro despistado como Luis Alegre ya está trabajando por la candidatura de Morena para la gubernatura.

Y LOS SENADORES no se quedan atrás, aun cuando su periodo concluye hasta 2024, al menos tres de ellos ya levantaron la mano y la voz (eso sí muy fuerte) para anunciar que están interesados en competir por la candidatura a gobernador de Quintana Roo en los comicios de 2022, entre ellos dos chetumaleños Mayuli Martínez Simón (del PAN) y José Luis Pech Várguez (de Morena), cuyas actuaciones han sido más que grises como representantes del estado durante su primer trienio pero eso sí ya se sienten candidateables, claro que están en su legítimo derecho de aspirar, sin embargo ahorita deberían estar más ocupados en sacar de la crisis a su cuna.

PERO LA QUE SE VOLÓ la barda del futurismo político fue la senadora morenista Marybel Villegas Canché —consentida del jefe parlamentario Ricardo Monreal Ávila— al asegurar que será la próxima gobernadora (nomás porque aquí sólo sus chicharrones truenan) e inclusive prometió irse a vivir a Chetumal como si eso fuera una gran adversidad o un favor para los chetumaleños a quienes sólo voltean a ver cada que hay elecciones estatales prometiéndoles las perlas de la virgen a cambio de su voto, que por cierto, cuenta mucho cuando de elecciones para gobernador se trata. 

Y YA EN LOS LÍMITES del delirio otra que a hurtadillas se está preparando para la misma candidatura es la recién electa diputada federal verdecologista Laura Fernández Piña, una de las legisladoras locales responsables de la enorme deuda pública que hipotecó al estado por más de 30 años así como de los actos de rapiña del ex gobernador preso Roberto Borge Angulo; todavía no pisa el Congreso de la Unión, pero Laura ya anda pensando dejar la curul al quinto mes de su gestión, en febrero entrante, cuando habrá de definirse quién será el ungido para buscar la silla principal del Palacio de Gobierno de Chetumal. Por lo mientras que los chetumaleños se jodan y sigan esperando la prosperidad tantas veces prometida.

@Nido_DeViboras