NIDO DE VÍBORAS

358
NIDO-SOBERBIA

POR KUKULKÁN

LOS ALCALDES DERROTADOS en las pasadas elecciones estatales de Quintana Roo andan buscando las causas de su fracaso en circunstancias ajenas a ellos porque les resulta imposible creer que siendo tan “buenos”, “capaces”, “eficientes” y hasta “guapos”, los electores de sus municipios les hayan dado la espalda negándoles “cruelmente” la posibilidad de reelegirse en el cargo por otros tres años, cuando lo primero que deberían hacer es una introspección de sus propios errores y mal desempeño.

PERO CUANDO LA SOBERBIA del poder les nubla la mente es mejor echarle la culpa a terceros, como el “engaño a los electores”, “la elección de estado”, “las campañas sucias de sus adversarios”, “la violencia política de género” o de plano el burdo “fraude electoral”, y con base en estos argumentos enderezar toda una defensa legal y mediática para revertir los resultados que no les fueron favorables en las urnas, aunque de antemano sepan que será casi imposible ganar en los tribunales o persuadir a las audiencias.

BAJO ESTE DISFRAZ DE VÍCTIMAS pretenden ahora arroparse tanto la presidenta municipal de Solidaridad, la morenista Laura Beristain Navarrete, como el alcalde de Cozumel, el priista Pedro Joaquín Delbouis, quienes todavía tienen la esperanza de que ganarán los juicios de nulidad promovidos —primero ante el Instituto Electoral y luego en el Tribunal Electoral del estado— en contra de sus adversarios: la panista Lili Campos Miranda y la morenista Juanita Alonso Marrufo, respectivamente. 

EL EXCESO DE TRIUNFALISMO de ambos se hizo notar conforme empezaron a difundirse los conteos preliminares de la elección mismos que fueron aprovechados para adelantarse a proclamar su triunfo, sin embargo la realidad les dio una bofetada al anunciarse oficialmente su derrota: Lili Campos superó a Laura Beristain por cuatro mil votos y Juanita Alonso dejó abajo a Pedro Joaquín por una diferencia de mil 500 sufragios, ante lo cual alegaron fraude electoral.

LO MÁS SEGURO es que las cosas no cambiarán porque ninguno de ellos presentó las pruebas contundentes que supuestamente aportarían para demostrar las anomalías cometidas en su contra; consciente de ello Laura Beristain corrió a la Ciudad de México para denunciar una supuesta “elección de estado” ejecutada por el gobernador Carlos Joaquín y pidió apoyo a los líderes nacionales de Morena, Mario Delgado y Citlali Hernández, quienes en un principio mordieron el anzuelo para tomarse sendas fotos con la derrotada y posteriormente las imágenes se difundieron a través de sus redes sociales con un mensaje de apoyo.

FUE EL PROPIO PRESIDENTE Andrés Manuel López Obrador quien se encargó de aguarles la fiesta, y el escándalo mediático, al declarar en una de sus conferencias mañaneras que el gobernador de Quintana Roo no había metido las manos al proceso electoral e inclusive calificó como limpios los resultados obtenidos en las contiendas del pasado 6 de julio, tanto de presidentes municipales como de diputados federales, lo cual obligó a los líderes nacionales de Morena a bajar del Twitter sus mensajes de apoyo a Beristain.

COMPLETAMENTE SOLA en su delirio de persecución, la alcaldesa derrotada todavía acudió la semana pasada a la Ciudad de México para ver si la recibía el presidente, pero fue remitida con el vocero Jesús Ramírez Cuevas, quien la escuchó y atendió por cortesía, reunión que Beristain aprovechó para lanzar un Tuit en el que desapareció el tema electoral y se asumió como mártir, su mero mole: Valoramos, con @JesusRCuevas, las noticias falsas y los intereses que existen detrás por denostar el trabajo de una diputada y hoy alcaldesa, candidata mujer, con actos que vulneran los DDHH empleando violencia política de género, misoginia y homofobia.

@Nido_DeViboras