NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

AUNQUE PARECIERA que ya todos los dados están cargados para que la alcaldesa Mara Lezama se convierta en la candidata de Morena a la gubernatura de Quintana Roo y que vaya prácticamente sola en la carrera por la sucesión de 2022, sin oposición competitiva en frente, habría que pedirle a su ganoso equipo un poco de humildad para que no vayan a cometer los mismos errores de otros fuertes aspirantes que en el pasado también vieron muy cerca el triunfo y que, aun con todos los astros alineados a su favor, terminaron por no ser los candidatos o fueron derrotados ya en la contienda.

UNO DE ESOS CASOS fue el de la cozumeleña Addy Joaquín, quien en la sucesión de 1999 contaba no sólo con el apoyo de su compadre el entonces gobernador Mario Villanueva y el padrinazgo del presidente Ernesto Zedillo, inclusive ya casi a la hora de la decisión se le había preparado un acto multitudinario para presentarla como la candidata oficial pero en el último minuto, que en política cuenta mucho, resultó que siempre no fue ella sino el que menos figuraba en una lista de seis aspirantes: Joaquín Hendricks.

CIRCUNSTANCIAS AJENAS a la aspirante priista fueron determinantes para que no alcanzara la postulación, atribuidas directamente a desacuerdos políticos entre gobernador y presidente que derivaron en la persecución del primero por su presunta vinculación con grupos del narcotráfico, mientras que el segundo que igualmente preparaba su salida para el 2000 prefirió entregar la presidencia al PAN antes que devolverla al grupo de su antecesor Carlos Salinas que seguro se desquitaría por haberlo enviado al exilio y encarcelar a su hermano Raúl. En las negociaciones entre Zedillo y Vicente Fox, se acordó que fuera Hendricks por recomendación de su amigo el militar Rafael Macedo de la Concha, quien en ese sexenio fungió como Procurador General de la República.

Y UN CASO MÁS RECIENTE fue el de José Luis Toledo (“Chanito”) en 2016 —apuntalado política y económicamente por su compadre el gobernador Roberto Borge—, quien nublado por la soberbia adelantadamente ya se presentaba como el siguiente gobernador, aunque en último momento la ruptura del PRI local así como una serie de negociaciones en la cúpula entre el priismo nacional y del Partido Verde, derivaron en que el candidato oficial finalmente fuera Mauricio Góngora, derrotado en las urnas por Carlos Joaquín González tras renunciar al tricolor para competir por la alianza PAN, PRD y MC.

EL MISMO EXCESO DE CONFIANZA se transpira hoy en el equipo de la alcaldesa de Benito Juárez, porque según vociferan los más soberbios cuenta con el padrinazgo de Julio Scherer, consejero jurídico del presidente Andrés Manuel López Obrador, y el visto bueno del gobernador Carlos Joaquín; el principal problema de Mara Lezama es que se ha comenzado a rodear de una serie de personajes que más que sumarle puntos le van a restar a la hora de las definiciones, como el ex gobernador Félix González, el principal responsable de la crisis económica del estado y quien se jacta de haber sido el único mandatario que impuso no sólo a su sucesor Roberto Borge sino también a Mauricio Góngora, aunque ambos fueron encarcelados por los excesos de corrupción que imperaron en once años de felixismo-borgismo. 

ESE GRUPO ES EL QUE AHORA busca regresar en alianza con otro corrupto, Jorge Emilio González “El Niño Verde”, pero bajo la bandera de Morena cuya dirigencia nacional parece estar de acuerdo en que así sea, o al menos eso dejó ver en el pasado proceso de selección interna de candidatos a diputados federales al permitir la imposición de otra corrupta, la verdecologista Laura Fernández Piña, la Opción ‘B’ del partido del tucán a la gubernatura en caso de que Mara Lezama sea descarrilada por el fuego amigo.

OTRO PERSONAJE que comienza a restarle puntos a Mara Lezama es el magistrado borgista Carlos Lima Carvajal, quien se ha dedicado a blofear en público y en privado como el principal asesor electoral de la aspirante e inclusive asegura que ya pactó con ella para que lo convierta en el próximo presidente del Tribunal Superior de Justicia, con lo que se cerraría el círculo para que los políticos corruptos allegados a Félix González y Roberto Borge, aun con procesos judiciales en contra, queden en la impunidad; si con esas cartas la alcaldesa quiere jugar al poker del poder estatal, lo único que va a ganar es el rechazo social que lentamente y en secreto se está gestando, de Chetumal a Cancún, para cerrarle el paso.

@Nido_DeViboras