Lleva ‘Comala’ a Toronto

465
Comala
  • Gian Cassini contó su historia familiar de vínculos de su papá con el narcotráfico en ‘Comala’, documental que lleva al Festival de Toronto.
FERNANDA PALACIOS / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Durante años, la historia del director regiomontano Gian Cassini había estado marcada por la ausencia de su padre. Un día, descubrió que aquello tenía que ver con el trabajo: su progenitor se dedicaba al narcotráfico, y ello le costó la vida.

Fue entonces cuando decidió contar su historia familiar en el largometraje documental Comala, que ahora presentará en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), del 9 al 18 de septiembre.

“Llegué a tener convivencias con él en mi adolescencia, encuentros esporádicos y breves, entonces tenía una noción de él y cuando se vino esta ola de violencia durante la administración de Felipe Calderón, mi papá fue asesinado, y vine a enterarme unos meses después del vínculo que tuvo con el crimen organizado.

“En su momento recuerdo que fue como saberlo y querer dejarlo guardado dentro de un cajón, como había estado separado de él, pensé: ‘No necesito esto en mi vida’, pero me reencontré con mi familia paterna y cuando vi todo lo que dejó aún con esto y aún estando muerto, eso me pareció muy interesante y supe que quería hacer algo con esta cuestión del padre sicario”, dijo Cassini en entrevista.

Más allá de centrarse en la violencia y abordarlo desde una perspectiva amarillista, quiso que su historia fuera un reflejo de lo que esta problemática representa en el núcleo familiar, y acercarlo así con espectadores de todas partes del mundo.
“Inicialmente pensé que haría una ficción, pero cuando me reencontré con mi familia y vi todo esto, lo que dejó en cada uno de ellos la ausencia de un hijo, un hermano y un padre, eso fue lo que me inspiró a decir: ‘Quiero hacer el documental y de la mano de ellos’.

“Poco a poco fui convenciéndolos de que participaran, lo cual es bastante admirable porque creo que todos tenemos en el pasado hechos que nos avergüenzan o hay cosas con las que no podemos lidiar o que nos hacen tener cargos de conciencia. Al final ellos se aventaron y fueron completamente honestos frente a mí”, compartió el cineasta de 34 años.

La producción, aún sin fecha de estreno en México, le tomó al creador nueve años, en los que se aventuró a nutrirse del género para abordar su propia trama de la manera más real, respetuosa y empática posible.

Uno de sus objetivos era crear conciencia sobre una problemática cada vez más normalizada.

“Creo que es aterrador ver cómo hemos llegado a ese punto de normalizar la violencia del narcotráfico, es algo que parece que ya no afecta y que inclusive se ha enaltecido, cuando ves todos estos contenidos sobre narcotraficantes glamorosos e idealizados con esos actores instagrameables.

“Vale la pena recordar cómo se ve vive y se sufre desde adentro y que no se nos olvide que en medio de todo esto seguimos siendo seres humanos, que nos afecta lo que está pasando, y no hay que quitar el dedo del renglón sobre cómo podemos contribuir a que no se vea como un tema común”, puntualizó.

Te puede interesar: Sin Señas Particulares: Devastadora road movie