No estoy vetado; fui votado y botado: magistrado Reyes Rodríguez

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No estoy vetado; fui votado y botado: magistrado Reyes Rodríguez
  • El magistrado dice sentirse satisfecho de la decisión que tomó, pues cuando asumió el cargo de presidente, la semana pasada, prometió ayudar a resolver la crisis del órgano electoral.
ÉRIKA HERNÁNDEZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- En menos de una semana fui votado y botado, ironiza el magistrado Reyes Rodríguez, quien renunció a la presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para que se pudiera rehacer el procedimiento electivo.

Sin embargo, asegura, no está vetado por nadie para competir por la Presidencia de la Sala Superior del organismo.

Afirma que ni sus compañeros ni algún actor ajeno al Tribunal le pidió renunciar a su efímero encargo; simplemente, aclara, no había otra salida para avanzar en la solución a la crisis del máximo órgano electoral.

Crisis que, reconoce, no se resolverá en un día, en un mes, e incluso, en un año, pues llevan casi cinco años con muchos altibajos, desencuentros o periodos críticos.

“Le dimos vuelta al timón, y a ver si con esta transitoriedad y con la elección de una nueva Presidencia bajan las tensiones. Esta transición es sólo para emitir una convocatoria, ver con qué reglas se designa (a quien encabezará la presidencia) y dialogar sobre perfiles y propuestas”, señala respecto del acuerdo de los magistrados para designar como presidente interino del TEPJF a Felipe Fuentes Barrera, quien ocupará el cargo por 30 días.

“Quien asuma la Presidencia, y repito, puede ser cualquiera de los siete, porque nadie tiene veto, le corresponderá el rediseño institucional, generar consensos, consolidar mayorías, pensando en el 2022, 2023 y 2024. Las instituciones no se hacen ni se recomponen en un día, ni en un mes, y quizá ni en un año”, indica.

Sin embargo, apunta Rodríguez, la intención es fijarse un escenario para que en 2022, cuando comience el arbitraje de las gubernaturas que estarán en juego el próximo año, el TEPJF se vea como un “árbitro renovado, que va dando pasos hacia la confianza pública”.

El magistrado dice sentirse satisfecho de la decisión que tomó, pues cuando asumió el cargo de presidente, la semana pasada, prometió ayudar a resolver la crisis del órgano electoral.

Sin entrar en detalles sobre la larga negociación entre los integrantes de la Sala Superior, aclara que su compañera Janine Otálora no quiso ser presidenta interina, por lo que en edad le seguía Fuentes.

Durante varias horas del pasado lunes, relata, todos los magistrados hablaron sobre la turbulencia que estaban viviendo, las causas, consecuencias y posibles salidas.

Respecto de las acusaciones que pesan contra el magistrado Vargas, Rodríguez advierte que cada quien deberá dar la cara por sus actos, y cada uno ha creado su reputación.

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